Terminamos la bandera para mañana ir a la cancha junto a @SoldadosDelCoco.
Disculpen que no nos entró en una sola foto, je.
11 febrero 2012
10 febrero 2012
La mega desinformación minera
Ordenémonos
Uno de los aspectos más críticos y más riesgosos de escribir
en un blog es caer en la pretensión de la todología. Pretender que un ser
humano, por más inteligente e informado que sea, conozca en profundidad de múltiples
temas es, cuanto menos, poco serio. Y para aventureros ya tenemos a varios
famosos, yo paso.
Y cómo solucionar ese déficit? Es posible solucionarlo? A mí me gusta
pensar que uno puede ayudar mucho más al debate público planteando preguntas
que ofreciendo respuestas. Quizás sea éste –el intentar hacernos preguntas y hacérselas
a los que saben- una de las claves del periodismo que me gusta.
Y acá llegamos al tema de la minería. La ausencia de un
debate serio, mesurado y consistente con respecto a los beneficios y perjuicios
de la explotación minera en nuestro país marca, a mi modo de ver, dos cosas: a)
la ausencia de la política como “ordenadora de sentido” en la sociedad. Gobernantes
que no se muestran dispuestos o capaces de generar los instrumentos necesarios
para que la sociedad pueda informarse y mensurar acabadamente cuáles son estos
perjuicios y cuáles son los beneficios de esta actividad y luego actuar en consecuencia; b) la lamentable
realidad de nuestro periodismo, más dispuesto a tomar partido con anterioridad
a este “preguntarse” que a informar.
Con respecto a la situación de la minerìa veo dos temas que
se superponen y se “debaten” como si fuera uno solo cuando no lo son: el
impacto ambiental (no se dice medio-ambiental changos, es una redundancia,
estamos?) de esa actividad económica en las zonas de explotación y el “modelo
de negocio” que estos proyectos mineros llevan adelante.
Con respecto al impacto ambiental hay más de una mirada y más
de un bolazo. Ayer llegué a leer que La Alumbrera o una de esas minas iba a usar más
explosivos que Hiroshima. No es necesario llegar a tales dislates para tratar
de demostrar si, efectivamente, la minería a cielo abierto produce –como cualquier
actividad humana- un impacto ambiental. Darse un debate serio, con gente que
conoce de los temas, con legislación comparada (veamos cuáles son los límites
que se imponen a estas empresas trasnacionales en otras explotaciones mineras
de los países centrales. Son diferentes?, son aquí menores, hay más
permisividad para atraer estas inversiones?). Insisto: sospecho que la minería
impacta negativamente en el ambiente. Cuánto estamos dispuestos a tolerar este
impacto en virtud del desarrollo económico de esas zonas? Qué modelo de
desarrollo económico pretendemos para nuestro país? Cuántos de nosotros podemos
tener la conciencia tranquila de ser “ambientalistas” sin ponernos a pensar en
modelos de desarrollos alternativos para esas zonas postergadas de nuestra
Patria? Yo me tatuo en la frente: la primer especie que mi ecología está
dispuesta a defender son los seres humanos de carne y hueso.
Tengo una opinión un tanto más formada con respecto al
escandaloso Código Minero que rige en la actualidad. Que las empresas puedan
extraer el mineral y tributar un miserable 3%, y encima a través de “declaraciones
juradas” sin control estatal es, efectivamente, un expolio. Un choreo. Nos
opondríamos de igual modo si los recursos generados por la minería quedaran
integramente para la riqueza nacional?, Si pudièramos destinar esos inmensos
montos de dinero para desarrollar en infraestructura básica, en viviendas, en
escuelas, es decir, en calidad de vida para los millones de compatriotas que aùn
no la tienen? Pregunto, me pregunto.
También me pregunto: si cambiamos en este texto “minería”
por “monocultivo de soja”, cambia en algo del sentido de mis preguntas?
