01 junio 2010

Palpitando el Mundial



Faltan nada más que diez días y, por más que lo intento, no me puedo "mundializar". Leo los suplementos deportivos, miro los programas de deportes, escucho los debates en las radios, hablo con los amigos en el bar y, sin embargo, nada. Al ratito ya me estoy distrayendo con una hoja de un diario de ayer, amarillento, que vuela por la calle.
Entonces me pongo a pensar por qué no puedo. Por que quiero, pero no puedo. Porque las condiciones "objetivas" están dadas: el fútbol me gusta, hay plantel, el Diego está de técnico. La base está. Entonces, ¿por qué hasta ahora medio que, para decirlo elegantemente, me chupa un huevo el Mundial de Sudáfrica?

Por ahora se me ocurren tres motivos nada más.
El primero es el más banal: la exagerada presencia mediática del tema (noticias, chismes, rumores, publicidades espantosas -por cierto: que se vayan todos y que vuelvan los creativos de Quilmes de antes-, opiniones "futbolísticas" de Jazmín de Gracia en la 23 y de Lucas Carrasco en su blog, por ejemplo) me abruman y me generan la reacción contraria. En vez de entusiasmarme, me embolan.

El segundo es un poco más "filosófico" y alguna vez ya lo escribí en algún lado: digamos que para fanatizarse con algo o con alguien hay una edad límite. Porque, convengamos, vos tenés 10, 12, 15 años y vas a la cancha y ahí adentro está jugando el Pato Fillol. Y es tu ídolo y, cuando sea grande, quiero ser como él. Pero tenés 40, vas al Cilindro y en Racing juega de 5 Zuculini. Lo máximo que podés hacer es decir, cuando se tira de cabeza contra el botín del adversario, "bien, pibe!" . Digamos que Zuculini tiene 16 años y puede ser tu hijo. O sea: el ser "fan" debiera estar prohibido una vez que cumplís la mayoría de edad.

El tercer motivo es el más, digamos, "personal": nunca pude superar el inmenso dolor del Mundial Estados Unidos 94. Porque ahí habíamos puesto todo, pero todo eh. Era la resurrección y la redención colectiva viajando en una número 5. Pero cuando vimos a Diego saliendo de la cancha de la mano de la única enfermera del mundo que estaba más o menos linda y no me calentaba ni un cachito empecé a sentirme mal. Algo había en esa rubia que me hizo desconfiar. No sé. Esa sonrisa, esa manera tan casual de agarrarle la mano a Maradona. Porque sólo si tenés algo que ocultar, una cosa muy jodida dentro tuyo, le agarrás la mano a Diego así. No se le agarra la mano a Dios con esa displicencia, con esa apatía. El dóping, las pruebas, las contrapruebas y todo lo que vino después ya estaba anunciado en esa imagen.
Creo que ahí, hace ya 16 años, algo se rompió entre la Selección y quien esto escribe. Es obvio que miré los partidos de Francia 98, en los de Corea/Japón 2002 debo admitir que más dormitaba que otra cosa y el de Alemania 2006 me resultó tan aburrido como Alemania 2006.
Ay, las decepciones! Todos sabemos que las heridas del corazón son las más jodidas de cicatrizar y, lo digo, así, de frente, a lo macho lo digo, Estados Unidos 94 fue un cuchillazo a mi alma mundialista.

Confieso todo esto, ahora que faltan 10 días, porque ando con ganas de enamorarme de vuelta y todavía no me sale.
Todavía.

12 comentarios:

Trefo dijo...

Mendieta, algo parecido me pasa con este mundial aunque por razones que desconozco. Ahora, todo bien, pero ¿¿¿"la única enfermera del mundo que estaba más o menos linda"??? ¿Le parece?

Mendieta dijo...

Trefo: era una joda. No crea todo lo que digo, como diría el gran majul.

ricardo dijo...

Me pasó lo mismo. Después de lo del mundial 94, todos los mundiales me resultaron una misma cosa (con un poquito de ilusión con Bielsa como hincha de NOB que soy), y ya no recuerdo que pasó en cada uno. Algo parecido me sucedió con la F1 a partir de la muerte de Ayrton. Ya nada fué igual. Pero, pero, en este está Diego, y la presidenta es Cristina. Sería un buen momento, no?.-

Daniel G. Benavidez dijo...

