08 noviembre 2010

Una más, y no jodemos más!

Juro, con mi mano sobre la camiseta de Racing que tengo en el placard firmada por Bocha Maschio, PIzutti, Rubén Paz, Colombatti y el Toti Iglesias (si, racinguistas, mueran de envidia, tengo una camiseta así que me regaló Javier), que no quiero seguir haciendo posts contra Clarín.
Ya me aburre sobre manera ese "enfrentamiento" semiológico ente el Gran Diario Argentino y una banda desharrapada de blogueros que, como dijéramos alguna vez en un manifiesto, vimos un baldío y le metimos un asentamiento gramatical encima.

Entonces, digamos, por decir, que ya no quiero insistir sobre algunas cuestiones porque, básicamente, creo que mucho no queda por decir y me aburro. Es como seguir dándole y dándole entidad a un analista menor de la polítca como Morales Solá. Qué se yo: antes vos opdías discutir y debatir con el fulano acerca de sus posiciones sobre la realidad. Ahora, como diría Juan Pablo Varsky, el señor te escribe sobre cosas que, directamente, son inexistentes. Y por ende, ¿cómo debatir con un texto literario? ¿ficcional? Porque yo tendré muchos defectos, pero crítico literario no soy.

Yendo al punto. No quiero aburrir ni aburrirme más con Clarín, pero hay algunas cosas tan ridiculamente patéticas que, permitanmé, no puedo dejar pasar.
Nota de hoy: "En el Día del Canillita, los lectores salieron a la calle a buscar su diario", publica en página 32 y acá. El detalle es que en la web no están las imágenes que ilustran la edición papel. A saber: 1) Una foto de un muchacho arriba de un bondo repartiendo gratis la edición carnera; 2) Otra foto donde una chica le alcanza el diario a un señor que está arriba de su auto en Plaza Oeste Shopping.
Hasta acá, amigo titulador, compañero editor, algo está mal. Las imágenes contradicen flagrantemente (siempre quise usar "flagrantemente". Esperaba hacerlo desde una banca algún día, pero ya que estamos) con el título: los lectores no buscaron un choto. Ustedes fueron a buscar lectores. Nada que vaya yo a criticar moralmente. Es lo que hacemos aquellos que militamos políticamente o repartimos volantes en las esquinas.
Me dirás, amigo editor de Clarin, "hay otra foto de Acoyte y Rivadavia donde la gente se acercaba al muchacho a pedir el diario". Ajá. Lástima que yo fui cuando la estaban sacando. Y tuvieron que "armarla", "componerla", porque el pibe estaba transpirado de correr por la esquina diciendo "querés el Clarín? es gratis hoy!".
Una pena. Vivo por ahí. Qué le vamos a hacer.

5 comentarios:

Escribidor dijo...

Lo único que te puedo decir, es que esas camisetas que tenes en el armario, pueden ser perjudiciales para tu suerte.
Con respecto al GDA, si quieren regalar los diarios (total, son dueños del papel, ¿no?) es porque cada día venden menos y son menos creíbles. Ojala sigan asi, tan obvios.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con que el tema aburre, pero en parte creo que es necesario no sacar las manos de esta obra, pues lo entiendo como un LOGRO que no se puede subestimar. Sigamos haciendo concha a Clarin hasta que su cada vez más desprestigiado imperio mediático deje de ser el cáncer de la democracia argentina.

Lic. Baleno dijo...

Te entiendo, el tema aburre, pero hace cuanto que Clarin no emboca una bien? A veces pienso que esta fuertemente infiltrado por peronistas.

Dormidano dijo...

Justo al revés de lo que cuentan. Y de no contar con testigos presenciales, hacen pasar el tongo.
Según la nota, practicamente la gente se levantó de madrugada para hacer la cola (como siempre pasa con la gente que labura en la semana, aprovecha el domingo para madrugar) y le quitó el diario de las manos a los carneros en cuestión.
Leí un comentario de un frecuentador de bares en la mañana de domingo que contaba un dato interesante: el que traía al repartidor para que pusiera el diario en un bar bajó de un carrito eléctrico de la policía. Supongo que sería la federal.

Edmundo Rigazzi dijo...

Yo tomé un taxi a eso de las 11 de la mañana, y el tachero me ofreció Clarín y Nación. Le habían dejado varios ejemplares para que se los ofrezca a sus pasajeros. O sea, me acabo de enterar que yo no fui a lo de mi suegra con la carne para el asado, yo fui a buscar el ¿gran? diario ¿argentino?