30 noviembre 2011

Anticipo: hoy vamos a la radio

Mientras el administrador de este blog sigue discutiendo cuestiones procedimentales con funcionarios municipales, ante el inminente peligro de derrumbe por severas fallas en la estructura de ideas que son sus cimientos, no perdemos la oportunidad de hacernos propaganda.

Hoy, a eso de las 14:30, estaremos junto a María Esperanza Casullo y Nicolás Tereschuk (la vieja guardia de Artepolitica) invitados al programa de Mario Wainfeld por Radio Nacional.

Parece que la cosa viene por el lado del futuro del kirchnerismo y tratar de dilucidar qué carajo es "profundizar el modelo".

Yo sólo prometo parábolas menores y piropos a Nora Veiras. Pero capaz me ilumino y digo alguna pelotudez que trascienda, que la radio me hace cosquillas en la panza como cuando te enamorás. Sí, así.

Pueden escucharlo por aquí llegado el momento.

PD: a la noche, de 23 a 24, pasan por Canal 26 y relojean Jungla Política en Vivo. O se creen que uno labura para que ustedes miren Gran Hermano, eh? No sean chotos. Ta luego.

25 noviembre 2011

Vivir y morir

¿Podré ahora escribir esto, invadir el jardín a machetazos, 
subir por el monte que no es mío, usurpar tu lugar?

Alguien se preguntará alguna mañana, mirando por la ventana de un bar que da al amanecer ¿cómo moriré?

Cómo moriré cuando muera, me pregunto hoy, mientras un rayo de sol de anoche aún me pega en la cara.

Seguro que así no, abandonado hasta por sus propios hijos en un rincón marcial del pasado, solo con los fantasmas buenos y que por eso lo asustaban hasta hacerlo mear encima, fracasado porque el tiempo no sabe de órdenes para pararse firme y sigue, sonriendo, llorando, ignorando las circunstancias, aún las más atroces, el tiempo sigue.

En la vida y en la muerte -como si hubiera algún tipo de diferencia- se es lo que es lo que siempre se ha sido.

Por eso hemos luchado perpetuamente por Justicia acá y no por revancha allá.

Seguro que así no voy a morirme.
Así, nosotros, no vamos a morir. 

23 noviembre 2011

El kirchnerismo vive

Dijo Escriba:


Ahí leí completo el discurso de CFK. Me pareció bien tu post, porque siempre tenemos que tener esa gimnasia pero analizando un poco me parece que:

Al compañero Moyano, Cristina le dio bastante duro. Se ve que le rompe soberanamente algo ahí y parece ser un tema de poder. Me da la impresión de que en esta etapa no le interesa que nadie le dispute poder. No es contra los dirigentes sindicales. No quiere que nadie le dispute poder.
Ella realiza la crítica a Moyano, pero dice a la UIA:

a) Ni se les ocurra volverme a hacer una corrida porque los hago mierda. Los voy a hacer mierda todas las veces que sea necesario ahí.

b) El único liderazgo es el mío. Charlamos todo, pero van a tener que charlar acá, ni se les ocurra ir "por afuera" porque afuera no hay nada. "Por afuera" también es tratar de imponer metas de política económica. Por ejemplo, lo de "metas de inflación" para el BCRA. Yo no hago metas de inflación muchachos, no me jodan. Acá no hacemos metas de inflación. Eso es en otro lado, "por afuera" y como verán, "por afuera" no hay.

c) Yo acá les traigo la famosa ley de reparto de ganancias, si tanto les jodìa, pero no me jodan a mí. Y van a tener que reinvertir muchachos, porque los estoy mirando.

d) El capitalismo "negociación por negociación", digamos, sigue, y acá la única en condiciones de negociar soy yo. Reinviertan porque estoy mirando todo, no me jodan, no me pidan guita para fugar porque les puedo hacer daño.

e) No voy a entregar el apoyo social. Ni a los jubilados que cobran la mínima ni a todos los que están consumiendo y más o menos son mi base. Discutamos todo, la inflación, lo que quieran pero no me toquen mi base.

Bueno, eso.


Dijo Opinador: 