Adenda: sigo sin escuchar ni leer, en un solo diario, en una
sola radio, en un solo canal de TV, quién ordenó y por qué el desalojo de la
ruta. Fue un juez o fue el intendente o un “político”? La “infantería” es de la Gendarmería Nacional
o de la Policía Provincial ?
Por qué algunos pedían “represión” cuando los que cortaban rutas eran
piqueteros y ahora se rasgan las vestiduras? Por qué hay quienes siempre se
cagaron de risa de las radios comunitarias y ahora las endiosan? Porque hay
tanta doble moral según convenga a los prejuicios de cada uno y de cada quién?
Ni pienso aclarar mi posición con respecto a “la represión”.
He puesto el cuerpo en lugares que algunos sólo conocen de ver un puntito en el
mapa.
07 febrero 2012
Marcos Aguinis, la autocrítica y el boomerang
Dice Marcos Aguinis en su afiebrada columna de hoy:
"El país está sufriendo una peligrosa regresión. Ya se usan palabras que hubieran parecido delirantes al resucitar la democracia, como monarquía, poder absolutista, culto de la personalidad, presidencia "eterna".
Bueno, veamos esas palabras y quiénes las usan:
1) MONARQUIA:
"Se comportan igual que en los tiempos de la monarquía absolutista que reinó durante el largo período colonial. No se sienten obligados a rendir cuenta a quienes los votan, sino al mandamás que los inscribe en la lista, que los "designa". El "pone" al vicepresidente, como se ha jactado (¿y no a la misma presidenta?). Marcos Aguinis, 19/12/2008. (ah, y todas estas veces también)
2) ABSOLUTISMO
"Celebro el lanzamiento del nuevo libro de Nik, Yo Pingüina , cuyo título convierte esta actualidad hirviente en un hito de la historia...Los humoristas se ponen a la vanguardia de la resistencia contra los tiranos, de cuyas maniobras -al principio, disimuladas- alcanzan a detectar el peligro como si tuvieran un radar. Por eso fueron y son aborrecidos por los autócratas. No hubo humoristas en las monarquías maniatadas por el absolutismo, ni en ninguna dictadura, sea de izquierda o de derecha". Marcos Aguinis, 24/9/2007. (ah, y todas estas veces también)
3) CULTO A LA PERSONALIDAD
"¿Recordamos "la Tercera Posición"? ¿Recordamos "ni yanquis ni marxistas: peronistas"? Además, casi siempre desemboca en el culto a la personalidad. En lugar de más democracia hay más genuflexión ante el "adorable" líder". Marcos Aguinis, 12/11/11 (ah, y todas estas veces también)
Entonces ya entendí.
Uno agarra y empieza conque, ponele, Aguinis es un botarate, fatuo y decadente nostálgico de tiempos en donde una pequeña élite gobernaba el país. Y luego de unos años se manifiesta preocupado por el nivel al que hemos llegado, en donde se dice que Aguinis es un botarate, fatuo y nostálgico decadente.
Yo no sé dónde vamos a ir a parar si seguimos así.
"El país está sufriendo una peligrosa regresión. Ya se usan palabras que hubieran parecido delirantes al resucitar la democracia, como monarquía, poder absolutista, culto de la personalidad, presidencia "eterna".
Bueno, veamos esas palabras y quiénes las usan:
1) MONARQUIA:
"Se comportan igual que en los tiempos de la monarquía absolutista que reinó durante el largo período colonial. No se sienten obligados a rendir cuenta a quienes los votan, sino al mandamás que los inscribe en la lista, que los "designa". El "pone" al vicepresidente, como se ha jactado (¿y no a la misma presidenta?). Marcos Aguinis, 19/12/2008. (ah, y todas estas veces también)
2) ABSOLUTISMO
"Celebro el lanzamiento del nuevo libro de Nik, Yo Pingüina , cuyo título convierte esta actualidad hirviente en un hito de la historia...Los humoristas se ponen a la vanguardia de la resistencia contra los tiranos, de cuyas maniobras -al principio, disimuladas- alcanzan a detectar el peligro como si tuvieran un radar. Por eso fueron y son aborrecidos por los autócratas. No hubo humoristas en las monarquías maniatadas por el absolutismo, ni en ninguna dictadura, sea de izquierda o de derecha". Marcos Aguinis, 24/9/2007. (ah, y todas estas veces también)
3) CULTO A LA PERSONALIDAD
"¿Recordamos "la Tercera Posición"? ¿Recordamos "ni yanquis ni marxistas: peronistas"? Además, casi siempre desemboca en el culto a la personalidad. En lugar de más democracia hay más genuflexión ante el "adorable" líder". Marcos Aguinis, 12/11/11 (ah, y todas estas veces también)
Entonces ya entendí.
