08 agosto 2010

Las ventanillas

Para el Rata y la Mica. 

Qué se yo. Es como que cada día que pasa duermo peor. Siempre y cuando vos me aceptes que eso que hago cuando apago la luz y acomodo el acolchado le llamemos dormir. Porque, te juro, yo podría llamarlo de cientos de modos diferentes y, en serio, estoy hablando en serio, estaría mucho más cerca de eso que algunos ilusos, unos cuantos fanáticos y un sinfín de hijos de puta, llaman verdad. ¿Cómo? Bueno, digamos que me duermo pero no me doy cuenta. Entonces, en el mejor de los casos, sé que me dormí porque tengo una pesadilla. Pero la mayoría de las veces se hace la mañana y lo que estuve haciendo, mientras dormía, es pensar. También hago muchas listas mientras no-duermo y me peleo con la almohada a trompadas: mañana, que es lunes, a) tengo que caratular ese expediente de mierda, 2) pedir turno para hacerme la ecografía, #) Pagar el alquiler, ++) sacar un turno en el ortodoncista para la pendeja, 14) Contestar el mail que iba a contestar en la lista que hice el jueves, **) Importante: MAÑANA DORMIR, 2bis) Bajar la neurosis.
Ojo, no siempre está tan mal eh. Ponele, anoche estuve toda la noche cantando una canción mientras no-dormía y estaba bueno. Me animaba, superaba esa vergüenza que tan bien le hace a los que me rodean, me subía a un escenario cuando me invitaban y no desafinaba casi nunca. Mientras cantaba, los ojos perdidos mirando la puerta de niceto, pensaba que a veces la fe se manifiesta por senderos inesperados. Como sea, ni borracho, así, sin dormir, me animo a cruzar caminando el puente colgante. Paso, tengo frío, gracias, en el próximo viaje, otro año, otra vida.
Tampoco voy a poder escribir ese segundo y medio de la canción de Riky Fort. Pero aprendete esta que esta acá abajo y en un par de días nos subimos a un taxi en Córdoba y la cantamos con las ventanillas bajas. Tiene mucho más que ver con nosotros.

06 agosto 2010

Esto me gustó

No conozco a Batistuta. Ni personalmente ni de otro modo. Es decir: no se cómo piensa sobre la vida, la política, la Argentina, el punto justo para hacer el merengue. No sé si es de izquierda o de derecha. Aunque recuerdo que era centrodelantero.
Pero me gustó mucho que dijera en un comunicado que "no está capacitado para ejercer"como gobernador de Santa Fe. Ante el supuesto ofrecimiento de allegados a Lole Reutemann para que fuera candidato, Bati dijo: "el ejercicio de este rol dentro de la política requiere una capacitación que hoy no poseo".
En un tiempo donde la fama pareciera ser el atributo central a la hora de hacer política, no está nada mal que alguien "famoso" diga eso.
Igual, santafesinos, estén atentos: nótese la utilización del "hoy".

Micro post: no siempre es bueno dar la cara

Cuanto más alto trepa el monito
(así es la vida) el culo más se le ve. 
Juguetes Perdidos. Los Redondos
Muy cortito. No tengo tiempo.
Que Magneto haya organizado una reunión con las principales figuras del peronismo opositor no tiene nada de novedoso (noten que bueno que estoy, que contemplativo: nada de andar corriendolos conque no son peronistas, faltaba más. Felipe y Duhalde son peronistas. Reutemann masomenos también. De Narvaez "quiere" ser peronista. Macri no entiende nada de nada. Tampoco les vamos a regalar porque así el mote de Federal, guambia). Magnetto, como cualquier tipo de los poderes económicos permanentes de un país, siempre tiene, tuvo y tendrá reuniones con políticos. Y no está mal per se. Pasa a estar mal cuando las tenés para que te bajen línea.
Lo que sí es nuevo son dos cosas:
a) que la reunión se haya filtrado y hecho pública habla de una relativa debilidad del CEO de Clarín. Debe avisarles, así, por los diarios, al resto de los poderes económicos que sigue teniendo la capacidad de sentar en una misma mesa a Duhalde, Reutemann, Solá, De Narvaez y Macri. Quien piense que ese era un mensaje al gobierno corre el riesgo de ser superficial.Antes, Magnetto, Clarín, Agea, no necesitaba hacerlo público. Bastaba un pasilleo de Rendo.
b) habla, esa reunión, también, del absoluto y total default de los dirigentes políticos. No solamente por la necesidad de que "te ordene" Magneto la posibilidad o no de un acuerdo pampa entre todos los opositores. Si no, sobre todo, por la poca preservación que tuvieron a la hora de impedir su filtración. En una época eran más cuidadosos de al menos aparentar una imagen de autonomía de los factores económicos.

