07 noviembre 2008

Cosas que prefiero




Prefiero:

La Justicia a la Verdad

La verdad a la mentira

La mentira a la nada.


La realidad a la esperanza

La esperanza al desánimo

El desánimo a la resignación.


Los bombos sonando a las cacerolas sonando.

Las cacerolas cocinando a las cajas de alimentos

Las cajas de alimentos al hambre.


La alegría a la duda

La duda a la tristeza

La tristeza al cinismo.


Ganar que perder

Perder de a muchos que ganar solo

Empatar con los amigos.


El amor al odio

El odio a la injusticia

Y la injusticia a mi desidia.


La vida a la muerte

Y la muerte a la inmortalidad.


Las margaritas a los cactus

La Luna y el sol a las nubes

Y el horizonte bajotodo, sobretodo.


Tu sonrisa. Y la tuya. Y la mía también.

Un mar de sonrisas,

Y bañarnos ahí.

06 noviembre 2008

La marcha de hoy

Lo voy a decir sin vueltas. Estoy en contra de la marcha de hoy al Congreso para apoyar la sanción de la reforma previsional.

Creo que es un error y que no aporta nada. Y que habría que dejar en las retinas catódicas de los que miran el partido por la tele el patetismo de De Angeli y de Bergman de ayer.

Tiro mis números para hoy: 152 votos positivos.

Igual, y aunque esté en contra, creo que me escapo para ver a los blogueros amigos.

15 horas en Callao y Mitre. Si ven un perro por ahí, soy yo.


ACTUALIZACION DOCTRINARIA:

Dijo Mauri K: "Mendieta, explique porq es un error y porque no apota nada,si puede".

Dijo mendieta: "a) no va a ser masiva. Y los medios te lo van a hacer notar.

b) se corre el riesgo de que te armen algún bardo y te la pudran cuando estás ganando.
Por citar dos nomás.

Hoy se vota



Ponela en el vestuario antes de salir a la cancha Agustín.

05 noviembre 2008

Están ladrando y en llamas

Primero leo esto. Después esto. Y al ratito esto.

¿Yo estoy un poquito loco o estos muchachos están desbarrancando?

Parecen bloggers, che.

Vamos Negro!!!!

Como diría Homero: "Señor presidente, hice campaña por el otro candidato pero voté por usted!".
Ganamos!!!!
Ies, ui quen!!!
Que alegría negroi!!!

(Cómo? También me van a criticar ahora? No era que nos tenemos que integrar al mundo? Bue: yo ya empecé)

PD: Querido Obama: Las invitaciones al Simposio de "Interculturalidad, Género y Nuevas Tecnologías" en New York, al Congreso de "Jóvenes Líderes por un Mundo sustentable y amigable con las minorías" de Chicago y a la Mesa Redonda de Formación Sistémica e Integral de Recuperación de Países mishú-mishú en California, favor de dirigirlas al gmail. Gracias)

04 noviembre 2008

On live: La reunión de Comisión de Previsión y Presupuesto.

Vamos a hacernos los periodistas por un rato.
Acaba de pasar a un cuarto intermedio la reunión conjunta de las Comisiones de Presupuesto y Previsión de la Cámara de Diputados. Allí se está tratando la reforma a la ley provisional.

El oficialismo presentó un dictamen de mayoría que contempla dos grandes modificaciones al proyecto original del Poder Ejecutivo.
Por un lado, la creación de un Consejo (el meneado Consejo Cuatripartito de Control). con la siguiente conformación: 1 representante de la ANSES, 1 de la Jefatura de Gabinete, 2 representantes del Congreso, 2 por la banca, 3 por los trabajadores (CGT/CTA), 2 empresarios y 2 del Organo Consultivo de la ANSES (los jubilados).

Por otro lado se especifica que los fondos “sólo podrán ser utilizados para el pago de beneficios provisionales”, remiet al Art. 74 de la Ley 24241 (la Ley Provisional) con respecto al menú de inversiones autorizadas y prohíbe taxativamente la inversión de fondos en el exterior.

La UCR y el PS abandonaron la comisión (no entendí muy bien por qué, quizá por costumbre) y se pasó a un cuarto intermedio hasta las 19 horas para que la oposición “pueda estudiar las modificaciones”. Un gesto de caballerosidad del oficialismo, ya que tienen el apoyo del SI y de Lozano con estas incorporaciones.

Así que a las siete y cuarto, máximo, se aprueba.

Mendieta el Renegau, Buenos Aires, Argentina. Volvemos a estudios, gracias.

ACLARACION: los errores de tipeo los dejo. Es que todavía no tengo editor.

Haciendo amigos progres.