Uno agarra y empieza conque, ponele, Aguinis es un botarate, fatuo y decadente nostálgico de tiempos en donde una pequeña élite gobernaba el país. Y luego de unos años se manifiesta preocupado por el nivel al que hemos llegado, en donde se dice que Aguinis es un botarate, fatuo y nostálgico decadente.
Yo no sé dónde vamos a ir a parar si seguimos así.
Periodismo zombie
Vieron que hace un par de años está de moda el temita este de los zombies, no?
Bueno. A qué no adivinan quién fue el literato que inauguró esta tendencia en nuestro país?
Algunos fragmentos de la más pura literatura racista:
- "...es el país más visceralmente pobre del hemisferio occidental, pero apenas muestra el drama de un pueblo que no sólo es miserable: también es el más primitivo, el más elemental".
- "Descendientes de esclavos traídos de Africa por los franceses, los haitianos se independizaron en 1804 para convertirse en la primera república negra libre del mundo. Del espíritu y la cultura de Francia no quedó más que la influencia de su idioma en el creole, que es hablado por nueve de cada diez personas".
- "El haitiano es un pueblo de Africa que vive en América. Las formas y tradiciones del Occidente cristiano no han sido asimiladas después de más de dos siglos, al cabo de los cuales subsiste la idiosincrasia propia de la tierra de la que fue arrancado"
- "donde ese primitivismo parece alcanzar su máxima expresión es con los zombis, personas a las que, por venganza, se les provoca un estado de catalepsia que las deja como muertas. Creyendo que realmente lo están, sus familias las velan y entierran. Unos días después, las víctimas son revividas con un antídoto especial, pero la falta de irrigación sanguínea les ha producido lesiones cerebrales irreversibles. A partir de allí tendrán una vida más animal que racional".
Y? Alguna idea de quién es el cronista? Una ayuda: cree que es gracioso. Otra pista: esta nota no está escrita en joda.
Se dan por vencidos?
Bueno: la escribió Carlos Reymundo Roberts, pro-secretario del diario La Nación, en 2004. Acá está entera. No me digan que no es encantador.
Bueno. A qué no adivinan quién fue el literato que inauguró esta tendencia en nuestro país?
Algunos fragmentos de la más pura literatura racista:
- "...es el país más visceralmente pobre del hemisferio occidental, pero apenas muestra el drama de un pueblo que no sólo es miserable: también es el más primitivo, el más elemental".
- "Descendientes de esclavos traídos de Africa por los franceses, los haitianos se independizaron en 1804 para convertirse en la primera república negra libre del mundo. Del espíritu y la cultura de Francia no quedó más que la influencia de su idioma en el creole, que es hablado por nueve de cada diez personas".
- "El haitiano es un pueblo de Africa que vive en América. Las formas y tradiciones del Occidente cristiano no han sido asimiladas después de más de dos siglos, al cabo de los cuales subsiste la idiosincrasia propia de la tierra de la que fue arrancado"
- "donde ese primitivismo parece alcanzar su máxima expresión es con los zombis, personas a las que, por venganza, se les provoca un estado de catalepsia que las deja como muertas. Creyendo que realmente lo están, sus familias las velan y entierran. Unos días después, las víctimas son revividas con un antídoto especial, pero la falta de irrigación sanguínea les ha producido lesiones cerebrales irreversibles. A partir de allí tendrán una vida más animal que racional".