04 agosto 2010

Coherencia


Buenos Aires, Argentina, 4 de agosto de 2010.
"El Senado es ya un cuerpo sin vocación, sin fuerza y sin alma." La senadora que dice esa frase, con los gestos y el tono del desaliento, ha pertenecido al oficialismo y a la oposición en los últimos años. Sabe de qué está hablando".

Buenos Aires, Argentina, 20 de septiembre de 2009.
¿Por qué el Senado puede alcanzar esos acuerdos que son imposibles entre los diputados? Desde que la República existe, el Senado se preocupa antes que nada de una cosa: de ser diferente de ese conglomerado caótico, maleducado y chapucero que es la Cámara de Diputados. Es muy probable que el proyecto aprobado en Diputados, tan lleno de imperfecciones y de amenazas autoritarias, sea modificado por el Senado y devuelto a la Cámara baja. 

¿El autor de las dos frases, en dos sendas columnas de opinión? El mismo: mi amigo personal Joaquín Morales Solá.  Que mantiene, an ambas, la coherencia de estar haciendo lobby desde las páginas de un diario a favor (o en contra) de determinados intereses. La primer frase no necesita de demasiadas aclaraciones, es de coyuntura: está enojado porque el Senado no garantiza una mayoría opositora capaz de avanzar en la eliminación de las retenciones, tal como viene, cual arquitecto de logia,  "cosiendo" desde la semana pasada. Pero recordemos la segunda frase: se había aprobado en Diputados la famosa Ley de Medios y JMS comenzaba una "operativo seducción" sobre el Senado, pensando que si lisonjeaba a los miembros de la Cámara Alta podrían frenar su sanción.

En definitiva: un tipo coherente, recto.
Lástima, en serio, todos los que le creen de buena fe.

Gracias Roni que me hizo recordar la columna vieja!

03 agosto 2010

La Nación insiste con ladrar coimas

Es preocupante.Están volcando como Clarín y, en serio, sin chicanas, no me lo esperaba de La Nación. Porque cuando de vez en cuando acá se dice que La Nación es el mejor diario del país no se dice irónicamente: más allá de su consistente y tradicional línea ideológica, el matutino tiene standares de calidad en el tratamiento informativo.
Aunque hoy...bue. Veamos:

En el título dicen: "Crece la sospecha por la supuesta compra de votos". Base de la noticia: "fuentes legislativas". Hasta ahí, digamos, flojito. El problemón aparece cuando, en el  párrafo 4 dice: "Pero la mayoría de los legisladores rechazan esas imputaciones". Y ahí hay una fuente con nombre y apellido: Samuel Cabanchick (que por cierto no es precisamente kirchnerista), a punto de presentar un proyecto manifestando su preocupación por las "imprecisas y vagas declaraciones públicas" al respecto.
Acá es donde está el poder de la edición. Pues la nota, perfectamente, podría hacer sido escrita al revés:
Título: "La mayoría de los senadores rechazan las imputaciones". Y en el párrafo cuarto meter un "Pero fuentes legislativas insisten con remarcar algunas sugestivas sarasas".
Por el amor de Dio. Cuidenmé la Tribuna de Doctrina. Gracias.

