14 junio 2010

Funcionario disfuncional


Me empapé. Hace un par de horas venía de una reunión, caminé cuatro cuadras justo cuando se largaba el chaparrón y, a pesar de tener un paraguas grande como un mediomundo, llegué a la oficina salpicando agua y chapoteando en el ascensor.
Entonces hice lo que cualquier persona sensata haría en una situación similar. Salí del ascensor, saludé a mis compañeros de oficina, entré a la mía, me saqué las zapatillas esas que parecen zapatos y usamos los que odiamos usar corbata, me las saqué, me saqué las medias, prendí en aire caliente el aparato del aire acondicionado, pulsé el botón de parar para que no se muevan esas puertitas de los splits que suben y bajan, puse las medias y las zapatillas arriba del aparato, me senté en mi silla y me puse a trabajar.

No entiendo muy bien por qué todos acá me miran un poco raro.
Creo que la visión que hay sobre la seriedad o no de los funcionarios está un poco distorsionada en nuestro país. Yo sé que como vocero no tengo la estampa ni la seriedad de un Baylac, pero tampoco es para que me discriminen así.

Creo que voy a tener que hablar con mis amigos del Inadi.

6 comentarios:

Musgrave dijo...

no des bola mendieta. Ponele diarios a laas zapatillas para que absorban más la humedad.

abzo

Artemio López dijo...

Puede haber cierto tema relacionado a olores típicos que este interfiriendo el normald esarrollo de las actividades, aunque Martinez en el INTI afirma que lo emanado no es dañino para la salud...

Mendieta dijo...

Aretmio: Che, yo me bañé hoy! Igual , a ver, perá que me huelo...
No che. Aparte si fuera así está todos al horno, porque tendría que intervenir bromatología o salud pública o algo así. Y todas esas dependencias dependen de Mauricio y no le podrían ofrecer ningún tipo de acción de marketing atrás de venir a olerme las patas. Porque esa no te la levanta ni Durán Barbas.

Columna Norte dijo...

Jajaja, como dijo el compañero diarios a las zapatillas y a otra cosa mariposa.
Saludos,
Ikal

Tomás dijo...

Un funcionario seco es un funcionario feliz, dice el dicho.

Nosotros, los lúmpenes de la Patria que compartimos oficina, te envidiamos por poder hacer ese acto libertario de secar las medias sin parecer un homeless.

Anónimo dijo...

noto mucha recurrencia radical mendieta, q anda pasando? abrz, normis