Y? Alguna idea de quién es el cronista? Una ayuda: cree que es gracioso. Otra pista: esta nota no está escrita en joda.
Se dan por vencidos?
Bueno: la escribió Carlos Reymundo Roberts, pro-secretario del diario La Nación, en 2004. Acá está entera. No me digan que no es encantador.
06 febrero 2012
El ruido del vacío
Podría debatirse, y de hecho se
hace, cuál es el “sentido verdadero” del kirchnerismo desde su llegada al
gobierno. Hay quienes lo ven como un gobierno cuasi revolucionario (confundiéndose
aquí ultraoficialistas y ultraopositores) y hay quienes lo ven como la
continuidad maquillada de los gobiernos conservadores (confundiéndose en esta
opción ultraopositores y funcionarios del Partido “Pasan los Gobiernos Quedamos
Los Oficialistas”). En el medio de estos extremos hay, por supuesto, una
infinita gama de grises, casi tantas como ciudadanos deseosos de opinar tenemos
en la Argentina.
Ahora bien, en lo que hay una
cuasi unanimidad –de izquierda a derecha, a favor o en contra- es en reconocer
que el proceso iniciado en 2003 por Néstor Kirchner ha ido recuperando
centralidad para la política y “reempoderando” a ésta y al Estado en relación a
otros poderes fácticos. Para algunos este fortalecimiento de la política es
positivo, para otros negativo, para otros insuficiente. Pero tanto para quienes
“bancan” el proyecto (“la política conduce a la economía y no al revés”); como
para quienes se oponen desde variantes liberales (“riesgo de hegemonía”, “autoritarismo”,
“concentración de poder”, etc.) o para quienes critican desde los arrabales de
la izquierda (“la máscara de un fortalecimiento que no es más que seguir
alimentando a las grandes corporaciones”), hay cierto consenso en este punto:
el kirchnerismo puso a la política y a la acumulación de poder como centro de
su accionar.
¿Qué implica esto? Por lo pronto que
en una sociedad moderna, y como tal con factores de poder numerosos, fragmentados
y mutables, una parte del “poder” político se haya dado para sí la misión de “construir
poder propio” más que de simplemente administrarlo en nombre de otros o bien de
ser, en el colmo de la entrega, testaferro
de otros poderes, no deja de resultar una novedad en la esfera pública reciente
de la Argentina.
Ahora bien, pongamos un
paréntesis alrededor de seguir analizando el propio kirchnerismo y centremos la
mira en la oposición, o mejor dicho, en las oposiciones.
Mientras estas últimas
sigan siendo furgón de cola de la vanguardia opositora mediática, que como bien
marca Mario el domingo pasado, continúa obcecada en combatir al oficialismo en
toda su línea, haga la haga y diga lo que diga, no pareciera que puedan interpelar
positivamente más que a fragmentos hiperfanatizados de la sociedad argentina.
Y, como todos sabemos, los hiperfanatizados siempre constituyen ultra minorías
en las sociedades pluralistas y democráticas.
Nunca está de más el recordar que
la política, las oposiciones –y sus representantes- tienen la obligación de
ofrecer(nos) no solamente alternativas a lo existente. También deben –por lo
menos deben intentar- que las mismas sean superadoras y ofrezcan un horizonte
de posibilidad y de concreción. Mientras la agenda opositora siga prisionera de
la corporación massmediática (encerrada ella misma en un combate económico y de
negocios con el oficialismo gubernamental), una parte importante de nuestros
compatriotas –aquellos que tienen una mirada negativa del rumbo encarado por el
kirchnerismo- seguirán huérfanos de representación política, lo cual no es
bueno institucionalmente para nuestra, je, República.
En definitiva: tradicionalmente
los medios fueron expresión de corrientes políticas e ideológicas en su afán de
generar sentido y construir consensos en lo público. Cuando esa taba se da
vuelta, cuando los “políticos” pasan a ser meras extensiones y reproductores de
una línea que surge de los medios, el ruido del vacío es ensordecedor.
