
Hace ya lejos en el tiempo, nadie le creía a Néstor Kirchner cuando aseguraba que no iría a disputar la reelección presidencial. Ahora, algunos no parecen creer del todo la posibilidad de que se transforme en el presidente del Partido Justicialista (Lista 2, para los menores de 30 años) y otros se preguntan sobre la utilidad de semejante movida.
Por ejemplo, el amigo Carrasco, que dice acá: “Mi hipótesis firme, contra toda la blógsfera nacional y popular, es otra: Kichner preside el Frente para la Victoria, o la Concertación Plural, y levanta un gobernador para presidir el PJ”.
Allá por principios de noviembre (noten como sutilmente resalto nuestro adelantamiento a lo que se discute ahora), en este blog se decía esto: “Esta es la tensión de fondo: ¿ordenar para adentro primero desde adentro u ordenar para adentro y para afuera desde arriba?”
Y nuestra hipótesis acerca de por qué Kirchner decide ir por la cabeza del PJ es bien pero bien sencillita: ¿por qué no? ¿para qué dejar huérfano de conducción lo que es la columna vertebral del Frente para la Victoria? Todos sabemos que la política aborrece del vacío, y que lugar que no se ocupa lo llena otro. Así que, desde aquí, exactamente al revés de lo planteado por Lucas, avizoramos una primera etapa con Néstor como Presidente del PJ, una segunda etapa de mayor institucionalización de los UCRK y de los progres sueltos y una tercera etapa de conformación de la Concertación Plural que podría presidir…sí, también Néstor. Y si quieren hipótesis más serias y fundadas que las de Mendieta pasen por acá y lean a Manolo.
Otra cosa: el ruido de fondo empieza a salir a la luz. Es la participación y en qué grado de Scioli en la flamante conducción. ¿Congresal nacional? ¿Presidente del PJ bonaerense? Para esto, el amigo motonauta tiene un problemita: la provincia tiene un déficit importante en sus cuentas y, por ende, menor margen para encuadrar a los que realmente importan. Los que manejan los territorios. Y todos sabemos que galán no mata billetera.
