16 noviembre 2008

Mañana de domingo

Pero, bajo la piedra pesada de los tiempos
la flor va a darnos su escándalo.
Ya aprendimos con los años que la justicia sólo se hace en el corazón.
No sé si vas a caer, sólo sé que el amor es tenaz
y vuelve a salir como el sol.

Los arrepentidos. León Gieco

Hay días en que hay mucho, demasiado, dando vueltas por ahí. Días en que te levantás y la rutina de siempre es otra cosa y otras las cosas que pasan por la ventana. Esa ventana que da a un balcón que da a un cielo celeste y a un sol brillante, pero no, porque no estás ahí.

Días que vienen de otro tiempo, de otros lados, de otros mundos. Días que traen un canto triste como un fado entre las hojas de los árboles.

Días en que el mate de la mañana es más amargo y la vigilia de una noche en silencio pasa a cobrarte el alquiler. Y fracasan los ritos y las costumbres, en esos días que la radio transmite palabras de estática. Y los diarios y sus editoriales nada dicen, nada importa, nada. En esos días al segundo párrafo te indignás y la sangre borbotea y el ruido te impide leer. Y por eso pensás demasiado, pero no sos vos. O sos demasiado vos para vos mismo. Y te cuesta llevarte más que de costumbre.

En esos días no hay pasado ni presente ni futuro. Y una irrefrenable tendencia a humedecerte los ojos con neblina y sal. Y la bilis es negra ahí dentro. Y la impotencia es refulgente ahí fuera.

Días en que muchas lenguas desconocidas te hablan suave al oído con palabras que sí reconocés: madre, padre, hermana, hermano, ansiedad, dolor, miedo, muerte. Soledad. Hija, amor, abrazo, marinero, remar, seguir.

Días, esos días, éste domingo, en que quisiera volver a despertar y escribir finales felices para pedirles perdón por tanta debilidad.

7 comentarios:

Eva Row dijo...

¡¡Mendieta!!

Eva Row dijo...

No se ve, pero somos muchos en la resistencia. La resistencia está en las palabras, que es lo que nos hace humanos. Cuando la vida te pone a alquilar noches, sacás las palabras y te mostrás a vos mismo que sos capaz hasta de crear belleza. La pelea es por "seguir siendo" a pesar de todo, aunque a veces parece que no podemos más.

*cleopatra* dijo...

finales felices
¿Dónde están?

Fabiana o Gaviot dijo...

Resista, Mendieta, Resista!!!! Como dice León: el amor es tenaz, ya volverá.

Surito dijo...

Disculpe la observación, pero con esa languidez parece que despertó el instinto maternal, porque le postearon todas mujeres, así que voy a ser la excepción.
Aclaro que no soy gay...y tengo un amigo gay, jeje.
Hace un tiempo leí que un pesimista es alguien informado y eso me dejó pensando, ya que se pueden encontrar ejemplos conocidos que incluso han desembocado en la tragedia.
Pero ante este tipo de pensamientos, siempre recurro a mi reserva interior y de allí surgió la siguiente alegoría cuya fuente no recuerdo (puede ser bíblica) y es más o menos así:
Iba un tipo caminando en una playa, observando el espectáculo que ofrecía un banco de peces moribundos que el mar había arrojado sobre ella, cuando se encuentra a un anciano que estaba recogiendo un pez y lo devolvía al agua.
Sorprendido, se dirige al anciano y le pregunta si vale la pena salvar a un pez siendo que hay tantos otros en la misma situación, y el anciano le contesta:
- Para éste sí.
Disculpe la simpleza del relato pero no lo encontré bien contado. Tampoco importa mucho, ya que el significado se entiende.
No sé si digo una barbaridad, pero he pensado que Favaloro tal vez no se hubiera suicidado si hubiera conocido esta alegoría.
Ah, amigo Mendieta, para incrementar las reservas no cultive soja, encuentre algún lugar que le resulte hermoso para hablar con ud. mismo, sáquese los zapatos, haga contacto con la madre Tierra, mire a su alrededor y disfrute de lo que ve, tome conciencia de lo chiquitos que somos pero de la suerte que tenemos de estar acá.

Un abrazo.

Charlie Boyle dijo...

Mendieta, me está convenciendo de Mendieta 2.0. Esas cosas siempre están y han estado allí y nos por necios no la vemos, es mas, si no las vemos es por algún vidrio sucio tenemos.
Prendamos el limpiaparabrizas

pupi espinoza dijo...

Amigo Mendieta:
Tomo y obliguo,mandese un trago.De las mujeres más vale, no hablar...!

Y si un día le toca hocicar,sufra canejo!Sufra... y no llore!

Que un hombre macho y peronista no debe llorar!!

Abrazos,Efraín.