02 agosto 2010

Biolcati: Damela a mí, tomala vos.


Vamos a usarlo a Biolcati y lo vamos a usar sólo como ejemplo. De hecho, ni siquiera es necesario usar la persona de Biolcati -que a nuestros fines es una figura menor- y lo que nos interesa, para empezar, es "el discurso" de Biolcati. Porque de verdad lo que en este post nos importa son las consecuencias de ese encendido discurso y -sobre todo- un planteo de la mejor forma de responderle. Pragmatismo es el subtítutlo de este post, estamos?

Entonces digamos: el discurso de Biolcati el sábado en la Rural era absolutamente previsible y -de algún extraño modo- no hace más que mostrar el agotamiento del "discurso campestre" en tanto sectorial: no era serio (ni siquiera para Biolcati y la SRA) hacer eje en reivindicaciones y peticiones propias de la actividad agropecuaria. Se la siguen llevando en pala. De ahí la recuerrencia a etéreas críticas a modales, autoritarismos y soberbias. Cuando en una reunión de negocios, en vez de hablar de lo concreto me hablás de amor, es que nada serio queda por hablar.

Sigamos. Hay un evidente impacto de este discurso que aquí comentamos entre la militancia oficialista: "si esos son nuestros adversarios, y esas son las críticas; si ellos llenan sus bocas con panegíricos de 1910, algo bien estamos haciendo". Sintetizando mucho: te blinda la tropa propia así como Biolcati apuntó a blindar la de él. Un discurso de ese tenor fortalece a los antagonistas en sus convicciones y, si limitaramos el análisis a este, jua, campo, poco más podríamos agregar a un cantito de mi infancia que me vino a la cabeza cuando lo leía: "de acá para acá...es una familia/ de acá para allá, es otra familia". Listo, se acabó.

Pero, y aquí el pero, se puede ir, con inteligencia y sutileza, más allá de esta reacción gregaria. Y aquí abro un rodeo: hace mucho tiempo (quizás desde el ágora griega) que cuando uno se enfrenta en un debate político con un adversario, sabe de antemano que no lo hará cambiar de posición. Y que toda la argumentación, las razones y hasta las chicanas que se profieran están destinadas a cautivar/captar/convencer al público, al tercero ausente/presente en ese binomio discutidor (y ahora abro un corchete adentro del paréntesis: ese ridículo y berretísimo y antipolítico reclamo doñarosesco de "Sunabarbaridad que los discursos en el Congreso nunca hacen modificar su posición a ningún diputado de otra bancada". Y, no. Para eso se trabaja afuera: en las comisiones, en los bares, en asados, en reuniones en ministerios y secretarías. Sintetizando: se trabaja más o menos como denuncia Morales Solá que se "compran voluntades", je. Cierro el corchete).

Así como decía que el discurso de Biolcati vienen bien para blindar en el oficialismo a los oficialistas, muy mal harían nuestros dirigentes si se dedicaran a replicarlo cual frontón de paleta. Nones. Hay que replicarlo pensando en convencer a los neutros, a los indiferentes, a los dudosos. En definitiva: a la mayoría. Porque esa mayoría no es ni kirchnerista ni de la Sociedad Rural. Ni siquiera es oficialista u opositora. Es, esa mayoría, voluble, cambiante, "independiente".

Y por eso reclamo sutileza. Y entonces no estaría mal ser, ante el exabrupto de Biolcati, o al menos mostrarse con serenidad y altura discursiva. Usar algunas metáforas, por ejemplo: en vez de decir "habló la oligarquía", decir "habló el sector del campo, los grandes propietarios, que se siguen llenando de plata. Nosotros vamos a seguir trabajando para los pequeños productores con tal y tal medida". En vez de "gorila", estamparle un "aquellos que siguen privilegiando sus bolsillos llenos en vez del beneficio de la mayoría". Son la oligarquía? Son gorilas? Sí, ya lo sabemos.
Pero quiero que mi gobierno deje de hablarme a mí y pase a hablarle a ellos, a los que en el párrafo de arriba cuantifiqué como "independientes". Yo ya estoy adentro, estamos? Pero quiero que seamos mayoría. ¿O no nos llenamos la boca diciendo que somos populares?