Mendieta, estuve leyendo el discurso completo y la verdad que el contexto y la explicación táctica de los 3 o 4 largos párrafos que dedica al tema, encabezando con nombre y apellido cuando pregunta si esta el compañero secretario general, son muy buenos y explicarían de manera acabada esta idea de prioridades y momentos que defiende varios de los comentaristas del Blog.
Y no caben duda que son de los que me hacen ser K, en buenas, en malas, estando de acuerdo o teniendo dudas.
Lo que me sigue haciendo ruido son dos frases especificas: "...Si la economía pudiera regirse por leyes sancionadas por el Parlamento, no tendríamos necesidad de tener una UIA ni una CGT ni montón de cosas, la economía realmente se rige por otras leyes..." y "...es una cosa que tienen que decidir entre los empresarios y los trabajadores, no la puede imponer el Estado por la fuerza a través del Parlamento..."
Y me hacen ruido por dos cosas: una, porque no son operativas sino conceptuales, es decir no dicen, "ahora no", "mejor de esta manera", "charlémoslo en la mesa del salario", o cualquier otra formulación que se les pueda ocurrir sobre que no es el momento o la forma (lo que deja muy en claro cuando habla de los mensajes por los diarios) sino que lo establece como "Ley de la economía" y como "Ley extrapolitica", es decir que esta diciendo "ni ahora, ni nunca se puede participar ganancias por decisión estatal, eso es una LEY DE LA ECONOMIA, las ganancias van por acuerdo de partes", en ese sentido es como vos decís una contradicción ideológica o un error.
Pero lo otro que me hace ruido es que eran innecesarias, porque efectivamente por un lado estamos en un momento económico internacional y por otro Cristina (y con ella todo el kirchnerismo) goza de una legitimidad política, que le/nos permitía plantarse y decir: "ahora NO, los gremios que puedan discútanlo en paritarias y dejemos para otro momento la discusión de si esto puede o debe generalizarse", eso alcanzaba para ponerle el tentempié al compañero Hugo y para tranquilizar a los muchachos UIA sobre que no les estamos reclamando que dejen la guita acá para sacársela sino para que inviertan en producción.
Sin embargo ella optó por la declaración de principios ideológica, y perdónenme los que lo crean posible, pero yo no creo que en un punto tan sensible Cristina sea capaz de tergiversar su pensamiento profundo por conveniencias tácticas, ella (igual que él) no vino a dejar los principios en la puerta, y cuando hace una definición de este tenor, que no es reclamada por el contexto, es porque quiere hacerla y fijar posición profunda en cuanto a su convicción.
Entonces lo que me pasa es que en este punto debo admitir que opino distinto a mi conducción, táctica, estratégica, ideológica y emotiva (en todos esos planos me conduce Cristina) ¿y eso qué significa? en realidad nada, muchas veces he tenido diferencias con mi conducción, y esta en cada uno asumir su rol, saber que en el momento de debate uno expresa sus opiniones y, cuando la conducción resuelve el curso de acción, uno acata (o abandona el barco, cosa que tratándose de este barco, construido por Néstor y capitaneado por Cristina no estoy dispuesto a hacer ni con los pies por delante, el día que me muera a mi me entierran en territorio K) 
Abrazo




Cuando estas cosas pasan -estos debates, estos disensos, estas reflexiones, esta vitalidad- pienso que hay kirchnerismo para muchos años más. Pero muchos. 
Que lindo. 

22 noviembre 2011

Reconquistas

Una de las políticas más elogiables del actual ciclo político iniciado en el 2003 es la recuperación del Derecho Laboral. Sin entrar en tecnicismos leguleyos, la década del 90 había hecho casi desaparecer en la práctica -producto de desregulaciones y flexibilizaciones varias- la posibilidad de que los trabajadores pudieran contar con el acceso a la justicia para defender sus derechos. Porque, y aquí vale ponerse lanatista, el Derecho Laboral viene a ser una herramienta para intentar equilibrar el natural desbalanceo de poder existente entre el capital y el trabajo.

Similar éxito, ya no en el plano de la Justicia si no en el del "mercado" laboral, puede contabilizarse a favor del kirchnerismo con la recuperación de las discusiones paritarias entre los sindicatos y las patronales. Si quieren datos duros, pueden entrar al sitio del Ministerio de Trabajo que los hay.

Ambos ejemplos aquí descritos marcan, en principio, una tendencia que es constitutiva del proyecto kirchnerista: la recuperación de las herramientas gubernamentales de gestión y administración. Pero también algo más profundo: la recuperación del rol del Estado como actor central en el quehacer económico y social de la Nación.

Como bien dijo hoy la Presidenta no se puede ser neutro. Y esa imposibilidad de neutralidad alcanza a cuando se disputa la renta entre los trabajadores y el capital.
Tácticamente puede entenderse el rechazo de Cristina al proyecto de la CGT de la distribución de utilidades empresariales en momentos en que algunos sectores del sindicalismo "pulsean" con el gobierno en diversos campos y ámbitos.
Estratégicamente es discutible, debatible: la CGT ha jugado un rol importante en defensa de este modelo en momentos en que las papas quemaban.
Pero ideológicamente, en mi opinión, resignar el rol del Estado y del Gobierno en esta tradicional, natural e inevitable disputa entre el capital y el trabajo, es -por lo menos- una contradicción y un error.

19 noviembre 2011

Naufragar



El tipo, cada vez que naufraga, se va para allá.
Es ahí, en las olas, que sigue encontrando la esencia de las cosas. Lo inconstante. Lo impredecible. El vaivén. Las mareas. El sinsentido.
¿Vendrá alta esta? Brazear! Brazear fuerte! Que no se pase. Patear! Patear fuerte con las patas de rana! Arriba! Pararse, surfearla!
Yo pensé que quería otra vida. Pero tengo -¿elijo?- ésta.
También tengo un pez en las venas del brazo que nada por el Río de la Plata para los dedos de mi mano izquierda. Aunque no quiera, todo va para allá. A escribirse.
Esos dedos, esos callos, escriben lo único que sé: el mar y la nada.

Ojalá me perdones por tan poco. Es todo lo que tengo. 

