30 marzo 2012

Se ladra en la tele como se puede.

Conste que esta tarde tenía -y tengo aún- fiebre. Que no es lo mismo que calentura.
De acá a las Charlas de Quincho y el éxito rotundo hay un paso. Que seguramente nunca daré, claro.

28 marzo 2012

Patriotas

Soberanía: 
"La verdadera soberanía de un pueblo nunca ha consistido sino en la voluntad general del mismo; que siendo la soberanía indivisible e inalienable nunca ha podido ser propiedad de un hombre solo; y que mientras los gobernados no revistan el carácter de un grupo de esclavos. o de una majada de carneros, los gobernantes no pueden revestir otro que el de ejecutores y ministros de las leyes, que la voluntad general ha establecido". 
Mariano Moreno


Libertad política y social:
En todas partes se habla de libertad, pero en este punto como en otros parece suceder lo que con los rumores populares, que más se desfiguran a proporción de que se extienden. Si la libertad se entiende por una absoluta franqueza para hacer cada individuo lo que más le convenga a sus intereses, a sus necesidades y sus caprichos, mientras los hombres permanecen todavía en sociedad, vendrían por lo mismo a ser esclavos. En las selvas es únicamente donde el hombre puede gozar de este privilegio salvaje. ¿Pero puede esperar allí alguna cosa de la afección, benevolencia y relaciones de los demás seres que llevan su figura? Sin pactos formados con el resto de la especie, o con cierto número de ella que habita determinada clase de pueblos y ciudades, el hombre es cierto que no sufre restricción alguna; carece de toda obligación y en el resorte sus operaciones sólo se advierte el impulso de su pasión y sus deseos. Pero el resto de su especie está tan desprendido de él como él mismo lo está de los demás hombres.  
Bernardo de Monteagudo.


Desunión:

"Procurando indagar en la historia de los pueblos las causas de la extinción de su existencia política, habiendo conseguido muchos de ellos un renombre que ha llegado hasta nuestros días, en vano hemos buscado en la falta de religión, en sus malas instituciones y leyes, en el abuso de autoridad de sus gobernantes, en la corrupción de costumbres y demás.
Después de un maduro examen y de la reflexión más detenida, hemos venido a inferir que cada uno de aquellos motivos y todos juntos no han sido más que causas, o mejor diremos, los antecedentes que han producido la única, la principal, en una palabra, la desunión.
Esta sola voz es capaz de traer a la imaginación los más horribles desastres que con ella pueda sufrir una sociedad, sea cual fuere el gobierno que la dirija: basta la desunión para originar guerras civiles, para dar entrada al enemigo por débil que sea, para arruinar el imperio más floreciente". 
Manuel Belgrano. 

Traición:
"A aquellos argentinos que por un indigno espíritu de partido  se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de la dominación española; una tal felonía, ni el sepulcro la puede hacer desaparecer".
José de San Martín.

Vergüenza:
"Ya no espera nada de la presidenta argentina. En la anterior cumbre, en Trinidad y Tobago, Washington pidió especialmente a Cristina Kirchner que no hiciera mención a la cismática cumbre de Mar del Plata, en 2005. El entonces presidente norteamericano, Bush, se fue ofendido y maltratado. Washington nunca olvidó, ni aun con Obama, ese agravio a la institución presidencial norteamericana. Cristina Kirchner dedicó en Trinidad y Tobago la mayor parte de su discurso, al revés del pedido washingtoniano, a elogiar los desenfrenos de Mar del Plata. ¿Qué podría esperar ahora Obama de la líder argentina?", "Obama ya no espera nada de Cristina", Joaquín Morales Sola. 




23 marzo 2012

El Folletín, género kirchnerista

Leemos hoy a Julio Blanck:


Alicia o Máximo: Cristina piensa en un Kirchner para la Provincia

La idea es saber si Máximo tiene alguna posibilidad razonable de ser candidato a diputado el año que viene en el distrito que decide la suerte de toda elección (la idea de quién? Misterio, pero el idealismo, ya lo dijo Platón una tarde tomando pisco, es así: "si es una idea existe, porque es. Tamos, chicos?") 