Mientras algunos crean medios, otros crean dirigentes, frentes o partidos. Este es un indicio para saber por dónde pasan hoy las fortlezas y debilidades de cada quién y cada cuál.
Otra cosa: no lloremos, los que defendemos la política, si ese vacío después lo
llenan otros.
El cántaro y las fuentes
Leemos y prestamos atención a las fuentes (para los vagos las resaltamos en rojo):
La tensión por el ajuste / Como anunciar medidas impopulares
El Gobierno redefine el discurso oficial
La Presidenta ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación para diluir el impacto de la "sintonía fina" en la población
Para enfrentar el nuevo escenario, marcado por los ajustes en la economía, la eliminación de subsidios y la fijación de pautas salariales más acotadas, entre otras medidas, la presidenta Cristina Kirchner ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación. La intención es instalar la idea de que dirige realmente una "sintonía fina" del modelo y no un mero ajuste liberal como denunció el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
El jueves último, Moyano puso el dedo en la llaga, al comparar la "sintonía fina" con los ajustes fiscales del ex presidente Carlos Menem. Eso es, justamente, lo que el Gobierno teme que se instale en la sociedad.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, el nuevo discurso consiste, por un lado, en distribuir las culpas del ajuste fuera del Gobierno: petroleras, como YPF, bancos, medios de prensa, sindicatos, los gerentes que cobran sueldos elevados, los ricos que pagan luz, gas y agua con subsidios, y próximamente, quizás, empresarios del transporte o de servicios públicos como la luz y el gas.
"La sintonía fina es un ajuste, pero no de la envergadura del de Menem. Necesita de culpables poderosos e identificables", confió un funcionario del Gobierno.
También se instalará que la disminución del poder adquisitivo pasará más por los sectores de mayores recursos que por los desprotegidos.
Para justificar los recortes, la Presidenta exige ideas y argumentos a sus ministros.
No obstante, una particularidad no ayuda al relato. Las medidas aplicadas para la "sintonía fina" son de fuerte contenido técnico en la microeconomía. Por su complejidad, no son fáciles de comunicar ni de entender para el gran público.
"Ello hace caer en ambivalencias, ambigüedades y contradicciones que hay que justificar. Incluso, tenemos problemas con los medios de prensa propios. Ahora Clarín puede titular que Moyano nos compara con Menem y dice la verdad. ¿Pero cómo lo publicamos en nuestros diarios?", confió a LA NACION otro alto funcionario que conoce la intimidad presidencial.
ELOGIOS Y CRÍTICAS
En diciembre, la Presidenta aplicó un discurso favorable a los empresarios para la inversión, pero ahora los ataca y los culpa por la falta de inversión y la suba de precios.
El objetivo del Gobierno es instalar la idea de que el ajuste no recaerá en los sectores vulnerables y que los enemigos son los sectores poderosos y sus "avivadas".
Un ejemplo de la estrategia oficial es YPF. "Ningún funcionario dice que hay voluntad política real de reestatizar la petrolera, pero esa versión se hace correr para presionar a la empresa, para que reinvierta sus utilidades, aumente la producción y se evite, así, el déficit comercial energético", reveló un funcionario de peso a LA NACION.
En esa línea de pensamiento, por ejemplo, la Argentina le debe miles de millones de dólares a la Venezuela de Hugo Chávez por el gas y el petróleo importado. ¿Podría ingresar la petrolera bolivariana Pdvsa en algún negocio energético en el país a cambio de esa deuda? Silencio oficial.
"El Gobierno pasó de tener un discurso de política global, lineal y simple a uno mucho más complejo, contradictorio, ambivalente, porque las medidas son muy puntuales y muy micro", señaló a LA NACION un allegado a la Presidencia, involucrado en el diseño de las políticas. Hay certeza de que el gran público no puede seguir fácilmente el hilo de los subsidios o beneficios impositivos que el Gobierno elimina o reduce.