Además: no hay respuesta mejor que ganarles.

01 agosto 2010

Cibermilitancia las pelotas



Bueno. Ya más o menos me recuperé del regreso. Confieso que anoche, cuando era la una de la mañana y estaba con un poquito de frío en la terminal de Santa Fe, más solo que un perro, y el micro no venía más, tuve un momento de vacilación que se puede expresar elegantemente así: qué carajo hago a esta hora, un sábado, acá.
Después subí al bondi, agradecí al Gauchito Gil que los nenitos se sentaron un par de asientos más atrás, me puse en el mp3 los discursos completos de Giustiniani en el Senado para que me diera noni y me vine mirando por la ventanilla hasta Gálvez (ojo, el mp3 lo apague al toque porque queria disfrutar un rato de la helada mo-nu-men-tal que caía sobre los campos sojeros y no sea cosa de dormirme en el primer semáforo).
Pero me estoy yendo por las ramas. Este post es un post cortito para agradecer la invitación de los compañeros al Encuentro de Cibermilitantes del Movimiento Santafesino que se hizo ayer en, carajo voy a tener que repetir, Santa Fe.  También para agradecer a Hernán Brienza porque me llevó (el temita ese de caminarme el terrirotrio blogueroya lo vamos a charlar en su momento), a Jorge Hoffman de ATE por la casa y por la charla y a los compañeros del Sindicato de Prensa, donde nos morfamos un tremendísimo asado y brindamos, como corresponde a los 1 de agosto, con caña con ruda en honor a la Pacha. Salvo @Negroviejo/Flavia que le dio verguenza que la vean conmigo charlando, el resto estuvo muy bien. Hasta Carrasco, mire.
Confieso que me quedé con muchas ganas de darle algunas sugerencias de campaña al Chivo Rossi, pero como desde que llegó hasta que se fue no paraba de reírse, me pareció que no era el momento indicado. Mejor lo dejamos para otra elección.
Para terminar: acá, en el blog de Evelyn, todas las exposiciones: José Sentis, Rodolfo y Julio, Brienza y uno que después de escucharse se perdona las parábolas que dice.

Ya se lo que hacía allá. ¿A dónde vamos ahora?

30 julio 2010

UltraKs: Ustedes no entienden nada



Están todos como molestos, enojaditos, críticos, ofendidos!, por la columna esta de hoy en La Nación, cuyo autor es Carlos Reymundo Roberts.
Me extraña mucho, muchachos cibersK, que no hayan advertido la tremenda interna que se está dando en la Tribuna de Doctrina (otra que la de la calle Tacuarí) y salten así, como leche hervida.
Disculpenmé que quizás hoy peque de soberbio, pero voy a tener que ilustrarlos con la posta post, así dejan de perder el tiempo en internet diciendo huevadas y malgastando los recursos públicos que administra el compañero Aníbal Fernández.
Saquen un cuaderno y tomen nota chitrulitos míos, que la cosa es así:

