28 enero 2012

La revolución, así, es un torro eterno


No entiendo más nada. Les juro. Nada.

¿Desde cuándo la “izquierda revolucionaria” se preocupa por “las instituciones” o “la necesaria alternancia”? ¿Estamos todos locos? O sea:  hasta donde mi limitada capacidad puede sospechar, si sos revolucionario es porque querés revolucionar todo. Cargarte todas las putas instituciones opresoras del capitalismo burgués. Cargarte los jueces, el congreso, todos los burócratas del Estado, la comisión directiva de la Sociedad de Fomento de Villa Ortuzar y patear el tablero como Marx manda.

Pero no. Parece que ahora en la Argentina está de moda ser parte del Partido Revolucionario Conservador. Entonces, con tal de ganar unos miserables minutitos en TN o una columnita blanqueadora en Clarín, somos revolucionarios preocupados por las, todos de pie, Instituciones de la República. No sé, cuando era chico pensaba que –ay, era tan romántico- había que prender fuego las iglesias, ahorcar a todos los banqueros, fusilar a los usureros en la plaza del pueblo y tomar el poder. Claro, después crecí. Es inevitable. Y me di cuenta que era incluso más pelotudo de lo que soy ahora. O sea: muy pelotudo era.

Entonces me fui aburguesando. Qué se yo. Un autito, unas vacaciones en Brasil, una casetera VHS en cuotas,  los buenos vinos, el sushi. Pero no es eso lo que me hizo apagar la fiebre revolucionaria. Fue conocer de cerca, caminando y caminando, que los millones y millones de compatriotas más pobres y excluidos tienen los mismos sueños a los que yo –laburando bastante, es cierto- había logrado ir llegando: un buen laburo donde no los exploten demasiado y les paguen bien, una casita con patio, que el hospital funcione cuando le sube fiebre al bebé, el asado del domingo, una semana de vacaciones en algún lado,  que los pibes vayan a la escuela y –esto es clave- nos “superen”. Sueños módicos, escasos, chiquitos. Y de los que todavía, como sociedad, estamos muy lejos de alcanzar. Pero esa es otra discusión.

Yo quiero una izquierda que se la banque (y de hecho, ínfima pero la hay, claro que la hay. Sólo que no aparece en TV ni en los diarios) y no tenga vergüenza de decir que quiere hacer una revolución en serio: expropiar empresas, nacionalizar la banca, echar al capital extranjero, abolir la propiedad privada. Pero no: tenemos una izquierda que no se decide entre Trostsky y Magnetto. Que se levanta con Lenin y se acuestan con Fontevecchia.

Quiero una izquierda que cuando tome el poder me lleve puesto. Una izquierda que me quite el auto que me compré con la guita que ahorré cuando era funcionario (lamento no poder entegarles una casa: no tengo. Me la gasté entre hipotecas, divorcios y vino tinto). Mientras tanto no me rompan las pelotas con mariconadas propias de socialdemócratas europeos, viejos,  caducos y, ejem, liberales.

Son herederos de las mejores tradiciones mundiales de igualdad y justicia. Estaría bueno que las honren sin tanto temor a “quedar mal” con, precisamente, aquellos que se tendrían que llevar bien puestos. Y si no asuman que somos todos reformistas. Y todos felices y contentos nos medimos los respectivos posibilismos para ver quién lo tiene más largo.

17 comentarios:

La Corriente Kirchnerista de Santa Fe dijo...

De lo mejor que se ha leído en la blogósfera en mucho tiempo Mendieta, y agregamos algo. ¿en qué momento estos muchachos se volvieron ecologistas?

@tilio ® dijo...

Discúlpeme camarada Mendieta, pero usted no emboca una. Los camaradas hablan de la necesaria alternancia, de la cual la izquierda nos brinda como ejemplo, en Corea, el paso del poder del "Gran líder", al "Amado líder",y al "Brillante camarada"
Los compañeros Cubanos de Fidel a Raúl (extrañamente ambos tienen el mismo doble apellido, lo que parece indicar que en el Caribe, Castro Ruz es el equivalente Cubano al Pérez argentino.)
O la URSS con los camaradas Lenin, Stalin, Kruchev, Breshnev, etc,etc,etc.
(Conste que me confieso la edad al escribir los nombres con la fonética aprendida en mi niñez, dado que Nikita ahora es Jushchrov, y cosas por el estilo).
Habiendo cumplido en desasnarlo de su supina ignorancia en alternancia (necesaria alternancia)
lo saluda atte.
Camarada Atilio

Alejandro Turner dijo...

Amén. Un honor haber colaborado muy indirectamente en este asunto.

Comandante Cansado dijo...

¿Y dónde pondrías a los PC, aliados del gobierno (un gesto que a mi entender los honra)?

En Bélgica el PTB - PVDA (Parti du Travail de Belgique - Partij van de Arbeid van België), marxista-leninista, tiene el muy poco clasista eslogan "Les gens d'abord, pas le profit" ("Primero la gente, no las ganancias"), y un discurso claramente antipolítico que repiten desde che años (representan a los políticos de los partidos "burgueses" vestidos de payasos. Les va muy mal.

En Francia, Olivier Besancenot, el candidato de la "extrême gauche" que más cosecha (4,08 en las presidenciales de 2007), cambió el nombre de su partido "Ligue Communiste Révolutionnaire" por "Nouveau Parti Anticapitaliste". Y Manuel Valls, del PS francés (salimos del marxismo, pero ya verán el por qué de la referencia), pide cambiar el nombre de su partido, diciendo que es incoherente e hipócrita hablar de "socialismo" si no se es revolucionario.

