14 mayo 2012

Sueño en el sueño




Se sienta y al sentarse se prende el cinturón, se pone los lentes y saca del bolsito una pila de revistas.
Despega, ya despega.

Las azafatas van y vienen por el pasillo y él, inmutable, ensimismado, se aferra a las fotocopias como a una auhache en villa almagro. Son esas revistas que te dan  en los comercios, en blanco y negro, compuestas en coreldraw, llenas de cuadraditos que son publicidades y cuadrados que sumarian cosas como “Frases para pensar”, “La vida de un buen samaritano”, “Las mil propiedades del ajo crudo”.
No se ve el mar, desde acá, sentado en medio de una fila de tres, no se ve el mar. Ni el río.  

Las lee con detenimiento obsesivo. Saca una del pilón, lee la tapa, luego da vuelta la página, dobla la revista al medio, termina y da vuelta buscando otra página. Pasa su dedo índice por cada hoja, evidentemente gastadas de tanto repaso. Busca algo. Y yo empiezo a buscar con él.
La tierra desde arriba es espuma gris, porque cuando miro veo mar.

Termina cada una de las revistitas. Las alisa con la palma de su mano y las va poniendo en un pilón que armó sobre la mesa del asiento. De la izquierda las leídas, de la derecha las que quedan por leer. Y no puedo evitar pensar que debiera ser al revés.
Ayer caminamos por un oceáno que fue y nos sacamos fotos saltando la sal.

Está terminando. A esa altura empezamos a descender y a esa altura alcancé a ver de reojo un aviso de Perforaciones Rosario de Lerma y los últimos repetidos a la cabeza en la nacional. Entonces saca una birome de su saco y subraya una palabra.
En cada grano de arena hay un camino secreto, tan inútil de ser descubierto como de ser nombrado. Y en cada camino una curva. Y en cada curva un desencuentro.

Cierra de golpe la revista, antes de que pueda leer. Guarda el pilón en el bolsito y de ahí mismo saca un ipad y se pone a jugar al tetris.
Las mareas siguen ocultando las únicas respuestas que valen la pena.

Lo pierdo de vista apenas bajar, mezclado entre los gringos que hacen escala. Se lleva la palabra, se lleva todo.
Te doy todo el mar. Dame paz.