Dice Chelus, en un comentario dejado anoche en el post anterior, hablando de Cobos:
“¿Cuánto dura la tristeza por afrontar el peor día de tu vida? ¿Tres? ¿Cuatro? ¿Cinco días? Sí, puede ser. Cinco horas le duró al hijo de mil putas este, traidor de cuarta, hipócrita. Al rato ya se paseaba de pueblo en pueblo, buscando su 17 de Julio, y más tarde salía al balcón agitando la celeste y blanca como si hubiéramos ganado el mundial, no pudiendo ocultar su alegría. Recién vi por la tele que al mediodía lo cruzaron con De Angeli, que le agradecía su actitud de pacificar el país. "No se escucha bien", decía haciéndose el boludo. Me hace acordar al final de "La Patagonia Rebelde", cuando al Teniente Zabala los estancieros le cantan "Porque es un buen compañero" en inglés, y al tipo le cae la ficha.
Pero a este no le va a caer la ficha, por boludo que no se da cuenta, porque le chupa un huevo, por oportunista que se aviva que la jugada le salió bien, o porque ya estaba todo arreglado con los ruralistas y el tren fantasma. Encima sin huevos para decir "Voto por la negativa"; no, el pusilánime dice "mi voto no es positivo", terrible fallido. No se puede creer, él mismo propuso que se tratara el tema en el Congreso, y ahí consumó el hecho. Si el tratamiento parlamentario en sí era la solución, lo que pedía el campo, para lo que juntaban firmas, y se hizo a pedido de él, ¡a aceptar el resultado, viejo! No había necesidad de votar en contra”.
Aquí, en esta catarsis del compañero, está para mí la crítica más de fondo al accionar de Cobos. Porque ya habíamos planteado que, en su discurso de la madrugada, había mostrado en carne viva su humanidad, sus tensiones internas, su cagazo. Luego había expresado su “mi voto no es positivo”. Hasta ahí, todo bien. Te puteamos pero te bancamos, Cleto.
Pero a partir de ahí, todo mal. El jueves por la mañana, exultante en la puerta de su casa de Ezeiza atendiendo a los movileros. El viaje en auto a Mendoza, parando en la ruta para que lo feliciten. La llegada a su provincia, cual héroe nacional. Las interminables apariciones periodísticas de ayer viernes en cuanto canal y radio existen en nuestro país. Cobos salió a capitalizar política y personalmente su accionar sin aguardar ni 24 horas y eso se da de bruces con su discurso “justificatorio” del Senado.
Un paréntesis. No me gusta hablar de traición: por un lado porque es un concepto que necesariamente puede ser aplicado sólo a quien concibe la lealtad como un valor. Por otra parte, creo que era JP Feinmann -insisto, creo- a quien le escuché alguna vez decir que los grandes cambios de la historia son hijos de la traición. San Martín desconoce la orden de que vuelva a Buenos Aires, Belgrano se caga en todos e iza la bandera y así. El que traiciona rompe con lo establecido, cambia, mueve, modifica. Por eso los peronistas son –somos- tan afectos a mentar eso de la lealtad: somos traidores en potencia permanente. A veces esas traiciones son reformistas o revolucionarias, a veces lo son para detener un proceso de cambio y volver para atrás. Sí, reaccionarias. Pero nunca somos conservadores. Esos sí no traicionan nunca a nadie: los conservadores. Con esto quiero justificar el por qué a la “traición” no necesariamente debemos verla como un acto de valor negativo. Lo será o no según el contexto y según el cuerpo ideológico con que hagamos lectura de ella.
Vuelvo al Cleto: antes de salir a “medir” en la opinión pública, si efectivamente su intención no era esmerilar y desgastar al gobierno del cual forma parte, debiera haber guardado un prudente silencio hasta sentarse con la Presidenta y definir cómo recomponer la relación. Esta sobrexposición mediática de Cobos, además de obscena, es pasto para las llamas de los gurkas que en el oficialismo dicen: “ves, está en la conspiración”. Y eso no es bueno ni para el gobierno ni para Cobos.
Todo esto le decía ayer por teléfono a un buen amigo, mendocino y cobista, quien también me manifestaba su preocupación por la actitud de su dirigente.
No hay peor indigestión que la producida por comerte todos los micrófonos, Cleto.

