10 marzo 2008

¿Estaremos volviéndonos WASP?

La noticia es ésta. No tienen ganas de cliquear, simplifico: “El gobernador de Nueva York admitió haber sido cliente de una red de prostitución”. Ajá. ¿Y entonces?

Entonces que Clarín.com pregunta a sus lectores: “¿Cree que alguien en la situación de Spitzer debería renunciar a su cargo?”. Ya de por sí me sorprendió que propusieran esa encuesta. Convengamos que los argentinos -a diferencia de los estadounidenses- nunca nos preocupamos, por suerte, de la vida privada, sexual, amorosa, fiestera, de nuestros políticos y políticas.

Así que mucho más me sorprendió ver cómo va la encuesta al momento de escribir este post. Miren los resultados.

Como diría Fabio: “¿Qué nos pasa a los argentinos, eh? ¿Estamos todos locos?” A ver si damos vuelta este resultado…y salvaguardamos nuestras tradiciones nacionales, che.

11 comentarios:

Lic. Baleno dijo...

Una verguenza!!

ignacio dijo...

Tenemos que irnos de putas, pero en masa. Miles y miles de patriotas yendonos de putas, carajo!

Néstor Sbariggi dijo...

Desde el vamos hay mala leche titulando la noticia como "vínculos del Gobernador con una red de prostitución" como si el tipo fuese el proxeneta y es simplemente un cliente de alguno de esos respetables servicios de escorts. No hace falta que renuncie, ya lo van a agarrar puertas adentro aunque la patrona salió a respaldarlo públicamente.

Si asombra la moralina local y que tanta gente se preocupe de opinar sobre un tema que no los afecta en nada ni siquiera a los del estado de Nueva York.


Saludos

Ana C. dijo...

Lo peor de todo son esas humillaciones públicas a las que se someten, por ambiciones políticas o lo que sea, pidiendo disculpas.

Yo llego a ser la mujer de uno así y que se las arregle solo pasando vergüenza.

Clarín, cada vez peor, transmitiendo esa estúpida doble moral yanqui al gran pueblo argentino, uno de los menos políticamente correctos que se conocen.

Peter Wiggins dijo...

Mendieta, lo jodido de Spitzer no fue que se hechó una canita al aire con una profesional del sexo, lo que molestó allá es que el chabón se construyó la carrera política en base a su postura de fiscal que luchaba contra la prositución y el rufianismo, y ahora parece ser que esa cruzada moral mas bien escondía un cierto afán de reventar a la competencia (no solo se le endilga el polvo sino el tener al parecer una aceitada relación con la agencia que promovía los servicios de la fémina).
Y Anita, me extraña de usted, no importa si se es "políticamente correcto", lo importante es ser correcto y punto. ¿O ahora resulta que la doble moral es un invento yanqui?.
Desde el ostracismo ateniense para acá el defenstarar públicamente a los poderosos siempre ha sido un divertimento masivo. Políticamente correcto o no, es una característica humana.

Diego F. dijo...

Qué inmoral! un político que se va de putas... A veces es tan ridículo. A Clinton por una felación (con mancha de vestido) casi lo impeachean, a Jorge Arbusto lo dejan en el cargo a pesar del genocidio..

Abrazo

Isa dijo...

Perdón la ignorancia...¿Qué significa la expresión "políticamente correcto"?
Nunca la había escuchado.

Lic. Baleno dijo...

Esa es una pregunta politicamente correcta.

Ana C. dijo...

Isa, me cuesta creerte pero ahí va.

La corrección política es una de las peores plagas que hayan jamás aparecido en el mundo moderno. Se trata de decir y hacer sólo lo que alguna ideología un poco difusa y supuestamente de consenso acepta como correcto.

Así, hay que tener un cuidado espantoso con lo que uno opina de grupos un poco marginados, como las mujeres, los negros, los homosexuales, las prostitutas. O sobre temas espinosos, como la religión, el islamismo, el aborto, la discriminación laboral, la inmigración en Europa, el sexo, o lo que sea.

En la corrección política aparece una especie de doble moral que termina distorsionando todo y en la que al final se producen confusiones muy divertidas, ya que se deja de llamar al pan, pan y al vino, vino. Entonces a un inmigrante, para no discriminarlo, se le termina diciendo "persona originaria de otro país" o a un negro "persona de color", o a un indio "persona de los pueblos de origen americano" o cualquier aberración semejante que al final terminan siendo igual o peor de discriminatorias, aunque no sea nada más que por el esfuerzo en disimular la discriminación.

A los sordos, ciegos y mudos tampoco se los puede llamar así, por cierto, sino con algún eufemismo rebuscado para el que me falta el vocabulario justo ahora.

En fin, la actitud de los yanquis frente a diferentes fenómenos sexuales es pura corrección política. Otros amantes de la corrección política llevada a extremos ridículos son los suecos.

Isa dijo...

No, no me crea Ana. Coincidimos plenamente. Supongo que la creación y la resignificación de determinados motes provienen de la inseguridad, la persecución, la compasión, la lástima, el amor y el odio. Y todos se olvidan o nos olvidamos que cada uno es como es y cada quien es cada cual.
Y le cuento que a los sordos, ciegos, mudos y otras yerbas son "personas con capacidades diferentes".

Peter Wiggins dijo...

Hablando de "doble moral" o "corrección política", se de uno que se moriría por estar en los zapatos de Spitzer:

http://pajamasmedia.com/2008/03/the_iranian_eliot_spitzer.php