14 enero 2013

La salud pública


Realmente, objetivamente, este país no da para más. De verdad. Porque fijate, la cosa está difícil, preocupante. Ya ni los ladrillos son algo seguro como antes, mirá todo este temita de la pesificación. Imaginate, uno pone los ahorros de toda una vida y vienen y te los pesifican ¿Estamos todos locos? No, tremendo. Yo no sé qué va a pasar, pero esto así no puede seguir. Por eso, como te contaba recién, me compré otro departamentito en Miami. Sí, el año pasado, claro. Como inversión, claro. Sí, éste está en Boca Raton, el otro, el que compré hace 3 años está en Miami Beach. ¿Por qué número van? Uff, falta. Nada, como te decía, la ventaja que tengo es que mi hijo vive allá y me los administra, viste. Sí, entonces los tenemos alquilados y todos los meses él me manda la renta, descontados los gastos, los arreglos que haya que hacer, esas cosas. Yo fui claro, los pongo a nombre tuyo, porque, bueno, uno trabajó toda la vida para ellos, no?, pero vos te hacés cargo de todo y me mandás el 50 por ciento de la renta todos los meses. Tranqui. Y bueno, ponele que me entran unas 20 lucas verdes por año. De ganancia, eh. Descontados gastos, arreglos, esas cosas. Porque hay que tenerlos bien. Porque además allá da gusto tenerlos bien, no como acá. La gente es otra cosa. No, realmente, objetivamente, nada que ver. Mirá, cuando voy allá, no sé, ahora estamos yendo más veces, dos, tres por año mínimo, porque uno extraña, ¿no?, es otra cosa. Tengo el golf municipal a tres cuadras y por 25 dólares salís a jugar. Brillante. También ando en bici, descanso. Hago curas de sueño. Porque acá, acá es tremendo el stress. No veo la hora de jubilarme. No, no, casi no estoy yendo al hospital ya, ¿para qué? Si es todo un desastre. Lo último que hice, hace unos años, cuando asumió este Lemus, es un trabajito, un paper, una cosa de supuesta investigación que nos pidieron. Una boludez, bah, pero que no servía para un reverendo carajo. Para cumplir, viste, vos sabés. No, para qué? Si no hay concursos de director desde, qué se yo, los 90? Desde ahí no hay más carrera. Ojo, para director, eh. Para el resto sí. Pero yo me cansé. La última vez, concursé para director de Emergencias y gané, pero estuve un año y no me gustó. Para colmo no salía el nombramiento. No avanza más la cola, eh, que manga de ineptos. Como te decía, no me salía el nombramiento, pero además tenía un subdirector que era un zurdo insoportable, que me rompía las pelotas a más no poder. Insufrible, el zurdo ese. Entonces dije ¿para qué? y renuncié y me volví a la guardia. Sí, tranqui, una guardia por semana y mi consultorio de cirujano estético ¿Para qué me iba a volver loco, no? O sea, ya bastante tenemos con vivir en este país ¿Vos te acordás de Zutano? Claro, ese! Ese era el padrino de este zurdo insoportable. Se había ido dos veces a Cuba. Yo no fui nunca a Cuba. Ojo, no tengo nada en contra de Cuba, pero, je, dos veces a Cuba en un año…sos zurdo loco. No importa, porque ojo, yo no tengo, así, una postura definida, qué se yo, siempre fui independiente, digamos.  Pero ir dos veces a Cuba, ummmm, raro ¿Cuánto nos falta? La reputa madre, che. Mirá el tiempo que estamos perdiendo acá, todo por una miserable transferencia. Culpa de mi mujer, claro, que hizo pelota la tarjeta en el freeshop y ahora tengo que venir a cubrir eso.  Bueno, la cosa es que me los administra mi hijo, además a él le conviene, porque le sirve impositivamente allá para desgravar ingresos. No, claro, son muy serios allá con eso. Mi hijo me dice: papá, apenas me salga la ciudadanía te empiezo los trámites para que te puedas radicar acá y te venís ¿Para qué vas a seguir allá, con todas las trabas que te ponen para vivir? Y bueno, qué se yo, calculo que en un tiempo nos iremos. Aunque antes quiero que me salga la jubilación acá, no? Porque si bien es una mierda, algo es algo. No, no, casi no voy al hospital. Cuando renuncié como director vinieron los muchachos de los gremios y me insistían en que siguiera. Imaginate, no les toqué ningún business. Me amaban los negros esos. Entonces les dije: no sigo, pero lo que les pido es que me cubran porque no pienso venir más que una vez por semana. Y los tipos, la verdad, nobleza obliga, cumplen. No me jodieron nunca. Sólo esa boludez que te conté de Lemus cuando asumió. Ya nos toca, al fin, qué banco de mierda este. Marita no me va a creer que estuve acá dos horas y media, je. Pero, como te decía, la verdad estoy preocupado. Esto no da para más, este país no da para más. Además, allá, en Miami, por 25 dólares, salgo a jugar al golf en un entorno maravilloso ¿Cómo no voy a pensar en irme, eh?

4 comentarios:

Negropeón dijo...

realmente sos un tipo que sabe escuchar. bien ahí. buen post

El del Sur dijo...

Me recuerda el libro de Grimson que estoy terminando... bien la Acade!!!!

Que 2013 nos espera #ojotafashion

Abrazo

DFT

Alcides Acevedo dijo...

Sos un Karadura Mendieta: si no fuera por la política tendrías que trabajar ¿entendiste? TRABAJAR.
Nada de empleo público ¿cuánto ganás por mes Mendieta?
Ese señor que contás (real o ficcionario) tuvo que ir a la facultad, dar exámenes y bancarse lo que es trabajar en un hospital CURANDO GENTE en cambio vos vivís CURRANDO GENTE.

Ahora te pregunto: ¿si es tan buen negocio vivir en Argentina, por qué la gente se va e invierte afuera?
Pensálo, quizá el día de mañana juntes unos mangos y terminás vos también en Miami, sería muy triste.

fede dijo...

El resentimiento no te va a llevar a ningun lado Mendieta...bastante comico igual.