El que la sabe lunga lunga de esto es el Criador. Yo no tengo la más pálida idea de la diferencia entre Kansas y San Francisco.

Lo único que voy a decir es esto: si fuera norteamericano supongo que votaría por Obama y hasta quizás usaría un pin de él.

Pero no lo soy. Por eso quiero que gane Mc Cain. Porque en todo caso los republicanos te empoman pero antes no te hacen el verso progre, ese que te hace ilusionar con que traen un cambio y te muestran una campaña de lo más cool (encima con Scarlett). No. Los republicanos no te dicen “te quiero, y esto lo hago por tu bien” antes de zamparte el cachetazo o un misil aire-tierra.

Pero bue. Otra vez voy a perder, supongo.

Y sí. Ahora critíquenme por bárbaro amiguitos de Palermo Algo.

03 noviembre 2008

Epístolas: de las vanguardias políticas

Un lector de este blog nos envía el siguiente correo:

“Mendieta: te leo bastante seguido, pero no me gusta comentar. Sólo que tu post de ayer, el de “Sueños de los años felices” me hizo demasiado ruido interno. Vos ahí planteás una serie de “sueños” que tendrían distintos exponentes de la clase trabajadora. Y el ruido es que todos ellos suponen no poner en discusión el sistema capitalista actual, ese que hace –precisamente- que la clase obrera sólo tenga pesadillas. O sea: un tanto demasiado conservador tu post. No lo dejo como comentario pues no quiero que te ofendas. Saludos. Roque”.

Roque: no me ofendo, la próxima dejá tu comentario así el resto también se prende. Pero me das pie para pensar algunas cosas y compartirlas con vos y con el resto de los que leen estos ladridos.

Detrás de tu no-comentario hay un sinfín de supuestos. Pero me voy a centrar en uno: las vanguardias políticas. Un tema de lo más prolífico e interesante y polémico. Así que voy a sentar una posición personal, como si a alguien pudiera interesarle.

En mi devenir militante he ido aprendiendo, lentamente, la importancia de reconocer al otro en tanto tal y no en tanto lo que espero de él. Generalizando, supe aprender –recorriendo rutas y barrios, pueblos y ciudades- que los sectores populares tienen para enseñarnos mucho más a nosotros –clasemedieros, universitarios, ideologizados- que nosotros a ellos. Así, he tropezado con varias piedras que fueron golpeando y abriendo una cabeza dogmática y prejuiciosa, la mía. Por supuesto que no pretendo tener la iluminación de cuáles son los “verdaderos” sueños de los sectores populares. Hay tantos sueños como personas. También es cierto que provengo de una familia culturalmente clasemediera pero bolsillísticamente obrera, así que ese cruce no me resulta tan extraño. Para que se entienda: mi primer vacación fue a los 23 años y sentía culpa.

Pero sí tengo en claro algunas cosas: cuando estás desempleado, querés empleo. Cuando tenés hambre, querés comer. Cuando no tenés vacaciones, querés vacaciones; cuando no sos efectivo en un laburo, querés ser efectivo; y así. Esto es muy sencillo y primario y supuestamente desideologizado. Pero sólo supuestamente. Porque cuando tengas comida, laburo, vivienda, salud y escuela para tus pibes vas a ejercer tu derecho a reclamar y luchar por otros derechos.

Por eso, así como creo en la fuerza movilizante de las vanguardias artísticas, culturales o, incluso bordeando el oxímoron, académicas, no creo en la potencia transformadora de las vanguardias políticas. Y ojo que no hago un juicio de valor sobre sus intenciones, sólo sobre su eficiencia y eficacia a la hora de representar y conducir a los sectores sociales que pretenden conducir y representar.

¿Son necesarias las vanguardias políticas? Sí, claro. Son necesarias pues te obligan a tener siempre a mano un pensamiento crítico sobre la propia praxis militante de aquellos que no somos vanguardistas ni lo queremos ser. Por ejemplo, este post, producto de tu comentario y de mi consiguiente reflexión.

O sea, para mí: Ni un paso adelante, ni un paso atrás. Adentro.

Para terminar esta respuesta chapucera. Así como respeto profundamente a la generación del 70 y me representa en valores éticos e ideales políticos, soy de los que piensan que hoy por hoy no hay mejor revolución que un reformismo constante y sostenido. Y que quien hace un cordón, pone una cloaca o mejora un camino rural, está cambiando el mundo. Ese mundo.

Y por último. Gracias Roque por hacerme pensar. Trataré de seguirla en otro momento. Da para mucho más, no?

02 noviembre 2008

“Lo que no se puede es dejar de escribir”

Saben que no acostumbro a copiar y pegar textos enteros. Pero este de acá abajo hizo, esta mañana, antes de preparar el nesquik con tostadas para Cachorra, que sintiera un escalofrío.