- "Han circulado historias: que a Máximo lo están entrenando para que sepa hablar en público, que medio Gobierno depende de su aprobación o su condena, que su disfavor puede corroer cualquier sueño individual(Amado Boudou podría dar cuenta de ello) , que aunque la relación con su madre, la Presidenta, es fluctuante, sigue siendo el único que puede plantearle a ella lo que nadie más se atrevería. ("Han circulado historias" es maravilloso. Yo que Stevenson te empezaba todas las novelas así)

- "También se está midiendo la imagen de La Cámpora, el nuevo sujeto político de este tiempo de soledad de Cristina en el poder (Dale, mandemos a medir la imagen de La Cámpora ahora, que tuvieron un montón de buena prensa. Unos capos los geniecillos estos, eh)

Los resultados de las encuestas sobre Máximo y La Cámpora se mantienen por ahora en secreto absoluto.( Pero cómo? no era que "se estaba midiendo"? Ya terminaron? Tardaron un párrafo nomás? Quién hizo el campo? Speedy Gonzalez?)

-" Cristina ya les habría advertido a sus bravos caballeros que tengan mucho cuidado con romper el cristalero en su afán por serrucharle el piso a Scioli" ( Parece que también les habría advertido que no le pongan .mayonesa al pancho, que la sandía con vino te mata y que al libro de Di Marco se le puede decir libro a falta de otra palabra más adecuada)

Por ahora intentan comerle al gobernador la base de apoyo de los intendentes...A los que no logran convencer, los apretan un poquito . Hay intendentes que se sienten perseguidos por blogueros y punteros que los controlan y sacuden con cada paso que dan, otros creen tener sus teléfonos demasiado permeables a oídos indiscretos. (Atenti a esto: intendentes "perseguidos por los blogueros". Esperen que me recupere del ataque de risa.........uf, ay, puta, me falta el aire. Si, me imagino al Barba Gutiérrez preocupadísimo por Conurbanos más que por el barrio IAPI; el de Avellaneda sueña con los aprietes de María Esperanza en La Barbarie y a mí me tiene pánico Espinoza de La Matanza. Imaginate: gobernar un distrito con un palo y medio de habitantes es una joda al lado de las persecución implacable de un bloguero. Pobres tipos)

Basta, paro acá. No puedo seguir perdiendo el tiempo leyendo ficción apenas me levanto. Qué manera de divertirme barato. 

21 marzo 2012

Por qué me fui, por qué vuelvo


Hace un par de noches, desbordado, después de dos copas de vino, cerré la cuenta de tuiter. Hace rato que la actividad allí me venía dando más “problemas” que satisfacciones. Por un lado, lo que comenzó –al igual que el blog- como un juego, como la construcción de un personaje, se me había ido de las manos.

Es traicionero el formato. Sin ser demasiado consciente, sujeto a la inmediatez de la velocidad, el retruécano y los impulsos, fui mezclando –otra vez, al igual que en el blog- el chiste entre un personaje sólo existente en la virtualidad y mi “yo” real. Vamos: que me cada vez que @mendieta se exponía públicamente, parte de Abelardo quedaba en pelotas como los indios.

Este es un tema que forma parte de mis intereses hace rato: el cambio en los conceptos de lo privado y lo público en tiempos de redes sociales. Y aunque simule y surfee en esas olas, no queda más que admitir que cuando nací no había computadoras, cuando crecí no había internet y cuando me hice adulto no había facebook. O sea: no soy nativo, no me es “natural”, no lo manejo bien. Tuve etapas de adicción a la herramienta. De pensar primero en tuitear algo en vez de vivirlo. De mandarme varias cagadas y hacer doler a otros.

Por otra parte, cuando entré al tuiter, allá por 2007, éramos muy pocos, tanto que durante meses me aburrí. Luego se fue armando una comunidad que era cómplice en ciertos códigos, más allá de los intereses, las personalidades o las ideologías de cada uno: el uso del humor y de la ironía, el respeto hasta cuando te peleabas, la sensación de que –del otro lado del tuitdeck- hay una persona de carne y hueso que tiene algo, lo que sea, para aportar. 

