29 octubre 2008

Visto al pasar

La nota es ésta, en el Clarín de hoy.

Pero detengámonos en el último párrafo: “Entre la euforia, a la salida del Congreso un grupo de manifestantes agredió a un hombre que aseguraron que era el diputado oficialista Héctor Recalde. El hombre negó serlo, luego de recibir trompadas y empujones”.

¿Cómo? ¿Así que la euforia? ¿Es que había un infiltrado de D´Elía por ahí? ¿Para cuando el video de TN en cadena nacional? Pobrecito el señor que se parecía a Recalde.

6 comentarios:

Tomás dijo...

Una piña de D`Elía = incidentes en marcha.

Una piña "blanca" = masiva marcha de rechazo.

Hay ciertas cosas que el dinero compra. Los titulares, por ejemplo.

Anónimo dijo...

"(...)hasta que los cortes en las calles se hicieron inevitables por la cantidad de gente."

Obvio! La gente necesita expresar su bronca y se hacen "inevitables" los cortes... no como los negros que las cortan de jodidos nomas...

Flor de turro este Pedrito!

Saludos,
Sebas

Verboamérica dijo...

Además, está puesto al final de la nota como comentario al pasar cuando lo de Delia era tema de tapa y contratapa.

Suerte que no tengo cara de Recalde, sino me voy a asustar cuando me los cruce.

Horacio Gris dijo...

Tengo una indignación terrible.

Anónimo dijo...

Una verdadera hijoputez, una canallada.

Fatiga dijo...

Che, eso de que los cortes se hicieron cuando no se pudieron evitar, que significa?
Según la nota del diario estaban sobre Riobamba, es decir una cuadra angosta y que medirá en el mejor de los casos los 100 mts de rigor. ¿Que pasó, no juntaron a nadie o se paraban unos sobre otros? ¿Apenas una cuadra y un poquito? ¿No era masivo el rechazo (o la marcha)? ¿Al final, era grande como la piña de D'Elía o agresiva como la que ligó el símil Recalde?
Ma si...