Un día, hace como 20 años, la joven guardia de La Nación entró al despacho de Claudio Escribano y, esquivando los sillones de cuero, gritaron: "Basta! Se acabó! O modernizamos este diario o en un par de años se nos muere el último lector y ni un aviso fúnebre nos van a poner". Escribano, una vez que dejó de temblar al oír la palabra "modernizamos", se atrincheró atrás del escritorio y con el cortapapel le apuntó a los Saguier diciendo: "Negociemos". Ese es el día fundacional de la nueva etapa del mejor diario de la Argentina ever.A partir de ahí, a paso seguro, como se hacen las cosas cuando quienes las hacen las hacen bien, La Nación fue desarrollando un meticuloso plan de renovación y cambio (se llamaba así: Plan de Renovación y Cambio. Pero usaban la sigla PlaReCa para no sonar tan alfonsinista).
El mismo consistía en una secuencial toma de decisiones que incluía:
- Diseño. Los pibes querían tabloide, pero ahí Escribano contó con el apoyo de los Mitre y lo máximo que cedieron es achicar un poco la sábana para ahorrar costos y que los suplementos "de segunda" como deportes, clasificados, cultura y tecnología, salieran en "media sábana". Economía y Espectáculos ni a ganchos, que son "el alma" del periódico. Así dijo Escribano, "el alma". Bartolito lo miró de reojo, porque le sonó muy Magnetto la expresión y medio que, por un segundo, desconfió.
- Nuevos editorialistas: "traigamos de Clarín a Morales Solá. Es joven, con lenguaje fresco y moderno", dijo un Saguier. Ok, aceptado, pero Grondona sigue, contestó Escribano.
- "Un portal" ", ¿un qué?", "un portal. En unos años va a existir una cosa que se llama internet en las computadoras. Y todos los diarios van a tener ahí, un sitio con noticias. Queremos que La Nación sea vanguardia en eso". Escribano tragó bilis al escuchar en su oficina la palabra "vanguardia" pero no estaba en condiciones de hacerse el loco por una cuestión de tenencia de acciones y esas cosas.
- "Por último, lo más importante de todo esto: la contratapa", dijeron los Saguier. "Qué mierda pasa con la contratapa?", dijo Claudio. "Que esos chistes importados de Estados Unidos son un embole. Son más aburridos que una fiesta de fin de año del diario. Tenemos que poner humoristas argentinos. Fijate Clarín: Altuna, Trillo, Caloi, Tabaré, Guinzburg...son un plato!". "Mmmmm, eso no me gusta nada. Tendríamos que ir de a poquito, probando. Incluso darle máquina a alguien que no haga un humor, como decirlo... humorístico para reírse a carcajadas. No. La gente bien a lo sumo sonríe, una mueca". Los Saguier sonrieron complacidos: "sabíamos que ibas a decir eso y ya lo tenemos resuelto. Tenemos un chico que justo justo se cree humorista pero no. Se llama Nik".

Bien. Eso, amigos negritos y resentidos, es el origen de todo el inmenso bardo que hoy atraviesa La Nación. ¿Qué tiene que ver?, dirán. Calma peronistas, je.
Tal como habían planeado los Saguier, la sección de Humor del diario fue un boom. Nik se transformó en un rotundo éxito, llegó a la calle Corrientes con una obra de teatro, hizo merchandising a lo pavote y hasta sacaron unos billetes dibujados por él como parte de una "estrategia de fidelilización" de los lectores. Esto, más que llevar calma y alegría al centenario matutino, despertó pasiones de lo más oscuras en su renovado edificio. Tuvieron que contratar a un equipo de psicólogos ante la extendida plaga que llamaron "el mal de Nik". De golpe, todos en la calle Bouchard querían ser rubitos y tener anteojos redondos.  El primero en contagiarse fue Joaquín, que se olvidó del periodismo y empezó a hacer dramaturgia los domingos. Luego le tocó a Pablo Sirvén, un tipo piola, de Cultura, que se le dio por hacerse el langa en Twitter. Bueno, ahora le tocó al formador de formadores del diario, a, sí, adivinaron, Carlos Reymundo Roberts.
Así que no se enojen, hordas choripaneras. Es que los amigos de La Nación están un poco nerviosos por todo esto que les está pasando ante el fracaso del equipo de psicólogos. Se nota que la infección sigue y sigue.

Relajansé, lean y disfruten. No sean bestias, ¿quieren?

Ladrando por ahí

Esta tarde agarramos Panamericana, paramos a morfar un chori en una parrillita antes de llegar a Rosario, capaz nos perdemos en Circunvalación, pero en algún momento seguro que llegamos a Santa Fe.
Y mañana estamos, junto a otros blogueros, ladrando parábolas en el Encuntro de Cibermilitantes al que nos invitó el Payaso Barricada.

