16 febrero 2009

Que lindo que es ganar

Y bue. Alguna vez nos tenía que pasar.
Totalmente resignados con Racing (si Huracán nos mete 4 pepas, Boca nos puede hacer 18 goles); con pocas esperanzas en que el Gato Gaudio (nuestro verdadero modelo a seguir, porque nos gustaría la sangre de Cañas o la potencia de Del Potro, pero tenemos la panza de David y la fortaleza psicológica de Gastón) recupere algo de nivel y decepcionados por no poder participar del referéndum que le dio el triunfo al chavismo, con algo nos tenemos que conformar.
Sí señores: ganamos!
El loro se llama Miguel, tal como votamos oportunamente en la compulsa.
Gracias Artemio. Al fin una alegría.

16 comentarios:

Dos dijo...

El sabado vi la pelicula sobre la vida de Edith Piaf y solo le faltó ser hincha de la Acadé.
Perdón, tenía que decirlo

Tagarna dijo...

Que linda esa película! Que grande Chavez! Felicitaciones Venezuela!

Quintín dijo...

Debería darles vergüenza festejar este plebiscito a favor de la monarquía. Millones de venezolanos morirán sin haber podido presenciar un cambio en la presidencia de su país (ni siquiera en la alcaldía de su ciudad). Bueno, después de todo son coherentes, quieren que acá pase lo mismo con la dinastía Kirchner. En fin, así estamos, como hace un par de siglos atrás. ¡Vivan las cadenas! decían en tiempos de Fernando VII.

El criador de gorilas dijo...

Quintín, posta, hay muchos manuales (escritos muy didácticamente) sobre las distintas formas de gobierno, y cuáles son los criterios para definir una y otra. Es un tema que empezó con Aristóteles hace casi 25 siglos. No te haría mal leer algo.

Daniel dijo...

Quintín obtiene se formación de películas, se ve que, en alguna mala adaptación, a Fernando VII lo reelegían con el voto popular.

Anónimo dijo...

Quintín obtiene se formación de películas, se ve que, en alguna mala adaptación, a Fernando VII lo reelegían con el voto popular.

Quintín dijo...

Sí, está claro que hay muchos sistemas de gobierno. Ahora, también hay evidentes razones para que las constituciones americanas hayan incluido cláusulas contra la reelección indefinida: la facilidad con la que el poder suele perpetuarse cuando no tiene impedimentos legales y lo indeseable que es que eso suceda.

Claro que la historia puede ir hacia atrás y también podríamos volver a la inquisición o a una teocracia, ya que hay tantos sistemas para elegir.

No hay ningún ejemplo en el último siglo de un gobernante vitalicio que le haya traído justicia y prosperidad a su pueblo. Pero sí, claro, podemos buscarlo a Aristóteles par que nos explique los beneficios de una buena dictadura.

Primo Louis dijo...

Quintin sabe que, por ejemplo, el Reino Unido, entre otros paises europeos (occidentales y desarrollados) permiten que un gobernante que demuestra desarrollar bien su tarea se mantenga en el poder mientras el pueblo así lo crea?

Ahora, yo tengo una observación que no es de forma sino de fondo sobre la reelección: una revolución no se puede sostener sobre una sola persona, necesita cuadros y desarrollar capacidad de liderazgo en distintos actores politicos de diversas áreas. Había necesidad de una reelección indefinida? digo, porque si los cuadros están, Chavez podía retirarse un mandato, cerrarles la boca a tipos como Quintín, y volver al siguiente (o no). No hay recambio? que va a ser de la revolución cuando Chavez ya no pueda gobernar?

Andrés el Viejo dijo...

No hay medida que les venga bien. La posibilidad (porque en materia de elecciones, todo es posibilidad, nada es seguro) de reelección indefinida es asimilada a la monarquía absoluta. Bueno, cada uno elige ignorar los hechos que le incomodan; por ejemplo, la realización de elecciones, la limitación de las atribuciones del mandatario electo; la presencia de un Legislativo; autoridades estaduales y municipales opositoras. Cosas todas ellas incompatibles con la monarquía absoluta. Un solo detalle, la posibilidad de reelección, permite el exabrupto. Posibilidad que, como ya se ha señalado, existe en Gran Bretaña, en Francia, en Italia, en Alemania, en España, sumo y sigo.
Pero resulta que también les resulta absolutamente intolerable el régimen del PRI en México, que no solamente no permitía la reelección indefinida del Presidente, sino que lo limitaba a un único mandato de seis años, y después de terminado no podía aspirar a ningún cargo electivo de ningún nivel. Ostracismo político por el resto de la vida. Es forzoso aceptar que lo que les molesta no es tal o cual rasgo de los regímenes políticos, sino su relación con la potencia dominante en el Hemisferio Occidental.
Saludos

Quintín dijo...