La oposición se da (en Argentina también esta), entre una izquierda incoherente que suma rigidez doctrinaria a incoherencia e inoperancia, y otra que al menos se pone en cuestión.

Ricardo Beyer dijo...

No hace falta usar a los tontos trotkistas para justificar la reforma. Las instituciones funcionan bien, no hay problema ahí. El problema es político y nada más que eso. No hay sucesión. En 2015 vuelve la derecha. Scioli o Macri.

El estilo de construcción política kirchnerista (tan centralizado y cerrado e su blindada mesa chica y su enérgico vigoroso y musculoso estilo anti-deliberativo) fue bueno para gobernar este particular período de la Historia con mano dura y enérgica. Pero es ese modo de hacer políica y gobernar su paradojal talón de Aquiles, su propio enterrador. No dejaron crecer a nadie. Y nadie creció. No hay continuidad.

En 2015, la derecha neoliberal vulbe al poder. Para llevarse puesto todo y dejarlo en cero. Parece una tragedia griega. Porque lo más lamentable de todo es que este proceso tiene mucha vitalidadd y muchísimo para dar a largo plazo. Abortarlo por estos motivos es un crimen. Pero es así.

Me parece.

Anónimo dijo...

Ricardo: coincido que en 2015 se derechiza más pero no se van a atrever a cambiar muchas cosas. Se ha operado un cambio cultural y el pueblo se los come crudo.

Comandante Cansado dijo...

Ricardo: ningún proyecto puede gobernar eternamente. Más que lamentarse, cabe plantearse qué conviene hacer cuando llegue el momento. Yo me pegunto que hará Sabbatella en 2015, porque me imagino que estaré de acuerdo. A mí me gustaría que Fabiana Ríos sea la candidata de su espacio.

Die dijo...

¡Correr a la izquierda por izquierda! Me parece este post una revancha por algún que otro comentario aparecido anteriormente. Por lo que veo, las provocaciones son mutuas.

De todas formas, más allá de las motivaciones, coincido mayormente con el contenido.

Ariel dijo...

Creo que el punto es la izquierda nominal vs. la izquierda real... esta última está casi desaparecida!

Diego dijo...

La pelotudez es haber creído alguna vez en esa suerte de mandato leninista que por ahí mencionás en tono de sorna.
Y no sé si peor, es seguir teniendo ese mandato en la cúspide de los ideales mientras se asume la vida terrenal de clase media como una caída del ángel puro y eterno de la revolución.

Anónimo dijo...

Mendieta, muy buen post. Mientras lo leía no podía dejar de pensar en el "marxista institucionalista ecológico" de Gargarella. Le viene como traje a medida la descripción.
Mariano

Anónimo dijo...

"una casetera VHS en cuotas" Como te quiero, loco, me hiciste reír un rato.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

¡Está muy bien este post! Coincido con Anónimo respecto de Gargarella, quien sabe mucho de derecho. El tema es que un saber experto no te habilita para entender sobre todos los temas. Por eso me desagrada la palabra "intelectual", aunque a veces la uso. La obsesión de Gargarella por el kirchnerismo lo hace derrapar (y volverse "experto" en minería, economía, historia, kirchnerismo). A mucha gente de izquierda le escucho críticas al kirchnerismo por cierto "doble discurso" ya que es "capialista" (?) ¿Cuándo se dijo que el kirchnerismo era anticapitalista?
Entonces vos leés en Plataforma que hablan de que se profundizó la desigualdad! La única forma de eliminar la desigualdad como querría un trosko es en un estato totalitario. En democracia, libertad e igualdad están en permanente tensión... y una de las mejores formas de conciliar esa tensión es con medidas vinculadas al intervencionismo estatal "keynesiano", por así decirlo.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Marx predijo:

"Cuando (...) las diferencias de clase hayan desaparecido y todos los medios de producción hayan llegado a las manos de los individuos asociados, el poder político habrá perdido, naturalmente, cualquier carácter político" (Manifiesto del partido comunista). Ergo, los problemas de la política se resolverían ELIMINANDO A LA POLÍTICA. Bué, me fui a la mierda y ultrasimplifiqué. Obvio que hay mucho más matices en "la izquierda". Bye

el del sur dijo...

Creo que desde la victoria (?) de Zamora, no hay posibilidad electoral en esa franja y lo marca el pedido (?) para no quedar fuera de las elecciones de Octubre. O sea, no hay margen de revolución ni lo hubo y no puedo predecir si lo habrá, aunque apostaría en BWin a ver cuanto me pagan... que no. La revolución más "posible" es la que está en marcha y por eso (entre otras cosas) causa escozor de algunos varios.
No hay izquierda, ni imposible ni posible. No digo no hay nada a la izquierda del Gobierno, digo no hay izquierda política con capacidad de representar a alguien de la izquierda posible y la imposible.
Ojota...La gota
DFT

Juan Pablo. dijo...

La "izquierda revolucionaria", de tratarse del "como Marx manda" (qué concepto mediocre), sí se ha preocupado -y bastante- por las "instituciones".

Se comprende la chicana, por supuesto, pero vamos a ponernos quisquillosos y a dejar de elegir citas de autoridad como quien no quiere la cosa-persona (puntos de vista, m'hijito).

Sebastian dijo...

A mi siempre me llamo la atencion como "crecer" es "aburguesarse".

Para mi no tiene relacion alguna, una cosa con la otra.

Para mi eso pasa porqiue en la adolesencia uno se hace el zurdo loco, pero nunca lo fue realmente.

Saludos.