"La sintonía fina es un giro a lo técnico, una intervención técnica del Estado en la microeconomía muy específica", explicó otro funcionario. El ejemplo más claro es la comisión interministerial que conformó Cristina Kirchner con los ministerios de Industria y Economía para mirar de cerca la productividad, los costos, los subsidios, la presión impositiva y la rentabilidad de las empresas. El objetivo oficial es tener un sustento técnico para fijar los aumentos de salarios en las próximas paritarias.
Uno de los temores que acechan al Gobierno es que el ajuste se aplica en el preciso momento de máxima tensión con la CGT y con su jefe, Hugo Moyano. Nadie sabe cómo saldrá el experimento. Pero lo asumen riesgoso.
Otro flanco que vislumbran en la Casa Rosada son las contradicciones. Por caso, se eliminan subsidios al combustible y al transporte, pero se subsidiaran las transmisiones televisivas del TC. Se anunció que el SUBE evitará los aumentos en la tarifa de transporte, pero en pocos meses se segmentarán los valores con fuertes subas. "Esa será la sintonía fina", se dijo.
De todos modos, en la Casa Rosada descuentan que el ajuste no tendrá la magnitud de los que aplicaron Menem o el ex presidente Fernando de la Rúa. Pero hay que justificarlo.
REPASAMOS:
1- "fuentes oficiales"
2- "un funcionario del gobierno"
3- "otro alto funcionario que conoce la intimidad presidencial"!!!!!
4- "un funcionario de peso"
5- "otro funcionario"
6- "se dijo". (esta me mata, "se dijo")
Maravilloso. Notón. Seis (6) fuentes diferentes. Muy serio todo.
Capaz alguien tiene este Manual de Estilo de La Nación y me puede chusmear si dice algo acerca del "uso de las fuentes".
re
05 febrero 2012
Verdurismo, etapa superior de la independencia periodística
El desafío es no adjetivar. No dar un "informe cerrado" como se hace ahora a diestra y siniestra. Ni siquiera caer en el simplismo mendietista de la chacota. Nada. Cero. Transcripción. Y que queda cuál haga de cada quién su propio qué, cómo y por qué.
#UNO
Página 2: Semáforo Semanal (no encuentro el texto en la web)
"Ni SUBE ni baja. Con la tarjeta para los boletos sólo hay una cosa clara: nadie sabe ni cómo se implementará. Y tras horas de cola para conseguirla, ahora los usuarios se enteraron que tenerla no los eximirá de los aumentos. Un caos".
Pagina 18: "Cuando funcione a pleno, el SUBE generará una caja de 120 millones", o bien "El gobierno ya gastó $50 millones en tarjetas".
#DOS
Página 16: "Otro duro embate del Gobierno contra YPF"
Página 3: "La deuda con Chávez y la ofensiva sobre las petroleras", por Ricardo Kirchsbaum: "En ese escenario, la ofensiva oficial sobre las petroleras y, especialmente, sobre YPF tiene una explicación más racional que el consignismo y la agitación".
Página 31: "El rumbo radicalizado de Cristina", por Eduardo van der Kooy: "En efecto, las reservas de petróleo descendieron un 12% entre 2001-2010 y la producción un 21% en igual período. Las reservas de gas se derrumbaron un 53%".
#UNO
Página 2: Semáforo Semanal (no encuentro el texto en la web)
"Ni SUBE ni baja. Con la tarjeta para los boletos sólo hay una cosa clara: nadie sabe ni cómo se implementará. Y tras horas de cola para conseguirla, ahora los usuarios se enteraron que tenerla no los eximirá de los aumentos. Un caos".
Pagina 18: "Cuando funcione a pleno, el SUBE generará una caja de 120 millones", o bien "El gobierno ya gastó $50 millones en tarjetas".
#DOS
Página 16: "Otro duro embate del Gobierno contra YPF"
Página 3: "La deuda con Chávez y la ofensiva sobre las petroleras", por Ricardo Kirchsbaum: "En ese escenario, la ofensiva oficial sobre las petroleras y, especialmente, sobre YPF tiene una explicación más racional que el consignismo y la agitación".
