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09 enero 2008

Balance del primer mes cristinista: Cri…cri…cri!!!


Imposible evitar el chiste fácil, no?

Repasemos:

1) Discurso de asunción, con sus luces y sombras. Para el caso, vean acá o acá.

2) Sin demasiados cambios en la línea ministerial, lo cual era bastante esperable, salvo la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Un crédito abierto por un tiempo para Barañao, incluso a pesar de esto.

3) La novela venezolana del valijazo.

4) La incursión selvática frustrada? de Néstor.

5) Vacaciones. (o de cómo dejar la cancha libre por 15 días)

Eso es todo por ahora. ¿Sorprende? No demasiado. Ese fue el estilo durante cuatro años: no a los grandes anuncios ni los megaplanes. Administración diaria, decían los analistas serios. ¿Preocupa? Y, un poco. Hoy Carrió lee lo mismo que Mendieta y se despacha con éstas declaraciones, buscando reaparecer luego de la pretemporada en Punta del Este y Mar del Plata.

Bue, basta de descanso, eh. Que nos quedamos sin temas para postear.

12 diciembre 2007

Conflicto con Moyano: ni tanto, ni tan poco.


No pasó ni un día. Ni uno. Y ya tenemos algo de qué hablar. Es notable la capacidad de la política, cuando recupera espacios, de generar hechos y situaciones conflictivas imprevistas.

Ahora bien: ¿eran imprevistas? ¿hay un conflicto? ¿Si lo hay, se está leyendo bien?

Vamos por partes:

1) En su discurso de asunción, Cristina dice “no llegué a Presidenta para ser gendarme de la rentabilidad empresaria ni parte de una interna sindical”. Ups, ¿qué pasa?.

2) Moyano y su gente pegan un faltazo a la Plaza el día de la asunción. Se notó. La Plaza estaba más bien…cómoda para caminar.

3) Moyano suma 6000 afiliados a su gremio y lanza un “si el Gobierno no defiende el derecho de los trabajadores, estaremos en la vereda de enfrente”. Por las dudas, agrega: “no va a faltar mucho tiempo para que los camioneros llenemos la Plaza de Mayo”.

4) Randazzo debuta como ministro del Interior atendiendo radios por la mañana (antes le había rezado a San Corach para que lo guie en la misión) y niega que se trate “de un desafío hacia el gobierno” por parte de Hugo.

A partir de esto, todos empezamos a especular. Algunos dicen que Cristina le habría quitado el apoyo a Moyano para su reelección en la CGT (recordar que hay una embestida del barrionuevismo por la conducción), otros “linquean” con el reciente asesinato del tesorero del gremio de Camioneros en Rosario y hasta Patricia Bullrich, también inaugurando su título de Licenciada en Comunicación, sale como opinóloga y dice que Hugo salió a “extorsionar” al flamante Gobierno.

Mendieta, con la data que maneja, que es bien poca, se anima a decir: ni tanto, ni tan poco.

Lo que el Gobierno Nacional necesita en términos gremiales para esta etapa es cualitativamente distinto a lo que vino necesitando con Néstor. Moyano fue, funcionalmente, muy útil en estos cuatro años que pasaron. Desplazó a los “gordos” de la CGT, tiró de la cuerda todo lo que pudo en paritarias con el visto bueno del Ministerio de Trabajo y aportó una considerable masa de maniobras a la hora de discutir y revertir parte de la maldita legislación laboral heredada de los 90.

Sin embargo, las necesidades ahora son otras. Las podríamos sintetizar en “necesitamos al sindicalismo unido” para avanzar con el Pacto Social (ya sé: me van a preguntar qué corno es el “Pacto Social”. Nos vamos a enterar cuando lo hagan).

Así que, intuimos desde aquí, el conflicto larvado es: “Hugo, ¿vos podés garantizar la unidad de tooooda la CGT? Si podés, todo bien con vos, hermanito. Si no podés, alpiste”. Quizás, visto de este modo, "no ser parte de una interna sindical" pueda leerse como "no queremos internas, ¿ta?".

Mendieta le pone unas fichas al horror de las señoras bien de Caballito que ven como el Sanatorio Antártida renace y se apresta a atender a los muchachos del camión. Pero, por las dudas, plantea dos alternativas de recambio. De dos gremios más acordes, teóricamente, con el “modelo” kirchnerista que uno de servicios como los camioneros.

Uno ya salió publicado por ahí: Caló, de la UOM, fortalecido territorialmente con el eje Tres de Febrero-Quilmes. La otra fichita todavía no la vi publicada en ningún lado: Gerardo Martínez y sus constructores. Que sí estaban en la Plaza meta bombo.

¿Qué piensa usted Manolo, que de esto la sabe lunga?

