22 febrero 2012

En Artepolítica: "Los tiempos"



Todo el tiempo por delante que se va. Uno sale a la mañana de su casa para trabajar, como todos los días. Y puede no volver nunca. Un camión que te atropella en el semáforo, un balcón sobre tu cabeza, un tren que se lleva puesta una estación. Es un hecho. Y los tiempos para procesar esa circunstancia trágica son nulos: pedirle a las familias de los muertos paciencia es una intolerable falta de respeto.
El tiempo que corre. Un poco de tiempo es lo que falta a quienes ya tienen una sentencia acerca de quiénes son los responsables del choque del tren. Aventurar hipótesis, si uno pretende un mínimo de seriedad y de responsabilidad, es una berretada. Bien puede haber sido un accidente. Bien un error humano. Bien una decisión empresarial que obliga a circular un tren en malas condiciones. Eso deberá determinarse y determinarlo los que saben de esto. Pero no puede quitar, ese necesario transcurrir del tiempo, que alguien, en algún lado, debe asumir las responsabilidades que se derivan de la muerte de 50 compatriotas y centenares de heridos. Es, esto, megacianuro de golpe. Concreto.
El tiempo que se acaba. Uno sale a la mañana para el ministerio. O para la Secretaría. Y puede no volver mañana. Porque a veces hay que irse. O te tienen que ir. Como bien dijo Fede Vázquez en un tuit, la “responsabilidad” de un gobierno no es evitar las tragedias –siempre multicausales- sino que se mueva el tablero cuando las tragedias suceden.  Y el área de transporte, un núcleo central de políticas públicas de impacto directo en las sectores populares, necesita otras calidades, otro presupuesto y otra prioridad a la que tuvo desde 2003.
Vendrá un tiempo. Y vendrá y dirá que la “sintonía fina” tiene que hacerse cargo, todavía, de temas más bien gruesos.



4 comentarios:

Estudiante dijo...

Muy de acuerdo. Necesitamos servicios mejores, infraestructura más moderna, planes de vivienda, cloacas, limpieza. Lo merecemos. Por suerte, es la etapa de nuevas necesidades, no podemos seguir viéndonos en estado de "EMERGENCIA ECONOMICA": hay que animarse a buscar el desarrollo sustentable, y disminuir la probabilidad de que ocurren estas tragedias. La calidad de vida no se refleja solo por el salario de bolsillo, o por las cifras de crecimiento interanual de X variable macroeconómica.

Pibe Peronista dijo...

Muy de acuerdo contigo, Mendieta.

Día de mierda.

Juan dijo...

Sí, Mendieta. Un tren que se estrella es comparable a un balcón que se cae, o a un bondi que te atropella. ¿Te parece? El vergonzozo sostén kirchnerista a empresas lúmpenes llegó al punto de asesinar un militante, mantener la concesión a TBA a pesar de los múltiples accidentes, incluido éste. Es una vergúenza y esperaba que algun K lo dijera con todas las letras. Por ahora, me quedo con las ganas. Si te interesa (no creo) acá va mi opinión. Octavio.

http://latroskarosario.wordpress.com/2012/02/22/desaparciones-y-muertes-en-once-de-nuevo-caliente-y-en-caliente/

Jack Duluz (Sub Cte Bizarro) dijo...

Estamos en presencia de una alarmante falta de cuadros intermedios. Entre la Conducción y parte del andamiaje del funcionariado de primera línea, un abismo.