El 94 todavía duele. A mi me duele el 2002 por que sigo convencido que Bielsa es el mejor.
Pero este es especial. Esta Diego (y uno quiere que gane para ver la cara de todos los Passman que andas por ahí (esos que quieren que pierda solo para decir- Vieron, yo tenía razón)
Igual, este es especial, es el primero que voy a ver con mi hijo.
Por eso la esperanza es doble.

swann dijo...

Piense en el fútbol compañero. Por ejemplo, en esto que dijo de Messi el otro Zuculini, que fue de sparring a Sudáfrica: “No hay forma de quitarle la pelota. No te puedo explicar. Siempre lo corrí desde atrás. A Messi no-se-la-po-dés-sa-car. Im-po-si-ble. Te juro que no tiene tobillos, te engancha para donde quiere y cuando quiere. Me sacó a bailar, es un fenómeno. Como si me hubiera llevado a un boliche...”

José Barrita de Bandoneón dijo...

Para los bosteros hay una explicación localista concreta:
Falta nuestro gran Román.

Lo mío empieza en julio si renovamos.

La bosta es así. NO tiene explicación.

abrazo

ignacio dijo...

Muy de acuerdo respecto a la indignidad de ser un fanatico pasada cierta edad. En cuanto a la laceración en el alma que ese mundial nos dejó, es cierto creo que como argentinos anda cerca de haber sido el mayor desengaño colectivo contemporaneo. Las formas en que muchos lo asumen, (o no se permiten hacerlo) varian enormemente, claro. En este caso de Sudafrica, lo que me tiene nervioso es en parte que el saldo de esa desilusión esta abierto en la cuenta de Diego, que tiene pendiente nada menos que la proeza de salir campeon esta vez usando las piernas de otros. No lograrlo fijará una loza ya inamovible en su lápida de representante de la ilusión ganadora para muchos que (pequeñamente) le cargan a él la cuenta de su frustación. Por el lado del fubol, el enganche puede andar en la humilde promesa de gambetas e instantes iluminadores Si Messi la descose y el sol sale, doble alegría. Por el lado de las repercusiones políticas a la alta o a la baja de la selección, es que me aflijo un cacho; no vaya a ser cosa de que unos pocos festejen un fracaso, pero no por Sebrelimente nabos sino por Magnnetamente malignos.

Aldo Ulises Jarma dijo...

A alguien le tenía que pasar lo mismo! Yo tampoco logro mundializarme, pero lo adjudico a otra cosa: estamos demasiado politizados estos días, disfrutando de pequeñas venganzas cotidianas con la vueltita de la taba política.
Y no es menor Mendieta este tema después de vivir de contragolpe durante tanto tiempo.
Se acerca el momento (por fin) de pensar un equipo más ofensivo para ver si salimos campeones... en el 2011, claro.
Abrazo grande.

Inmanente dijo...

Impecable Mendieta, gran post, (lo de Zuculini me hizo reir mucho), por otra parte lo de Carrasco haciéndose el que entiende de fútbol es bochornoso, vos que lo conocés decile que no dá

Musgrave dijo...

che Mendieta dejate de joder!!!.

Te doy un consejo mirate este video que se van a ir esas ideas raras.
Y el sabado 12 ponele a a Cachorra la celeste y blanca y sientense juntos a esperar el parido contra nigeria.

Y ya que estamos regalame un click

Meursault dijo...

Pero esta es la gran revancha! Está el Diego y eso es suficiente! Hoy, creo que si Diego dirigiese a a Uruguay, quisiera que salgan campeones ellos! En esta, quiero el título más por Maradona que por Argentina! Porque El Diego nos representa mucho más que todos esos botones impresentables, policías de la moral. Pensalo un segundo nomás... qué lindo que sería que gane el Diegote!!!!

LA NARANJA MECÁNICA dijo...

Hace lo siguiente:
Imaginate que de fondo suena ese epico tema de valeria lynch..y que se te cruzen imagenes de: messi dejando a todos por el piso..carlitos metiendo huevo como siempre y encarando sin asco al arco,con su cumbia infaltable de festejo.Palermo metiendo gol de cabeza en el ultimo minuto,firmando el contrato definitivo para que se haga la pelicula de su vida.Mascherano llevandose a medio equipo contrario por delante y a la seleccion al hombro....y el Diego llorando como nunca en su vida,tirandose de palomita al cesped..y levantando la copa!!!!

Tenes que mundializarte con eso...hace el intento y decime.

PD: el video de La Mano de Dios garpa y saca piel de pollo eee (nunca de gallina...)