18 octubre 2007

¿Nadie vota a Cristina?: A ver si incomodamos a la monada

Cuando faltan exactamente siete días para el cierre de la campaña electoral más aburrida y sosa que recuerde la historia argentina post83, hay algunas cosas que nos llaman profundamente la atención y que queremos compartir con los 10 ó 12 fieles lectores diarios de este blog.
Mendieta y la jauría de amigos con los que anda, acostumbran a realizar sus propias encuestas cuali/cuantis. Un aggiornamiento de los “focus groups” electorales, los cuales -a juzgar por el nivel de selección de entrevistados y la cantidad de los mismos- más que “Focus”, a gatas son “Fiesta base”.
Yendo al punto. El mecanismo es el siguiente: descartamos compañeros de laburo, de militancia actuales o pasadas y todo aquel desconocido que nos pueda embaucar respecto de su intención de voto. Hecha esta selecta discriminación, quedan dos grandes universos a entrevistar: familiares y amigos que (ésta es condición excluyente) no tengan un soto que ver con la política.
Por razones estrictamente geográficas, el 90,5% de la muestra es habitante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aunque vale aclarar que, para cumplir con nuestro espíritu federal y mazorquero, tenemos un entrevistado de Necochea, una de Pergamino y el primo de un amigo que está en Resistencia.
A su vez, por razones estrictamente socioeconómicas, hay pobres, jubilados, profesionales, laburantes, vagos, alguno de bastante guita y varios de casi nada. O sea: todos de clase media, tal se autodefinen sin excepción. Como diría The Big Artemio, “El último nivel de selección fue ajustado por cuotas de género y edad de acuerdo a parámetros censales, el tamaño de la muestra fue de 28 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- un montón% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 0,5%”.

Aclarado científicamente nuestra metodología, y sin más preámbulos, los resultados sorprenden:

¿¿¿¿¿¿¿¿NADIE VOTA A CRISTINA??????

Ahora el desagregado cuali:
1) Un buen porcentaje, mayoritariamente del grupo etario “amigotes” ex compañeros de la facultad (sí, la agrupación Marcelo T), boquean con un “le pongo un votito a Pino, de onda, total…”
2) El resto, básicamente compuesto de suegros/as, cuñados/as y ex novias/os, se hacen los desinteresados ante la primer consulta. En la repregunta se largan a monologar con el decálogo “Fontevecchia de atrocidades K”, pasan por lo tópicos “que barbaridad lo de…”, “es una vergüenza lo que pasó en…” y terminan con un contundente: “Que sé yo, total…”
Lo paradojal es que, cruzando estos datos duros con la pregunta del millón que traficamos en medio de la entrevista de campo, todos, absolutamente todos, contestan afirmativamente a la sencilla: “¿El país y vos están mejor que hace 4 años?”.

Para finalizar dos hipótesis controversiales (acá es la parte en que queremos molestar, que pongan muchos comentarios insultantes y que el blog se vaya para arriba en Motigo)

  • Primera:
    Hay un montón de voto “vergonzante” a Cristina en Capital Federal. Se hacen los “progres de verdusqui”, los nac&pop posta post, los cívico republicanos indignados, los “gradualistas”, los “consensualistas” o lo que se les cante. Pero van a entrar al cuarto oscuro el 28 y, “cayetano que ni se entere mi jermu”, boletita del FpV al sobre.

    Segunda (no necesariamente contradictoria con la 1)
    Grandes segmentos de la bien pensante clase media capitalina, dejando el “laburo sucio” de la continuidad política del actual modelo a los “cautivos y clientelizados” habitantes del segundo cordón del GBA y de las provincias “periféricas” y “no integradas”, y pispeando diariamente la marcha de las encuestas que dan ganadora a la fórmula oficialista, “lavan” su conciencia votando a Carrió, Lavagna, Solanas o López Murphy. Porque como nos dijeron en el estudio: “Total…”.


25 septiembre 2007

Ahora sí, empezó la campaña


Un estado de ánimo más o menos colectivo recorre la blogosfera y los medios argentinos en estos últimos días: el aburrimiento.
Si no nos creen miren ésta columna de Aliverti de ayer. O bien éste twitteo del Escriba (que bueno que volvió, lo extrañábamos).
Para colmo, Cristina parece encaminarse hacia el triunfo sin necesidad de despeinarse y sin siquiera tomarse el laburito de escribir una plataforma (aunque sea hubieran impreso un par de millones de volantes que dijeran “Más de lo mismo, pero más mejor” o algo así.
Parece que lo máximo que están dispuestos a hacer los cráneos de las campañas K es algo parecido a nuestro slogan. Según publica hoy Ámbito (no podemos linquear porque la clave que usamos es “prestada”) se vienen los afiches con: “Sabemos lo que hicimos. Sabemos lo que falta y sabemos lo que hacemos”. Ajá.
Sin embargo, la campaña sí empezó acá. Y parece que en Europa avanza el populismo de verdad. Dan ganas de irse a militar a una isla, dan ganas.