15 agosto 2009

Una noche como la de hoy

Una noche como la de hoy podría estar en Mercedes, adelante de un hogar a leña recordando junto a Willy los caminos que caminamos en el pasado y armándonos de fuerza para salir a la ruta mañana.

Una noche como la de hoy podría estar en un balcón de la ciudad de Córdoba, sospechando la cañada allá a unas cuadras y tomándo té con canela.

Una noche como la de hoy podría estar en Rosario, sentado en unos escalones de una casa vieja que hay en la calle Montevideo y planificando una gira de bares y cervezas hasta que salga el sol.

Una noche como la de hoy podría estar camino a Orco Molle, ahí en el Cerro San Javier, en Tucumán, yendo una casa azul que tiene una huerta en el fondo y una promesa de futuro perfecto.

Una noche como la de hoy podría estar en mi pueblo, en la orilla de un mar que sabe a río y a desamparo. Un pueblo ya repleto de ausencias, por empezar la mía.

Una noche como la de hoy, estoy en un balcón de Buenos Aires mirando como se acerca una tomenta desde el oeste que nunca termina de llegar.

Quisiera estar, una noche como hoy, en todos esos lados. Y que la tormenta se desate de una vez.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

escribiendo podés estar en todos lados, no ves mendieta?
escribiendo te juntás tus pedazos y tus deseos en un balcón de buenos aires.
tkm
normis

Cosas dichas dijo...

Una noche como la de hoy podría haber publicado el post que escribí hace unas horas pero prefiero guardarlo.
Una noche como la de hoy podría estar yendo hacia esa fiesta aunque preferí saborear el te en el balcón a orillas de la cañada.
Una noche como la de hoy quería estar en otro lado y no mirar de reojo la pila de libros al lado de la cama pero allí estaré entre "imposturas del ensayo" y "campo de poder y reproducción social".

Eva Row dijo...

Si aplicamos un poco de Freud, estás diciendo: Buenos Aires, qué fea que sos, ni la tormenta que prometés termina de llegar, y yo podría estar en tantos lados tan lindos e interesantes y estoy acá, mirando por un balcón tu fealdad. Y siguiendo con Freud podríamos decir que el ánimo es lo que cuenta para evaluar el paisaje, nos hacemos a la idea de que el lugar no ayuda, pero no es cierto, la evaluación de la imagen que vemos es reflejo de nuestro estado de ánimo. Pero Buenos Aires, mirada desde un balcón, no tiene nada lindo de ver, salvo que vivas en Libertador con balcón a la calle. La fría imagen que nos da Buenos Aires desde los balcones potencia cualquier mal estado de ánimo.

burgues asustado dijo...

Si es en Rosario, me sumo desde la calle Montevideo..a hay una exelente vista de bares y recorrida, un abrazo.gabi

c dijo...

una noche como la de ayer podría haber estado en un balcon de bs as, mirando a mendieta mirar la tormenta que no fue.
una noche como la de hoy, también

Andrea dijo...

Una noche como la del sábado, se vino la tormenta y me tuve que levantar a guardar el auto que por pereza dejé afuera cuando llegamos tarde de cenar con amigos y muchooos niñitossss...
Una noche como la de anoche estaba muerta ni para relojear los libros de Susana Dillón que me tiene a tras perder con el armado de una conferencia... después de un día de llenarme los ojos de Rosario...
Un día como el de hoy puedo sentarme a leer a los amigos y utilizar los bloogers como terapia (pero de la más barata)... cuando veo como se sienten y repaso los análisis perfectos como los de Eva...
Vamos Mendieta empezá la carta de nuevo... si vieras que ... Linda... que está mi Argentina....
Un beso desde Corrald e Bustos...

Mendieta dijo...

Che, que no estaba triste. Sólo existencialista y, debo confesar, reflexionando sobre la verdadera potencia de "dios". Que no es ser omnisciente (eso quería cuando no sabía nada), si no omnipresente (que eso quiero cuando ando ganas de tormentas).