27 diciembre 2009

La Nación: hoy liberal, ayer, no.

El Editorial del matutino La Nación de hoy domingo es éste: "Los dueños de la verdad". Simplificando, mucho, que estamos comentando el editorial de un diario y no un tratado filosófico, podemos decir que se trata de un saludable intento de liberalismo político. Más allá de no compartir la lectura que de la coyuntura política nacional se hace, es interesante que planteen esto: "La civilización occidental dio un salto gigantesco hacia adelante cuando separó el ejercicio del gobierno de la posesión de una sabiduría superior. Uno de los rasgos sobresalientes de la modernidad ha sido legitimar el poder a partir de procedimientos, no de dogmas de fe. El espíritu crítico, la libertad de expresión, el derecho a la defensa en juicio, la oposición institucionalizada, son valores que nuestra cultura derivó de ese principio: tener el poder no significa tener la verdad". 

Ahora bien. El mismo diario, en la misma sección editorial, refiriéndose a la posibilidad de que se legisle sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, decía el pasado 5 de noviembre (de este año, eh, no del siglo pasado): "Las personas de un mismo sexo no pueden contraer matrimonio debido a una absoluta imposibilidad de la naturaleza"..."Afirmar la heterosexualidad como requisito para la formalización de un matrimonio no es discriminatorio ni es contrario al principio de la igualdad ante la ley. Es, simplemente, el resultado de un hecho: el que nos lleva a aceptar, con la mayor objetividad posible y en homenaje a la coherencia que deben tener las instituciones, aquellos presupuestos y aquellos límites ineludibles que impone la propia realidad humana".

Pongansé de acuerdo bartolitos.  O sea: somos liberales cuando nos conviene. Y cuando no, no. En eso, hay que reconocer, son coherentes.




 

6 comentarios:

Petaloudes dijo...

digo yo, ¿qué tendrá que ver la sabiduría con los dogmas de fe? se me hacen contrarios.

Bruno Bimbi dijo...

Muy bien, Mendieta.
Una de las inconsistencias de la política argentina es que nuestros "liberales" sólo son liberales cuando defienden el "libre mercado" que, a su vez, sólo reconoce una libertad: la libertad de los que tienen el poder económico para continuar apropiándose de la renta. En las demás libertades se han cagado toda la vida y el único derecho que conocen es el de propiedad.

Anónimo dijo...

dijo la nación no hace mucho algo así: alarmante uso de la píldora del día después. el estado, ausente.
dos días después dijo algo así: el estado interviene y se mete en la salud sexual de las personas, que son derechos individualísimos.
so?
brillante mendieta, como (casi) siempre
normis

rinconete dijo...

Los liberales argentinos son conservadores en lo económico y reaccionarios en lo político y social.

Confunden antiestatismo con liberalismo, desde Bartolito hasta Mariano el Latinista, pasando por Lopez Murphy o Manuel Solanet.

El día que alguno de estos figurones apoye el casamiento gay, la despenalización de las drogas o una ley antitrust en lugar de pedir que bajen las cargas patronales, las retenciones o los sueldos estatales, me comprometo a comprarle una sotana nueva a Bergoglio.

Martín (Latino) dijo...

¡Eso precisamente! Eso es el liberalismo.

Anónimo dijo...

curioso liberalismo autóctono ..