24 diciembre 2010

Los nacimientos





Sierras de Medina, Tucumán, Noviembre de 2010.

¿Que por qué están ahí la Virgen María y Jesús dentro de la escuela? Porque es necesario. ¿Sabés qué pasa? Yo soy ateo, esa es la verdad. Pero en mi primer día de director de la escuelita rural llegaron caminando tres hermanitos. Todavía era de noche o recién empezaba a amanecer. Los chicos tenían 10, 8 y 6 años, y salían dos horas antes de entre medio del monte para llegar a la escuela antes de la campana. La cosa es que apenas entrar el más grande se me acerca y me dice: Maestro, ¿nos ayuda a rezar? Yo ya estaba por ponerme a darles un sermón, je, acerca de que en la escuela pública tal cosa y tal otra, pero tuve un luminoso instante de duda y simplemente se me ocurrió preguntarles: ¿y por qué quieren rezar eh? El chico, que todavía no largaba las manitos de sus hermanos me miró firme y dijo: "le queremos agradecer a Dios, maestro, que nos acompaña y nos protege en la noche desde nuestra rancho hasta la escuela cada vez que venimos". Por suerte, Mendieta, me acordaba el padrenuestro. Cuando terminamos los hermanos se soltaron de las manos y corrió cada uno a saludar a otro pibe.
¿Entendés ahora? ¿Quién soy yo para dejar a esos tres chiquitos indefensos en medio de la noche y la yunga tucumana sin nadie que los cuide?


Feliz Navidad a los que creen y tienen fe. Y en especial a los que no podemos.Y que sea el pueblo el que nos ilumine el camino.

23 comentarios:

Bogdan Burca dijo...
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Anónimo dijo...

Es el segundo post que leo sobre alguna escuela rural. Será porque trabajo en educación y entré a ella, por la lectura de Shunko, que me emociono tanto!
Qué suerte que tenemos los argentinos, cuando gente joven como vos se hace eco de temas tan profundos! Qué suerte saber a quién dejarle la posta.
Buen año 2011! Gracias, joven Mendieta!
marta

Anónimo dijo...

Emotiva forma de describir el respeto por la fe de los otros.
Verox.

Aldo Ulises Jarma dijo...

Excelente amigo! Juancho se pondrá contento: lo mismo me contó hace un par de años. Me alegra que te dieras cuenta de la potencialidad de la historia y la escribieras así, con tanto talento.
Abrazo grande!

Laura dijo...

Hermosa historia, gracias por contarla.

Pablo Carducci dijo...

Excelente. Feliz navidad para vos también.

Laura dijo...

Luminoso. Felicidades

polycarpo dijo...

Laura dio en el clavo: LUMINOSO. Un abrazo Mendieta. Felicidades

Alexandra dijo...

Emocionante... realmente.
Un abrazo grande

Isidoro dijo...

Es emocionante y sos tan dubitativo en lo religioso como yo en la política. Y eso está bien. Abrazo y Feliz Navidad.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

De màs está decir que me mataste.
Un abrazo grande. Feliz Navidad.

Fede M dijo...

Felices Fiestas Mendieta. Felices fiestas Juancho.

Seba De Luca dijo...

Abrazo y felicidades. Todos los días.

Eva Row dijo...

Sí, claro, la Virgen María y Jesús dentro de la Escuela. Què dolor me da. Me hace acordar cuando me sacaban al patio en la clase de religión. Llegaba el cura y me sañalaba con el dedo y me decía: vos salí al patio. Tenía seis años, en el año 1954. Y me sentía morir yo sola en ese inmenso patio. ¡Viva la ley 1420! Escuela laica para todos los niños argentinos!

Cine Braille dijo...

Felicidades maestro.

Francisco dijo...

Excelente la anecdota.
Felicitaciones a este maestro. Un orgullo que una pequeña escuelita de mi querida provincia este en tan buenas manos.

Carlos G. dijo...

Me he permitido pegar esta hermosa historia en otro blog.
Espero que no te moleste.

Saludos y felicidades.

Omar.- dijo...

Muchas felicidades Mendieta para vos y los tuyos, linda anecdota la del post, y vaya una valoración especial para vos por el respeto hacia los que creemos en Dios y tenemos fe. Asi debe ser. Un abrazo compañero.-

Luis Quijote dijo...

Soy ateo, Mendieta, aunque reconozco que he flaqueado más de una vez.

Estaba trabajando en un desmonte en Los juríes, y ya era noche cerrada.
La linterna tenía poca pila y la venía prendiendo y apagando para ahorrar energía.
Al cruzar un alambrado, metí "una pata" a través de los hilos y -cuando estaba pasando el torso- la encendí para orientarme en el sendero. Grande fue mi cagazo al ver, a centímetros de mi cara, una yarará en actitud de ataque.
Saltando hacia atrás, me oí gritar:

- !Diós mío, ayudame!
Si lo puedo contar fue por prender la linterna en el momento justo y...

Yo soy ateo, Mendieta, ¡Se lo juro por Diós!

Luis Quijote dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Esos niños me enseñaron la clave para entender muchas cosas,no soy el mismo despues de esa historia.Años discutiendo filosofìa y ellos me taparon la boca.Amigo Mendieta,tu chip registra todo,y lo publicàs en el momento justo.lograste conmocionar,dejar sin palabras a tus lectores,como esos chicos lo hicieron conmigo.un abrazo.JUANCHO

Victor dijo...

Muy bueno che. Muy oportuno, bueno el relato y la humildad del maestro.

Por mi trabajo hablo seguido con un maestro rural, muchas veces los acerco hasta la escuela, a 70 km del asfalto y a 350 km de su casa a la que regresa cada 15 días. Un tipo increíble, guitarrero y cantor para completar.

Anónimo dijo...

Pasen y voten http://www.c5nenvivo.com.ar/
y miren como le estamos ganando lejoss!