La emoción, la soledad y el encuentro, el compañerismo. La resistencia. El amor a la vida. Qué maravilla esa pluma, que, como bien dicen, no es anónima. Es colectiva.

“Perder ganó”, en Miradas al Sur.

POR H.I.J.O.S
Nota colectiva

¿Ganar o perder? Los polos opuestos se atraen y eso lo sabemos muy bien. Raquel Robles es hoy flamante ganadora del Premio Clarín de Novela 2008. Su obra, Perder, presenta a la autora como ganadora pero... ¿cuánto podemos decir de su pérdida? De nuestra pérdida.
Porque fue por la pérdida que nos encontramos y así, perdiendo, crecimos juntos. Y eso es todo ganancia.

Hace 15 años comenzamos a mirarnos a los ojos, a ver y observar con profundidad. No podíamos encontrar por ningún lado a nuestros padres. ¿Estaban perdidos? No. Habían perdido. Sí. ¿Si? En definitiva, cuando te pasa algo así, esa ausencia se transforma en derrota y así nos encontramos, perdiendo, desde hace mucho tiempo.

Perdimos a nuestros viejos, pero tan sólo eso sería insignificante. Porque además de perder su abrigo, perdimos su espíritu; nos lo robaron, mejor dicho. Nos quisieron robar sus nombres y sus rostros. Sus sueños. Y sobre todo el futuro.
Pero la pérdida no implica no ganar.

Porque ganar va implícito en cada acto de la vida, si se lo busca. Y para buscarlo es que nos encontramos. Y empezamos a caminar. A reconocernos en nuestras historias y a reconocer que, para ganar nuestra historia, era imprescindible apretarnos fuerte. Brazo con brazo, hombro con hombro. Eso hicimos. Poniendo la mira sobre un objetivo claro: pelear contra la impunidad.
Ganamos. Encontramos ese proyecto por el que lucharon nuestros compañeros y compañeras. Nos reconocimos en sus ideales y los asimilamos como parte de cada uno. Ganamos madurez y crecimos como personas, como colectivo y como actor político. Y junto a esta victoria fuimos conociendo a Raquel. Ganadora desde el primer día. Dispuesta a perder, pero jugando a fondo y sin mezquindades.

Hoy se la premia como escritora, como novelista, pero debemos decir que en el brillo de la estatuilla o en el de sus ojos encontramos no sólo palabras brillantes o una buena historia con sentimiento. Porque en Raquel, además, hallamos una novela de derrotas y victorias. El compromiso por una lucha que trasciende generaciones. Una lucha por la dignidad. Este premio tiene un pañuelo blanco sobre la frente. Es un grito, alarido de los despojados, consuelo de los humildes. Es una denuncia desesperada Por los que no tienen techo o mueren bajo las balas del gatillo fácil. Para los que escondemos tras las rejas o desterramos con el paco.

A cada integrante de la agrupación puede gustarle o no la novela Perder, pero si buscamos una crítica común, una que lleve las posiciones del conjunto, esa síntesis que tiene que incluir a todos y a todas, caeríamos sin lugar a dudas en un melancólico ejercicio de memoria que nos dejaría moqueando por una largo rato. Porque precisamente esa es una de las grandes virtudes de Raquel. La síntesis colectiva. Su palabra conciliadora ante las posturas más distantes, su claridad política para mostrar un panorama mucho más amplio al contemplado y su adicción por la justicia.
Así es que con cada palabra de nuestra compañera encontramos la construcción de un relato común, de un mismo posicionamiento ante la vida, de una filosofía de lucha. Un cuento de múltiples autores. Ninguno anónimo. Todos forman parte de la organización H.I.J.O.S. Los que hoy estamos y los que están volviendo. Cada distinción nos enorgullece. Las que van al colectivo o las que reciben los compañeros y compañeras en forma personal. Eslabones de una misma Identidad, se enriquecen mutuamente y se disfrutan como una única verdad.

Hace algún tiempo esta entrañable compañera decidió seguir su propio rumbo, con el mismo horizonte y con la plena convicción de llevarse consigo todo nuestro apoyo y deseos de fortuna. Nos dejó con el vértigo de tener que poner en palabras lo que piensa un colectivo. Quedamos con la difícil tarea de suplantar una tinta punzante y en colores.

Este artículo no pretende ser un homenaje a Raquel Robles. Intentamos en su persona reconocer a todos los compañeros y compañeras que triunfan en sus vidas dejando bien alto el nombre de esta agrupación. Sabemos que si ella lo lee va a darse cuenta de que seguimos siendo los mismos. Verá que la extrañamos y que también la necesitamos.

