16 julio 2011

Sueltos

Tener convicciones no es decir siempre lo mismo. Es decir lo necesario para convencer al otro de lo que uno piensa es mejor para los dos: para el otro y para vos. También se lo llama persuadir. Pero a mí me gusta más convencer porque esconde lo que pongo: con-vencer, ganar de a dos (será así etimológicamente? No importa. Me gusta igual)

Si venís caminando y te chocás con una pared, dificilmente la solución sea retroceder y encarar el muro corriendo. Es altamente probable que lo único que suceda es que te duela el golpe y la pared siga lo más pancha. En situaciones así hay varias alternativas a considerar bastante más eficientes que -una vez golpeado- encarar de vuelta al grito de "huevo, huevo!". Buscar la puerta es la más obvia. También se puede rodear la manzana o, poniendome gorila y borgeano, saltar la pared. Que de los laberintos se sale por arriba.

Hay una cosa que se llama tiempo. Esa cosa es lo que hace que las cosas cambien. Se ponen más viejas, o más duras, o más blandas, o más nuevas. O sea: no todas las cosas cambian iguales, así que de lo único que podemos tener certeza es de que cambian. De cómo, en qué dirección las cosas cambian, si para arriba o para abajo, para la izquierda o para la derecha, dependen primero de nuestra capacidad de observación y luego de nuestra participación como instrumentos de ese cambio. Aquellas contadísimas personas que tienen la capacidad de ser líderes pueden invertir el orden los factores de la oración anterior. Pero lo invierten, no lo niegan. O sea: no dejan de observar. Hay un tercer grupo, que no son ni los observadores ni los líderes. Son los esclarecidos. Pero los esclarecidos, paradojalmente, nunca entienden nada.

El que no se adapta pierde. Y así como en el peronismo está el chiste que dice "el que pierde es un traidor", me gustaría que las nuevas olas lo reformularan así: " el que pudiendo ganar haciendo las cosas que hay que hacer, pierde haciendo las cosas que ya venía haciendo, es un irresponsable": Porque cuando hay muchas cosas para hacer, no te podés dar el lujo de perder. Es tu obligación ganar. Ganar es el grado cero del cambio. Si hablamos de política o de Estado. Si hablamos de religión o de bon-sai supongo que será distinto.

Una fuerza política que tiene entre sus mayores logros -y de hecho así se autocelebra- haber cambiado la realidad de manera muy importante, debe dar por sentado que debe mutar y transformarse de modo permanente. Porque las demandas ya no son las mismas, entreo otras cosas, producto de tu propio éxito. Mi amigo J. vive en Moreno. Hace 10 años puteaba porque no tenía laburo y quería irse a vivir con Cinthia y no podían ni alquilar una pieza. En 2004 entró a una fábrica en Ciudadela, se mudó con Cinthia y se alegró de "volver a tomar el Sarmiento todos los días". Tienen 2 pibes. Ahora mi amigo J. putea, cada vez que lo veo putea que el Sarmiento es una mierda. Y que quiere un crédito hipotecario que está en blanco pero no le alcanza para comprar ni un dos ambientes. Y necesita un 3 ambientes, porque J. y Cinthia, no recuerdo si les conté, tienen dos pibes.

Dejen de hablarme a mí. Ya me hablaron a mí con hechos y con discursos. Siganmé hablando con hechos. Me alcanza y me sobra. Pero que todos los que hablan dejen de hablarme a mí y a nosotros. O le empiezan a hablar a J., a Cinthia y a un montón que ni los escuchan por más que lo repitan 678 veces o que empiecen a hablar otros que sí sean escuchados. Cuando era chico mis viejos escuchaban Serrat y a mí me parecía un embole. Por supuesto que, ya adulto, Serrat pasó a gustarme. Pero mi hija me escucha cuando escucho Las Pelotas. Y no le gusta. Le gusta Justin Bieber. Tendrá que crecer y yo voy a esperarla para que un día escuchemos juntos un disco. Mientras tanto la quiero igual, y le pregunto cosas de Justin y hasta me siento a escuchar las canciones con ella.

Hay que ir para afuera, al encuentro. Nunca esperar que vengan a buscarte.

9 comentarios:

Javier Ramos Mejía dijo...

De acuerdo en todo. Salvo justinbieber, no negociable, al cuarto sin postre !!!

yo kirchnerista dijo...

estoy de acuerdo con vos, yo veo lo mismo entre mis amigos, cuando estas en la lona que vengan los peronistas y nos salven, luego me hago de derecha, porque hacia alla vamos lamentablmente.

Anónimo dijo...

Yo creo, que ahora debera venir una inversion fuerte para conquistar a la clase media. Y, cual es el simbolo de clase media por excelencia? La vivienda propia. Credito hipotecario con fuerte subsidio (estoy hablando de muchisimos fondos) que acerque las cuotas al valor de un alquiler.
Esto tendria una influencia sobre el precio de los inmuebles y tal vez de la construccion asi que hay que ser cuidadosos.

Laura dijo...

¡Gracias por decirlo!

Anónimo dijo...

Creo que etimológicamente "convencer" significa "vencer al tonto".

Miraglia dijo...

Por lejos los mejor que leido en este último tiempo.
Siempre fui un progre de manual que se hizo peronista de grande (en parte por culpa de gente comos vos, hacete cargo) y ahora estoy con mucha bronca gritando como el tano Pasman frente al televisor "esto es peronismo la puta que los parió"
Ya se me va a pasar.
abrazo

Anónimo dijo...

agarra el pico y la pala y anda a hacer la canguro a la concha de tuhermana
que pones la publicidad!!!

Mendieta dijo...

"la canguro"? No entendi.

Gerard dijo...

Totalmente de acuerdo, Mendieta.
Le confieso que me preocupa ver ideas más interesantes en los blogs que en las "altas esferas". No sé, ojalá el jefe de campaña de Filmus esté leyendo esto... Saludos.