30 julio 2010

UltraKs: Ustedes no entienden nada



Están todos como molestos, enojaditos, críticos, ofendidos!, por la columna esta de hoy en La Nación, cuyo autor es Carlos Reymundo Roberts.
Me extraña mucho, muchachos cibersK, que no hayan advertido la tremenda interna que se está dando en la Tribuna de Doctrina (otra que la de la calle Tacuarí) y salten así, como leche hervida.
Disculpenmé que quizás hoy peque de soberbio, pero voy a tener que ilustrarlos con la posta post, así dejan de perder el tiempo en internet diciendo huevadas y malgastando los recursos públicos que administra el compañero Aníbal Fernández.
Saquen un cuaderno y tomen nota chitrulitos míos, que la cosa es así:

Un día, hace como 20 años, la joven guardia de La Nación entró al despacho de Claudio Escribano y, esquivando los sillones de cuero, gritaron: "Basta! Se acabó! O modernizamos este diario o en un par de años se nos muere el último lector y ni un aviso fúnebre nos van a poner". Escribano, una vez que dejó de temblar al oír la palabra "modernizamos", se atrincheró atrás del escritorio y con el cortapapel le apuntó a los Saguier diciendo: "Negociemos". Ese es el día fundacional de la nueva etapa del mejor diario de la Argentina ever.A partir de ahí, a paso seguro, como se hacen las cosas cuando quienes las hacen las hacen bien, La Nación fue desarrollando un meticuloso plan de renovación y cambio (se llamaba así: Plan de Renovación y Cambio. Pero usaban la sigla PlaReCa para no sonar tan alfonsinista).
El mismo consistía en una secuencial toma de decisiones que incluía:
- Diseño. Los pibes querían tabloide, pero ahí Escribano contó con el apoyo de los Mitre y lo máximo que cedieron es achicar un poco la sábana para ahorrar costos y que los suplementos "de segunda" como deportes, clasificados, cultura y tecnología, salieran en "media sábana". Economía y Espectáculos ni a ganchos, que son "el alma" del periódico. Así dijo Escribano, "el alma". Bartolito lo miró de reojo, porque le sonó muy Magnetto la expresión y medio que, por un segundo, desconfió.
- Nuevos editorialistas: "traigamos de Clarín a Morales Solá. Es joven, con lenguaje fresco y moderno", dijo un Saguier. Ok, aceptado, pero Grondona sigue, contestó Escribano.
- "Un portal" ", ¿un qué?", "un portal. En unos años va a existir una cosa que se llama internet en las computadoras. Y todos los diarios van a tener ahí, un sitio con noticias. Queremos que La Nación sea vanguardia en eso". Escribano tragó bilis al escuchar en su oficina la palabra "vanguardia" pero no estaba en condiciones de hacerse el loco por una cuestión de tenencia de acciones y esas cosas.
- "Por último, lo más importante de todo esto: la contratapa", dijeron los Saguier. "Qué mierda pasa con la contratapa?", dijo Claudio. "Que esos chistes importados de Estados Unidos son un embole. Son más aburridos que una fiesta de fin de año del diario. Tenemos que poner humoristas argentinos. Fijate Clarín: Altuna, Trillo, Caloi, Tabaré, Guinzburg...son un plato!". "Mmmmm, eso no me gusta nada. Tendríamos que ir de a poquito, probando. Incluso darle máquina a alguien que no haga un humor, como decirlo... humorístico para reírse a carcajadas. No. La gente bien a lo sumo sonríe, una mueca". Los Saguier sonrieron complacidos: "sabíamos que ibas a decir eso y ya lo tenemos resuelto. Tenemos un chico que justo justo se cree humorista pero no. Se llama Nik".