Necesitamos que siga con esa fuerza. La que nos marca que todavía podemos Perder. Que Julio López no está y que muchos genocidas se siguen muriendo impunes. Fuerza que nos muestra que para ganar hay que arriesgarse y que tomar la voluntad de hacerlo es más importante que cualquier resultado. Porque si junto a Raquel no hubiéramos salido a escrachar a los genocidas, leyendo los discursos discutidos por todos pero escritos por ella, hoy no podríamos llorar al ver que ratas como Bussi lloran, pero entre rejas. Porque mientras no sepamos qué pasó con cada uno de nuestros desaparecidos, vamos a seguir necesitando de alguien que nos cuente un cuento, que los pinte grandes y que los traiga al recuerdo. Porque mientras sean los apropiadores de nuestros hermanos los que nos entreguen los premios, nobleza obliga, vamos a seguir escribiendo esta novela viva del Juicio y Castigo.

No nos vamos a engañar. A veces perder y ganar van de la mano. De eso se trata esta nota.
Perdemos porque nos duele la ausencia La de nuestros compañeros pero por sobre todo la de una sociedad que no puede entender que entregar premios no limpia los delitos.

Ganamos porque la compañera se lo merece. Ganamos porque este premio nos devuelve energía para seguir luchando, nos muestra que lo imposible sólo tarda un poco más y que ya estamos un pasito más cerca.

Porque más allá de si logramos llegar o no, lo importante es transitar este recorrido, sabiendo que se puede perder o se puede ganar.
Lo que no se puede es dejar de escribir.
Gracias Raquel.

Gracias H.I.J.O.S., hermanos, digo yo.

Sueños de los años felices


“But that was just a dream”. Losing my religion. R.E.M.

El colectivo, como todas las madrugadas, pasa a horario. Roberto tiene las monedas justas en el bolsillo y las pone en la máquina. Se sienta al fondo y mientras mira como va amaneciendo por la ventanilla se pone a pensar en sus pibes durmiendo en la habitación por un rato más, hasta ir a la escuela. Cuando baja en la estación sabe que su mujer ya debe estar levantada calentando en el jarro enlozado la leche del desayuno. El tren también pasa en hora, y Roberto se sube en el último vagón con una sonrisa. Hoy depositan el aguinaldo y va a cancelar dos cuotas de la hipoteca. Las últimas dos. También, a la tarde, después de la fábrica, va a cortar el pasto.

Laura cruza la puerta a las siete y cuarto, como desde hace dos años. Lo primero que hace es ir hasta la cocina, donde Juana ya tiene listo el mate con espuma. En las hornallas las ollas de aluminio también calientan leche, que pronto será tomada por los pibes que llegan a la escuela. Laura hoy preparó la clase con más ganas que de costumbre: ayer la titularizaron y sabe que se quedará en el barrio por varios años.

Marcos no da más de sueño, pero todavía le queda una hora de guardia, hasta las ocho. Se toma un café con Inés –en el cuartito que está atrás de los consultorios del Centro de Salud- mientras se dicen: la noche estuvo tranquila a pesar de todo. Marcos, el enfermero, e Inés, la pediatra, tratan de no dormirse charlando sobre dónde van a ser sus vacaciones de este verano.

Gustavo llega corriendo al subte, tarde como siempre. Otra vez va a fichar unos minutos tarde y otra vez va a escuchar los reproches de su jefe. Gustavo lo aguanta porque tiene claro que el laburo ese lo necesita hasta terminar el secundario en la nocturna. Le queda un año. Después lo va a mandar a la mierda, justo el día que termine de comprar las herramientas que necesitan con su amigo Javier para empezar con la empresita de electricidad. Gustavo cierra los ojos y piensa en el nombre que le van a poner y en lo linda que va a quedar la chata ploteada.

Agustina extraña como siempre pero más. Hace ya seis años que está en la ciudad pero sigue soñando con el ruido del viento contra los cerros. Fue moza, cadete, secretaria, desempleada, repartió volantes y vendió seguros. A mitad del año que viene, si se pone las pilas, va a ser arquitecta. Y se va a volver porque quiere construir un barrio de viviendas buenas y baratas del otro lado de la vía, en su pueblo. También porque allá está su novio.

A escribe en su máquina a la medianoche y mira cada tanto los aviones que pasan por el cielo. También mira las estrellas. Escribe que la política es pensar estos sueños sencillos y trabajosos y tratar de que algún día se hagan realidad. A sólo cree en la religión de los pueblos felices y se aferra a sus sueños, estos sueños, cuando no sabe muy bien qué hacer.