Ahora bien, por cierto, que el que avisa no traiciona, voy a ser consecuente con mi ponencia (?) aquella vez que con Carrasco y Gerardo fuimos a Tucumán invitados por Aldo: Evelyn, la cibermilitancia no existe.

Así que ya saben. Como siempre, todo puede terminar a las piñas. Va a estar bueno.

28 julio 2010

Periodismo independiente


Llegué saltando entre los charcos, los pies mojados. Esta es una época del año  -una época que dura desde mayo hasta mediados de octubre, pero que es, en definitiva, nada más que una época- en que la humedad gana por abandono. O por culpa de las heladas cuando a eso de las nueve, diez, se derriten; o bien por lo que llovió; o bien porque brota de abajo la muy guacha. Por cualquiera de esas cosas, y ni hablar si se suman entre sí, la humedad toma todo. Te envuelve la humedad. Te traspasa la humedad. Te llora la humedad. Se te caga de risa de las naftalinas la humedad.

La cosa, que no es cosa de ponerse poéticos,  es que las calles están siempre embarradas. Y conste que el barro es un fenómeno relativamente moderno en el pueblo. Porque antes (antes es cuando yo era chico, ¿estamos?) las calles eran de arena cruda, salvaje. Más bien eran, las calles, unos médanos alisados y con dos paralelas marcadas por una hilera de pinos. Y después de los pinos las veredas, justo antes de los paredoncitos de bloques con salpicré blanco que venían a ser la frontera de la propiedad privada: los lotes.  Pero ahora, increíblemente unos cuantos años después que apareciera el asfalto en las calles que están cerca del mar,  llegó el barro a las calles del fondo (no me pregunten que es “el fondo”. Los que alguna vez vivieron en un pueblo por donde pasaba el tren, el fondo viene a ser lo mismo que “después de la vía” aunque un tanto más discrecional. Porque la vía no se corre nunca y por eso estos pueblos son más conservadores y todavía hay clubes “bien” y clubes populares. En cambio en el mío “el fondo” se va corriendo para, je, el fondo a medida que llega gente y algunos nos vamos.

Empecé diciendo que llegué saltando entre los charcos, pero todavía no dije a dónde. Pero llegué, abrí la puerta, atravesé la cortina de plástico y pedí para llevar los dos platos del día: guiso de lentejas y mondongo.  Mientras esperaba quise aprovechar el tiempo: sobre un estante varias revistas ajadas, una gente, una caras, varias vivas a punto de morirse. Y al costado, en un piloncito muy prolijo, unas fotocopias blanco y negro, cuatro pliegos con ganchitos, diseño corel con toda la furia, mensual, año 3, número 39. Cómo hacer mermelada, la mejor forma de conservar la masa con levadura, plantas de interiores, su cuidado. Juegos. Cruzadas. Sudokus. Una columna a favor de la Ley de Medios. Contrabando.

-Te puedo hacer una pregunta desubicada?
- Eh? –cara de susto- Si, decime.
- Cuánto pagaste por el aviso de la rotisería acá en la revistita?
- Ah –cara de alivio-, 40 pesos.

Cuarenta pesos, a tres avisos por página, por 14, tapa y contratapa van sin avisos, son 42 avisos, 1680 mangos por mes, menos las fotocopias, ¿cuántas hará? ¿Cuál será la tirada? Le quedarán, qué se yo, ¿1300 pesos? Pero te regalo salir a vender y, sobre todo, a cobrar a 42 avisadores. Definitivamente, ahora sí me convencí, hay que regular la publicidad oficial y al próximo que me diga alguna huevada le voy a contar esto. En mi pueblo hay alguien que es periodista, sí, periodista, que saca una revistita de huevadas pero te trafica una columna de opinión. A pulmón. A pulmón entre la humedad.
- Bueno –dijo, ahora la chica con cara de pícara, mientras me daba la bolsita con el mondongo y las lentejas- yo te dije 40 pesos, pero no es tan así. Tengo un canje con el muchacho que la hace.