Bien. Eso, amigos negritos y resentidos, es el origen de todo el inmenso bardo que hoy atraviesa La Nación. ¿Qué tiene que ver?, dirán. Calma peronistas, je.
Tal como habían planeado los Saguier, la sección de Humor del diario fue un boom. Nik se transformó en un rotundo éxito, llegó a la calle Corrientes con una obra de teatro, hizo merchandising a lo pavote y hasta sacaron unos billetes dibujados por él como parte de una "estrategia de fidelilización" de los lectores. Esto, más que llevar calma y alegría al centenario matutino, despertó pasiones de lo más oscuras en su renovado edificio. Tuvieron que contratar a un equipo de psicólogos ante la extendida plaga que llamaron "el mal de Nik". De golpe, todos en la calle Bouchard querían ser rubitos y tener anteojos redondos.  El primero en contagiarse fue Joaquín, que se olvidó del periodismo y empezó a hacer dramaturgia los domingos. Luego le tocó a Pablo Sirvén, un tipo piola, de Cultura, que se le dio por hacerse el langa en Twitter. Bueno, ahora le tocó al formador de formadores del diario, a, sí, adivinaron, Carlos Reymundo Roberts.
Así que no se enojen, hordas choripaneras. Es que los amigos de La Nación están un poco nerviosos por todo esto que les está pasando ante el fracaso del equipo de psicólogos. Se nota que la infección sigue y sigue.

Relajansé, lean y disfruten. No sean bestias, ¿quieren?

9 comentarios:

Gladys Ramos dijo...

Y bué estos temitas de Papel Prensa ponene nerviosos a cualquiera... hay que entender.

Avallay dijo...

Total, absoluta, cabal y profundamente de acuerdo. Por eso La Nación sigue siendo el mejor diario del país. y la nota de Roberts me pareció excelente. No e sun detalle menor que los foristas están mas bien enjados con la nota

manolo dijo...

Muy fino y certero, el análisis del Estado Mayor del Establishment; pero quisiera agregar un par de datos, para “comprender” hacia adonde apunta SU estrategia.
El articulo de Roberts, va en tándem con el de Jorge Oviedo.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1289490
Lo que plantea el primero, en joda; lo reafirma el segundo, con data inside, de los Voceros del Mainstream económico.
No hay forma de generar un “golpe de Mercado”.
Y, para desdicha, de los Operadores Políticos; los “instrumentos” políticos son un desastre.
A tal punto, que el temor a la “chavización K” 2011/15 es menor a la “incertidumbre” operativa del Republicanismo 2011/15.
Solo hay que leer el “Reportaje” a Blaquier, o los “dichos” de Macri padre.
Le perdieron la confianza política al Grupo A; y creen, que el postkirchnerismo, será mucho mas traumático para SUS intereses que la actual Administración.
No es casual que, Mariano Grondona, un profesional de Conspiración; con 60 años de experiencia, hable de Gaetano Mosca.
En leguaje accesible, el resumen lo dio Lewis Carroll.
“Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que manda..., eso es todo”.
http://www.guiascostarica.com/alicia/a2/cap06.htm
Lo que estará en discusión, los próximos 5 años, mas allá de Relatos y Sentido Común Hegemónico; es el Poder desnudo y brutal del Leviatán de Hobbes.
Donde, los “profetas desarmados”, se desgañitan en el Speakers' Corner de Hyde Park; mientras las fuerzas del “Partido del Orden” los ignoran olímpicamente.
Ver la “postal” de la FUBA, y los “inofensivo” de su despliegue:
http://www.youtube.com/watch?v=raZBWET5BuU
Un abrazo.

Diego F. dijo...

Jejeje, se ve que estamos en sincro ya que a todos nos pareció una obra de arte en cuanto a cantidad de boludeces por palabra :P
Grande Roberts!
Abrazo

Fede M dijo...

Es que es un problema central para el establishment. Incluso ganando la derecha, queda intacta la capacidad de retorción que tienen los sectores qe, miopía mediante, hoy gozan de bastantes derechos y a pesar de eso, siguen puteando en colores.
El problema les va a surgir, cuando quieran desarmar el anadamiaje social, cultural y económico que estableció este gobierno. Ahí te quiero ver margarita.

Columna Norte dijo...

El grotesco de Roberts necesitaba de esta luz que nos haz brindado Mendieta jejeje.
Saludos,
Ikal

Charlie Boyle dijo...

Entusiasmados todos, nadie lo felicitó Mendieta por el post, y la manito que le da Manolo , por cierto

Charlie Boyle dijo...

Me quedó algo, un pelotudo importante este Reymundo como diría el Conu

santix dijo...

Lo unico que queda claro son dos cosas:
UNO: Que estan preocupados porque saben que ya el 2011 lo tienen perdido y pretenden meter ruido a toda costa para embarrar la cancha y estirar un partido ya definido esperando el milagro.
DOS: Ya no saben como operar con efectividad en la opinion, perdieron "la mano". Con lo habitual ya nadie les da bola, y apelan a la "creatividad" con este tipo de idioteces que desnudan la impotencia.