Página 31: "El rumbo radicalizado de Cristina", por Eduardo van der Kooy: "En efecto, las reservas de petróleo descendieron un 12% entre 2001-2010 y la producción un 21% en igual período. Las reservas de gas se derrumbaron un 53%".
04 febrero 2012
03 febrero 2012
Lo general y lo particular
A veces es complicado ir de lo particular a
lo general. Y a veces también es difícil ir de lo general a lo particular.
Saber valorar esta diferencia puede
resultar crucial a la hora de intentar entender los actuales roces entre parte de
la CGT y el Gobierno o, quizás más puntualmente, entre Moyano y Cristina
Kirchner.
Por definición, el sindicalismo tiene la
obligación de dar cuenta de un sector, de una parte: los trabajadores
sindicalizados. Es decir, y seamos obvios: son una corporación. Y está bien que
así sea. Y también es correcto –en el
plano sindical- que privilegie en su lucha el alcanzar beneficios y conquistas
para los trabajadores que forman parte de los sindicatos. Los que cotizan.
Pretender que abandonen esta, su función primaria, es por lo menos algo
inocente.
Por autodefinición, este Gobierno ha
asumido –en boca de su máxima expresión, la Presidenta- que “no es neutral”.
Esto no es habitual en el marco del posmodernismo que todo lo licua, que todo
lo lima para hacerlo “suave” y “políticamente correcto” y pone en tensión esa
mentira de Perogrullo de que un gobierno debe “buscar el bien común”. Sin llegar, ni por asomo, y permitanmé el
jueguito, a un “clasismo clásico”, el aseverar que no se es neutral resulta por
lo menos motivador. Porque, qué sería el “bien común” cuando en toda sociedad
hay siempre lucha de poderes, conflictos y tensiones? (paréntesis: desconfía,
joven argentino, de aquellos que te venden la posibilidad de un mundo sin
peleas y tironeos, doble contra sencillo que son los que tienen la sartén por
el mango y que no la quieren largar ni compartir). Pretender que un gobierno
que se ha animado a esta toma de posición (además de innumerables hechos de la
realidad, como la recuperación del trabajo, el retorno de las discusiones
paritarias, el amplísimo crecimiento de la cobertura previsional –que, no está
de más recordar, son derechos de trabajadores jubilados, pero trabajadores al
fin- , etc.) y equipararlo aunque más no sea indirectamente con la nefasta década
del menemismo es, por lo menos, una canallada. Y no hay táctica que lo
justifique. En el post anterior decíamos que Cristina había tirado una soga,
una salida, al titular de la CGT. Bueno, anoche Moyano la rechazó y dobló la
apuesta en su creciente enfrentamiento con el Ejecutivo. Una pena, porque
pareciera enfrentar un camino de inmolación con sus propias bases y sus históricos
compañeros de ruta (O sea, que Plaini diga que hay que bajar la tensión y que
Barrionuevo te elogie, Hugo, te tendría que calmar)
Por historia, Moyano ha demostrado ser
un buen defensor de los derechos de los trabajadores sindicalizados. E incluso
ha tenido etapas en donde amplió los márgenes de esa lucha hacia fuera de lo
estrictamente sindical. Efectivamente, tiene en su haber una trayectoria
meritoria en los 90, cuando fundara el MTA para enfrentar al liberalismo
menemista y comenzara una saludable tarea de articulación con otros sectores
sociales y sindicales (la naciente CTA, por ejemplo, el acompañamiento a los
jubilados que pedían 450 en el Congreso, otro). También ha sabido “leer” con
inteligencia la llegada de Néstor Kirchner en 2003 y acompañar el proceso
político allí iniciado (otro paréntesis: algunos ahora le critican haberse “beneficiado”
en un aumento de su poder relativo hacia dentro del sindicalismo de este
acompañamiento, como si eso fuera pecaminoso. Bueno, traiganmé alguien que
acompañe un proceso político para perjudicarse y perder poder y hablamos). Por
eso resulta particularmente inexplicable que, con su trayectoria y siendo un
tipo hábil e inteligente, pareciera hoy estar preso más de sus pasiones y antipatías personales que por una
lectura fría y serena de la situación política pasada y presente. Para decirlo
claro: que el tipo pelee por que los sindicatos logren el mayor aumento
salarial posible es absolutamente legítimo (así como el pedido de aumento de
las asignaciones familiares, escandalosamente bajas en la actualidad), pero
poner en juego el proceso político que le permitió mejoras muy concretas –aunque
insuficientes- a la clase trabajadora (de la cual él es precisamente
representante de una parte –repito, de una parte-), suena, por lo menos,
contradictorio y difícil de entender. No por nada pareciera estar enfrentando
disidencias de otros secretarios generales aliados en relación a cómo “pararse”
frente al gobierno.
