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29 enero 2008

Mauricio es de fierro


¿Vieron esas novelas, o telecomedias, o comedias costumbristas, o como corno se llamen, que programa Canal 13 a la noche? Esas, que antes de empezar te las venden en los diarios, las radios, las paradas de colectivos y los sobrecitos de azúcar. Sí, esas. Que, cuando largan miden como 30 puntos de rating y todos los “críticos” televisivos empiezan a elogiar, ya sea por sus actuaciones o por la “capacidad” de “reflejar” de “manera tan certera” la vida del barrio y los conflictos cotidianos de la “gente común”. Esas, que uno termina pispeando a la hora de cenar, entre la pata de pollo al horno y el noticiero de TN, porque todo el mundo las ve y hay que ver lo que ve todo el mundo.

Bueno. Esas novelas o telecomedias o comedias costumbristas o como corno se llamen, sufren siempre –pero siempre, eh- el “Síndrome Suar del Éxito”. Que vendría a ser algo así como esto: la historia (o el relato, je) da para –como mucho- tres meses. Pero como mide, hay que estirarla y estirarla. Entonces la pareja -hasta el momento maravillosa- se divorcia, se amiga, se ponen de novios, quedan embarazados, se vuelven a pelear y se vuelven a amigar. El muchachito que era ciego se cura milagrosamente y se vuelve a quedar ciego a las dos semanas. El abuelo se muere de un ataque, pero después resucita para volver a morirse.

Y a pesar de todos estos artilugios banales (pobres los guionistas, como deben sudar la gota para inventar volteretas), los “críticos” la siguen elogiando y la gente las sigue mirando porque, aunque se embolan de lo lindo, “ya estamos acostumbrados”.

Bueno. El macrismo, el realmente existente, el de las conferencias de prensa de Mauricio y Gaby cada 20 minutos; el de las reuniones de gabinete a “puertas abiertas” (¿quién carajo se puede creer una reunión de gabinete en serio con periodistas adentro de la sala?); el del efectismo diario para generar “una tapa”; el de los “ñoquis”; el de los “qué barbaridad”; ese macrismo, el único existente hasta ahora, me hace acordar a esas novelas o telecomedias o comedias costumbristas o como corno se llamen.