
Hace poco tiempo se editó un libro de Esteban Peicovich que se titula “"El ocaso de Perón". El mismo reúne dos trabajos publicados anteriormente: uno de 1965 titulado “Hola Perón” y uno de 1975 que se llamó “El último Perón”.
Todavía no lo leí, así que poco puedo opinar sobre su contenido. Pero hubo un dato que, al leer la gacetilla de lanzamiento, me quedó picando en el mate. La gacetilla decía textualmente esto:
“Esteban Peicovich fue el cronista que consiguió de Perón, en 1965, sus primeras declaraciones desde que dejara la Argentina en 1955. Fueron varias entrevistas en Puerta de Hierro, donde alternaron asados, esgrima, paseos por el jardín, definiciones políticas y relatos inéditos de su vida personal”.
¿Notaron la fecha? La primera entrevista que da Perón luego de su derrocamiento en 1955 es ¡diez años después!. 10 años, 120 meses, 3650 días. ¿No es increíble? Comenzó la Resistencia, pasó el fusilamiento de Valle, pasaron Lonardi, Aramburu, Frondizi, Guido y, recién después, el Pocho da una nota. Está bien que mandaba sus cartas y sus cintas a los muchachos por acá, pero que mundo diferente, ¿no?
¿Se imaginan por un segundo hoy a un dirigente político que no aparezca en los diarios o en la tele por todo ese tiempo y que siga teniendo vigencia?
Otra cosa: interesante los distintos títulos según las épocas. “Hola Perón” cuando se lo extrañaba, un neutral “El último Perón” en el 75 y “El ocaso de Perón” en estos tiempos, cómo decirlo, tan actuales.