Lo que molesta, Viejo Andrés, son los regímenes donde se hace una burla de la democracia y no hay posibilidades reales de una alternancia. Desde allí veo con asombro su elogio del unicato político del PRI. Claro, para un cuadro del partido al que no le va faltar nunca su conchabo, la situación es prácticamente ideal.

Primo Louis. El mundo hubiera estado mejor si el largo gobierno de Thatcher se hubieran acortado. GB tiene un régimen electoral muy jodido, que atenta contra la pluralidad y la renovación parlamentarias. Les vendría bien un cambio. En realidad GB es un gran ejemplo a favor de la representación proorcional (las lsitas sábana son mejores que el sistema inglés).

Ramiro dijo...

Natanson, en P/12.

Tampoco ayuda el paralelo con Europa, tan escuchado en estos días. Es cierto, como argumentan los chavistas, que en algunos países europeos los mandatarios superaron los diez años en el gobierno (Helmut Kohl, 16 años en Alemania; Felipe González, 14 años en España; Margaret Thatcher, 11 años en Gran Bretaña). Sin embargo, esto sucede en el marco de sistemas institucionales completamente diferentes. En regímenes parlamentaristas o semiparlamentaristas como los europeos, las constituciones no imponen límites temporales al ejercicio del poder porque establecen otro tipo de cláusulas de equilibrio: el jefe de Estado es diferente del jefe de gobierno y el Parlamento puede, en cualquier momento, desplazar al primer ministro mediante un voto de censura. Pero además, como bien recordó Santiago O’Donnell el domingo pasado en este diario, allí funcionan controles horizontales y verticales ausentes en América latina. Comparar los maduros sistemas europeos con nuestras jóvenes y titubeantes democracias como si no se tratara de peras y manzanas es un recurso argumental que ayuda poco a entender las cosas.

Elemental, Watson, elemental! Hay manuales con esta obviedad, Criador?

El criador de gorilas dijo...

"...el Parlamento puede, en cualquier momento, desplazar al primer ministro mediante un voto de censura".

Si me muestra la recurrencia con la que eso sucede en Inglaterra, Canadá o Australia, empezamos a hablar. By the way, no sucede casi nunca, porque existen partidos, reglas centralizadas de selección de candidatos, disciplina partidaria, etc.

Entonces, Quintín, ¿en qué quedamos? Gran Bretaña ¿también es autoritaria y PRIista? ¿Margaret Thatcher es Carlos I?

Quintín dijo...

Criador. Es muy sencillo. Todo aquello que tienda a controlar el poder y a dificultar su perpetuación (ya sea de un individuo, de un partido o de una burocracia) y es bueno, lo mismo todo lo que favorezca la representación de las minorías. Todo lo que se oponga a lo anterior es malo. El juego se llama democracia.

Quintín dijo...

Corrección. Sobra un "y" antes de "es bueno".

El criador de gorilas dijo...

Es medio simplista, Quintín. Si la máxima limitación al poder y la máxima representación de las minorías son el ideal de lo "bueno", tengo mis serias dudas de que se pueda llegar a cualquier decisión colectivamente vinculante. Hay atributos seguramente positivos (como la gobernabilidad, la efectividad en la toma de decisiones, la identificabilidad de quiénes las han tomado, etc.) asociados con un poder más concentrado que el que Ud. desea.

Quintín dijo...

Criador. "la gobernabilidad, la efectividad en la toma de decisiones, la identificabilidad de quiénes las han tomado" pueden ser atributos de un gobierno o de una situación política dada, pero no de un sistema político (debo decir que de la identificabilidad ni siquiera sabía su existencia). Lo que es importante en un sistema es que sostenga la mayor cantidad de garantías y derechos posibles, como la separación de poderes o la representación de las minorías. En una Constitución no se puede poner la gobernabilidad. No quiere decir nada.

Por eso cuando se pasa de prohibir a aceptar la reelección indefinida para todos los cargos públicos, se pierde calidad institucional en el sistema. Así de fácil. No hace falta ser antichavista pra criticar esa medida. Sin embargo, el chavismo se va transformando en una máquina de eliminar garantías y esa parece ser, al fin y al cabo, su razón de ser, la verdadera definición del "socialismo del siglo XXI", que no es socialista y corresponde al siglo XVIII.