Por historia y por presente, ya lo hemos
dicho, Cristina Kirchner ha demostrado ser transparente a la hora de las
definiciones políticas gruesas. Se le pueden achacar varias cosas a la
Presidenta, pero no el no ser clara y concreta a la hora de decir lo que
piensa. Y así como ha dicho que no piensa ser “neutral”, también ha dicho que
no va a quedar sujeta o condicionada por aquellos que pretendan marcarle la
cancha desde un sector específico. Sea este sindical, patronal, empresario, etc.
Es de esperar que esta convicción sea ejercida con el mismo énfasis hacia todo
tipo de poder sectorial. Porque nunca
está de más el recordar que la política tiene un campo de acción y está
obligada a tener una representación más amplia que lo “sectorial”. Más
obviedades: así como lo sindical se debe a sus afiliados, la política se debe a
la totalidad de una sociedad, aún cuando no pretenda representar nunca a toda
ella.
También es de esperar, dicho sea, que los
que están alrededor dejen de escupir para arriba.
01 febrero 2012
Ahí está la soga para Moyano?
Hace unos días el sindicalista de ATE Pablo Micheli (no, Van deer Koy, Andrès Rodriguez es de UPCN), dijo que la única soga que le iba a tirar el gobierno a Moyano era para ahorcarlo.
Ni tanto ni tan poco.
Bueno, mientras la propia Presidenta sigue hablando por cadena nacional, podemos especular con lo siguiente, que hay para todos los gustos:
- Anunciar que el Gobierno no piensa ponerle tope a las discusiones paritarias es un buen centro para reestablecer cierto diálogo con la actual conducción de la CGT, al tiempo que le quita un argumento central de crítica discursiva al Secretario General.
- Bueno, decir que no va a privilegiar a ningún sector en particular y explicitar acerca de cuáles sectores de la economìa tuvieron más ganancias y cuáles las obtuvieron merced a subsidios estatales, es marcarle la cancha de modo fuerte.
- Bueno: decir que al que no le gusta arme un partido y se presente a elecciones vale para varios wines: para Moyano, claro. Pero también para los voceros mediáticos del establishment (quén dijo Pagni, eh?).
En caliente loco.
Ni tanto ni tan poco.
Bueno, mientras la propia Presidenta sigue hablando por cadena nacional, podemos especular con lo siguiente, que hay para todos los gustos:
- Anunciar que el Gobierno no piensa ponerle tope a las discusiones paritarias es un buen centro para reestablecer cierto diálogo con la actual conducción de la CGT, al tiempo que le quita un argumento central de crítica discursiva al Secretario General.
- Bueno, decir que no va a privilegiar a ningún sector en particular y explicitar acerca de cuáles sectores de la economìa tuvieron más ganancias y cuáles las obtuvieron merced a subsidios estatales, es marcarle la cancha de modo fuerte.
- Bueno: decir que al que no le gusta arme un partido y se presente a elecciones vale para varios wines: para Moyano, claro. Pero también para los voceros mediáticos del establishment (quén dijo Pagni, eh?).
En caliente loco.
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