09 abril 2010

Hoy, ahora, estoy cansado

De como se te puede ir yendo a la mierda y de cómo seguir. En un día, en sólo un dia. Estaba escribiendo un post que ya voy a colgar, sobre la tele digital. Pero no doy más. Acabo de entrar a casa, me saco los zapatos, tiro el saco en el sillón, un saco que tiene poderes mágicos y que cuando te lo ponés a la mañana te calza bien, te da cierta estampa, una presencia, un algo. El saco se va llenando durante el día. Se llena de ambulancias, urgencias, nerviosismos. Esto, esto de hacer bien lo que hago, me está haciendo mal. Y como me pesa el saco cuando llego a la noche y me recibe un silencio de oscuridad, un silencio que se rompe por las burbujas de la pecera. Carajo hoy no, por favor. Date vuelta pececito. Qué hacés nadando patas para arriba? No me asustés. No te mueras. Estoy sensible.

Ahora pongo un disco de Dylan, el que le recomendé a @florws, y lucascarrascaeando tipeo al ritmo de una guitarra que se desarma como se desarma esa voz tan joven y tan vieja. Carajo, eso él ya lo cantaba y yo no había nacido, y ahora suena una armónica y yo acá, cantando con las teclas la desolación de la ciudad.

Basta. Soy hipocondríaco, aunque mi psicóloga me diga que no y las pastillas azules que tomaba ahora son rosas. Basta. Que llegue la ambulancia de una vez, que el pobre tipo anoche le quiso clavar un cuchillo al cuidador y lo tienen que internar. Y yo quiero descansar. Es viernes. Quiero descansar. Me levanté a las seis hoy, entienden? Ya hablé temprano por las radios y les llevé tranquilidad. No tengan miedo, vacunensé, pero no tengan miedo.

Basta. Ya hice todas las notas durante el día. No tengan miedo. Ya hablé a todas y cada una de las provincias hoy. No tengan miedo. Estamos trabajando. Ya conseguí ese traslado. Esa cama de terapia intensiva. Ya falté a un velorio hoy. No tengas miedo. Van a estar bien.

Pero estoy cansado. Hoy estoy cansado.

Basta. Ya intenté ir, ya fui, ya pasé por la marcha por la Ley de Medios. Pero paso y me voy compañeros. Estoy muy cansado. Me voy, me vivo yendo. De a poco, me voy yendo.

Basta. Por lo menos tocá una de amor Bob, dale. Ya sé que va a ser de amores perdidos, Bob. Todos los amores son perdidos alguna vez. O se van perdiendo de a poco,  en tardes de domingos aburridas y grises . O se pierden de una, un viernes de toco y me voy. Porque tengo miedo hoy, no quiero perder el que tengo ahora. Que ahora sea siempre estaría bien.

Basta, decime Lucas, decime que ese correo que posteaste del  amigo de 74 años es de verdad. Decime que es de verdad, que te lee a vos y a mí no por las pavadas que escribimos de política. Decime que dos maestros jubilados y compañeros me leen en un pueblo de la provincia de Buenos Aires para recordar viejos y buenos tiempos. Esos viejos y buenos tiempos que queremos que sean el futuro. Carajo, me debo estar volviendo reaccionario.

Quiero reaccionar, porque ahora tengo miedo y estoy cansado, Bob. Pero seguí sonando Bob, que no puedo parar de escribir.

Esperen, ya sigo. ¿Llegó la ambulancia con el psiquiatra? Uf. Menos mal, por fin. Puedo seguir. Esperen que llamo a su mujer para decirle que no tenga miedo. No tenga miedo señora, lo van a estabilizar, se va a poner bien. No señora, no me agradezca, señora. Es mi trabajo. Perdonomé que tardó un par de horas. Pero no tenga miedo. Chau, le mando un beso.

Basta. Que tengo miedo. Voy a llenar la bañera Bob, a ver si un bañito de inmersión me calma. Es que necesito relajar Bob. Eso, una balada está bien. Te voy a confesar algo, despacito, arrastrando el rasguido, con el teclado rasposo te lo digo. Cuando tengo miedo extraño mi infancia, mi pueblo, la sopa de mi vieja, el olor a querosén de la pieza del fondo, salir a buscar piñas para prender el hogar y que las ventanas se llenen de vapor por dentro y de sal marina por fuera. Extraño, cuando tengo miedo, el guardapolvo blanco, las piñas de los recreos, los goles que me perdí.


Basta. Terminá el disco de una vez Bob, que me tengo que ir a pensar una frase ingeniosa para la reunión de mañana. Por lo menos una que les llegue a los muchachos y las muchachas. Creo que va a ser algo así: los quiero mucho muchachos. Me hacen pensar, reirme, calentarme, me hacen amigos, ideas, convicciones. Me dan fuerzas para bancarme la diaria. La diaria de ser un pelotudo que tiene un cargo de funcionario en el estado y que se toma demasiado en serio todo. La diaria de bancarme que algunos me digan que soy un ñoqui. Un vago que vive de sus impuestos. La carga de saber que tengo un muy buen sueldo. Un muy buen sueldo del que me gano hasta el último de los putos centavos.

Ya está. Gracias Bob por ayudarme a escribir hoy. Ya se llenó la bañera. Me tengo que ir. Me vivo yendo para siempre volver.

10 comentarios:

Gonzalo dijo...

Sinceramente entré por curiosidad y me quedé por lo auténtico del post. Un saludo



Gonzalo Franzosi

Resentido común dijo...

Excelente! Abrazos

Serena estaba la mar dijo...

Me sorprendió este post.
Todos nos sentimos así algunos días, o casi todos los días.

nilda la otra. dijo...

yo me siento asi tan seguido. Trabajadora de salud tambien. Asi me siento.

graciela b. dijo...

No me sorprende su post, Mendieta. No tenga miedo, usted tampoco.

Anónimo dijo...

lo bueno de q se vaya es q uno lo puede traer despacito para acá, otra vez, un día, todos los días q haga falta. pero también puede dejarlo ahí, con las burbujas y la sal. agarre esto: le regalo un permiso para el disfrute.
n

Politico Aficionado dijo...

Mendieta,

Decía un viejo maestro, hace ya muchos años, que pocas cosas hay bajo el sol, mas terribles que la soledad de un militante.

Permítame pues, mandarle por este medio, un cálido abrazo.

Un verdadero poema lo suyo.

Anónimo dijo...

Mendieta lo quiero, asi sin conocerlo, siempre paso y leo, nunca comento pero hoy me dieron ganas de decirle que lo quiero!
Siga escribiendo asi de lindo si?
Mariana

Matias Pozzo dijo...

Genial renegau, genial. Y no tenga miedo: los viernes son así, a veces traen la paz del fin de semana, y otras la mierda de los cuatro días anteriores. No afloje. Y siga escribiendo, que es un placer leerlo. Saludos.

Anónimo dijo...

Mendieta:

Leí el post y me dieron ganas de arengar tipo hinchada a los jugadores que están en la cancha: vamos !!!, no alojeeee !!!, aguante Mendieta !!!!.

Pero no es mucho mi estilo. Prefiero un calmado y racional "lo bueno de irse es poder volver, aqui lo esperamos los que solemos sentirnos como usted y podemos leernos en sus palabras"

Un gran saludo


Madys