18 noviembre 2011

Repudio

Ni siquiera tuve tiempo, hoy, de leer los diarios. Ni a la mañana ni las noticias de último momento.
Paso sólo para decir que repudio el asesinato del campesino del MOCASE Cristian Ferreyra.
Y que espero que el gobierno nacional no se haga el gil con esto.
Y que la justicia del lugar haga Justicia.
Perdón la brevedad. Pero no me gusta opinar demasiado cuando no hay mucho para decir.

15 noviembre 2011

La cuestión del Poder y de "los poderes". El caso Aerolíneas.



Cuando hace un tiempo el kirchnerismo comenzó a recuperar lenta pero persistentemente cierta consideración social, también empezó –en paralelo- a escucharse en boca de ciertos analistas, editorialistas y dirigentes políticos de la oposición un argumento que postulaba, sintéticamente, lo siguiente: el oficialismo es hegemónico, concentrador de todo el poder y, por ende, autoritario.
Si para sostener esta hipótesis había que pasar a degüello el concepto gramsciano de hegemonía poco importaba, puesto que, vamos, nadie sabe muy bien, salvo Mariano Grondona y los habitués de las facultades de Ciencias Sociales, quién es Gramsci. Si para defender esta posición había que llegar al extremo, en pleno Siglo XXI de negar conceptos básicos en la esfera pública moderna (y ni hablar de postmoderna, pero evitemos entrar en categorías “líquidas”) como es la multidimensionalidad de los poderes en sociedades democráticas, vamos, lo hacemos desde los sets de TV, desde los micrófonos de las radios, desde los blogs del españolísimo diario El País.
Resulta francamente difícil de comprender que, en un país que tiene una larga tradición de poderes fácticos colonizando estamentos estatales –a veces a través del brazo de las Fuerzas Armadas anulando la propia práctica política, otras veces a través de la cooptación de los mismísimos dirigentes políticos por los factores económicos concentrados- se diga con tal liviandad que la Argentina del 2011 es un país cuyo único poder reside en el oficialismo a cargo del Poder Ejecutivo. Sinceramente, o bien indica una inocencia propia de alumnos de jardín de infantes o bien una hipocresía a prueba de espejos en dónde mirarse. Y, como diría Dolina, hay una edad en que uno es responsable de la cara que lleva puesta.
Por supuesto que el reciente resultado electoral, que consagró con una histórica mayoría la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, no hizo otra cosa que acentuar aún más esta superflua hipótesis del “poder total”. No solamente se ignora así la división de poderes propia de un régimen liberal democrático como el que vivimos, si no –y aquí quiero detenerme- se esconde bajo la alfombra rococó que cubre el piso de los que se hacen los giles, a los poderes económicos, sectoriales, sindicales, mediáticos, etc. En fin: la riqueza propia de una sociedad, por suerte, vitalmente democrática y moderna.
Un párrafo para ejemplificar lo anterior: el conflicto desatado en Aerolíneas Argentinas. Los actores con poder en el mismo son múltiples y variados: la propia administración, algunos de sus sindicatos, otras empresas del sector que se benefician con el conflicto, ciertos estamentos que alientan la problemática para “desgastar” y esmerilar bien el propio gobierno o bien a los jóvenes que tomaron la administración de nuestra línea de bandera hace un par de años. Algunos de estos actores actúan a la luz del día y otros soplan el fueguito desde las sombras. Y es legítimo y hasta natural que así sea, insisto, en una sociedad de carácter democrático.
Ahora bien: la sociedad argentina ha aprendido a fuerza de crisis, de sufrimiento y de años de decadencia institucional, económica, social y política, a tener memoria. Y no está para nada de más recordar hoy, aquí y ahora, que los años de bonanza y de recuperación de la calidad de vida (aún incompleta, por cierto, que siempre lo será para quienes aspiramos a la justicia social) han sido por la recuperación de la autonomía del poder político y el consiguiente fortalecimiento de los poderes estatales de administración y gestión.
No resulta inocente, en estos días, decirle piedra libre a los otros poderosos que -agazapados atrás de quizás legítimos reclamos- propugnan un retroceso en el sector aerocomercial argentino.

Y los aviones, como los países, cuando van para atrás no andan.   

13 noviembre 2011

No es una operación. Repito, esto NO es una operación

Lector: Encuentre las 7 diferencias entre ésta nota de Clarín y ésta otra de La Nación.
¿No puede?
Bueno: de castigo se me lee ésta otra que nos explica las grandes ventajas que tiene el "periodismo independiente" sobre el "militante" y lo malos que son los malos y lo bueno que son los buenos. Donde los buenos nunca, pero nunca, son propicios a operaciones y los malos es lo único que saben hacer.

Y no me joda más. Porque si me jode, le linqueo el editorial de Grondona con grandes novedades, como por ejemplo hablar de los Montoneros. ¿Estamos?

PD: un día vamos a empezar a debatir con Tenenbaum su particular concepción del "poder". Pero estoy esperando un par de años a ver si logra complejizarla aunque sea un poquito, porque así sería un tremendo embole de chatura.
PD2: Hoy La Nación no se me vuela. Y eso es otro embole mayúsculo.