29 febrero 2012

La objetividad, mi dulce de leche "independiente", no existe

Hola amigos. Tengo una pésima noticias que darles: las noticias no existen. Lo que existen son, en el mejor de los casos y dando por supuesto 156 tomos de filosofía y sin enroscarnos demasiado, los acontecimientos, algunos de los cuales son "noticiables" y otros no.
Cúando un acontecimiento es "noticiable"? Bueno, depende de varias cosas: que sea novedoso;(si Gorosito chocó ayer es noticiable, si chocó Simeone en 1994 ya no), que tenga incidencia social (es decir que afecte a alguien más que al camarógrafo o el redactor); que tenga determinada magnitud (un caso de gripe no es noticiable, 100 mil sí); que tenga determinada proximidad con el público (un pozo en la Avenida Libertador en Tanzania no es noticia para un medio de Buenos Aires, tampoco debiera serlo para un medio "nacional", pero lo es); la "importancia social" del involucrado (sí se le infectó la muela e internaron a un ministro puede ser noticiable, si se me infectó a mí, no); y así. Ah, y uno muy importante pero que muchas veces se olvida (a tal punto que yo me olvidaba): "que haya alguien ahí" para dar cuenta del acontecimiento (si una cámara capta el momento en que explota una garrafa será "noticia" seguro en el informativo. Si no está no existió).

Por eso una noticia es una construcción, en la cual intervienen múltiples factores además de los anteriormente mencionados, pero sobre todo uno que es infaltable y otro que es imposible de evitar: los valores y visiones del mundo (idelogía, puaj) que tienen los periodistas encargados de transformar un acontecimiento en noticia (se le llama "cultura profesional" a esto) y el modo de producción, los procesos productivos y organizacionales del medio en el cual esos periodistas trabajan (a esto se le dice "cultura organizacional" o algo así). En este último punto es donde influyen las "líneas editoriales", los "condicionamientos", la necesidad de adaptarse al entorno para permanecer en la organización, etc. No se trata de buenos o malos, de perversos y ángeles. Esto sucede en cualquier organización. Solo que también sucede en la industria periodística.

Veamos un caso paradigmático de la "dificultad" para ser "objetivos" a la hora de construir una noticia del día de hoy. Y lo interesante del caso es que se trata de una "noticia" que se construyó con "datos duros", con "índices", lo cual haría presuponer que es más difícil de "subjetivar". Las bolas.

Clarín:
 "Villas. Menos chicos viven en villas, pero más tienen pocas oportunidades". Entre 2003 y 2010 creció la cantidad de adolescentes que no estudian ni trabajan.

Página 12:  UNICEF DESTACO LA REDUCCION EN ARGENTINA DE NIÑOS Y NIÑAS QUE VIVEN EN ASENTAMIENTOS
Chicos que tienen su lugar en el mundo. 

Si leés con atención las dos noticias, se podrá deducir que no necesariamente una está "mintiendo". Sencillamente se construyeron de manera diferente, dando distinto tipo de valoración a los mismos datos. El modo de titular, los datos que se recalcan sobre otros e incluso, las "citas" que se elige mencionar e incluso las adjetivaciones son las que terminan, como venimos diciendo, "construyendo" la noticia. 
Insisto: aquí no estoy denunciando "operaciones políticas" (que las hay, claro), ni "deshonestidad intelectual" de los trabajadores de prensa (que también las hoy, obvio). Pero sí remarcando las dificultades propias de un oficio y de un modo de ejercer una profesión. En todo caso, lo que siempre voy a protestar es por los "periodistas" que intentan hacerse los giles y los meadores de agua bendita con estas cosas. 
El que tenga ganas de pensar por sí mismo lea el informe completo de Unicef, aquí
Por último: no creas todo lo que te dicen. No creas ni siquiera en esto que te estoy diciendo. Pero creele menos a Majul, que es muy chanta. Mucho más que yo. Nos vemos la semana que viene en este mismo canal. 

1 comentario:

Mr. Mojo Risin dijo...

jaja.. totalmente de acuerdo.. sobre todo en lo de majul jaja...