Yo creo firmemente en la creación colectiva de sentido, en que la inteligencia de a muchos es mucho más que la inteligencia de cada quien. Y creo que eso se fue perdiendo. En parte por la masificación, pero sobre todo por cierta polarización que ya no está la mayoría de las veces basada en los contenidos o en las opiniones sino simplemente en el prejuicio. Gente que entra y sin siquiera tomarse el trabajo de seguirte un par de semanas para ver qué onda, te etiqueta, te pone en uno de sus frasquitos prefabricados para clasificar a los otros. Y eso no es polemizar. Eso es el simulacro berreta de la polémica. Y yo soy calentón. Y me hago mala sangre ante esas cosas. Y me quiero ir a las manos. Y está mal. De verdad: soy tan boludo que me pongo mal, me afecta, me entristece.

Recién leí por google que muchos se preguntan por qué me fui del tuiter y aquí hay algunas respuestas. Otros me piden que vuelva y, reconozco, me molestaba haberme ido así. Porque conocí mucha gente agradable, inteligente, sensible. De aquella vereda y de esta. Así que, en esta nueva etapa, ahora que regreso, trataré de modificar mis modos de tuitear. Para empezar, pretendo combatir la adicción, evitando compartir cosas que forman parte de mi vida real, la única que –en el fondo- intento que tenga algún  sentido, de ser posible mágico.

Para seguir, ignorando a todo aquel que ponga por delante -para relacionarse- agresiones o insultos y, por cierto, evitando caer en la misma mierda de insultar en la cual algunas veces caí.
Salvo que me pasen la dirección de la esquina en donde voy a ir a buscarlos así nos agarramos bien a trompadas. De verdad, como se hace en el lugar de dónde vengo, y no a través de una pantalla, atrás de la cual soy un cagón.

Veremos. Y gracias.

Cosas que no entiendo



-          Cómo funciona el fax.
-          Los jóvenes con alma de viejos y trajes de funcionarios.
-          Que te guste el Starbucks.
-          Los que en vez de usar corbatas son usadas por ellas.
-          Por qué hay diputados que se animan a debatir el aborto y jóvenes diputados que no se animan. Dije debatir, no impulsar, mirá si estaré cuidadoso.
-          La lenta desaparición de la metáfora.
-          La progresiva aparición de la literalidad más grotesca.
-          Los que prefieren ser blancos o negros. Yo prefiero ser de colores.
-          El lavado con Camellito.
-          La disciplina olímpica Chupada de Medias con vallas (bueno, la entiendo. Sólo que me da vergüenza ajena)
-          Los que llegaron a tuiter en los últimos tiempos, que no entienden nada y entonces no los entiendo.


Un saludo a todos. Estoy bien. Veré si vuelvo, o si no.  Mientras tanto sigo acá.

18 marzo 2012

Cosas que se achicaron con los años



-          Los alfajores: un cachito.
-          El aroma a café de los bares: mucho.
-          El paquete de galletitas Rumba: un poco.
-          El olor de Buenos Aires cuando llegué, mezcla de puerto, matadero y smog: casi todo.
-          Los lugares para estacionar: como los autos.
-          Los libros que quiero leer: casi  que crecieron.
-         El patio de mi escuela primaria: un montón.
-      Las sorpresas y las rutinas: por demás.
-          Los prejuicios de los prejuiciosos: nada.
-          La esperanza: en sintonía con lo poco conseguido.
-          Mi tolerancia: bastante.

16 marzo 2012

Conquistar el mundo



"...Digo, uno respira a diario pero no siempre le interesan las noticias".


Anoche conocí a un amigo, en casa de unos amigos, gracias a otros amigos que son todos mis hermanos.
¿No es fantástico conocer a un amigo?
La cosa es que tomamos vinos ricos y comimos cosas más ricas aún y, por sobre todas las cosas, charlamos rico sobre la vida y planes para conquistar al mundo. Esas menudencias, digamos.
Hoy me mandó, dedicado, uno de sus libros, que es hermoso y tristemente bello: Limbo, Argentina 2002 un relato en imágenes.
Se llama Martín, pero a partir de anoche lo bauticé "Gallego".
Al "Gallego" Kovensky, mi amigo: gracias.

Doble discurso?


En qué quedamos? Le hago caso a Durán Barba y doy rienda suelta a mi espíritu de street art o le hacemos caso a Santilli y salgo con tinner a limpiar lo que hacen los mugrientos estos?
Es jodido estar preso del marketing. Casi tan jodido como tener que gobernar.