10 diciembre 2013

Los modos de un festejo

Hay, como todo en la vida, muchas formas de hacer una misma cosa. Cada uno arma el mate con su receta, cada quién sabe cómo zurcir una media, todos somos técnicos de la selección.

Hay modos y modos de festejar. Y es una buena pregunta preguntarse cómo festejamos hoy los 30 años de democracia. 

Podemos hacerlo livianamente, pero no nos dieron feriado, así que esa está difícil. 

Podemos creer que todo está perfecto, que tuvimos, tenemos y tendremos gobiernos maravillosos que nos permitan, básicamente, que nos chupe un huevo el resto del mundo mientras no nos jodan a nosotros. 

O, incluso, podemos no festejar nada. Y con memoria corta olvidar que, si no estuviésemos en democracia, no podríamos elegir no festejar.


También podemos elegir festejar asumiendo todo lo que falta por hacerse en nuestro país para que podamos festejar completamente. Postulo entonces, aquí y ahora, una especie de festejo en cuotas, digamos. Una creencia al futuro, una apuesta. Algo que está más cerca de la esperanza cívica que del cinismo de los quebrados.


Es difícil festejar a veces. Y mucho más difícil en este contexto. 
Paz, pan y trabajo. Democracia para siempre.

19 noviembre 2013

Estamos bien los 33

Los post que ya no escribimos por vagancia, ahora los hacemos por la radio.
Porque todos sabemos que es más fácil hablar que escribir, así como es más fácil escribir que hacer.

Anoche, en Diario del Futuro, por Nacional Rock, opinando en caliente sobre el cambio de gabinete y esas cosas que nos interesan a un montón de poquitos.

http://diariofuturo.nacionalrock.com/2013/11/19/cfk-mueve-el-banco/

29 octubre 2013

Quién ganó? Quién perdió?

Este post está basado en la columna que hicimos anoche en Diario del Futuro (Nacional Rock, 24 a 2, de lunes a viernes, con la conducción de Nico Lantos). Sí, hago columnas así de desordenadas, qué le vamos a hacer...

Vamos a reforzar una columna de hace varios meses de AP en la que planteábamos la posibilidad de que en estas elecciones “ganaran todos”. Y así, de algún modo, resultó: se puede decir que el FpV ganó al mantener la cantidad de senadores e incrementar la cantidad de diputados nacionales; el massismo ganó ampliamente en PBA; Binner en Santa Fe; Cobos en Mendoza; el macrismo en la CABA; la alianza UNEN, al meter a Pino como senador;  la izquierda al meter 3 diputados nacionales; y así.

Quiénes perdieron? De Narvaez es el más claro ejemplo, pero precisamente por su caída estrepitosa deja de tener importancia. Pero también podemos decir que perdió un sector del oficialismo, o un sector de los simpatizantes del gobierno nacional, que creía que alcanzaba con lo realizado durante estos 10 años para seguir teniendo el apoyo de las mayorías.

En este sentido, creo que ese sector cometió algunos errores muy fuertes: uno de ellos el haber abjurado de su propia creación, es decir de muchísima clase media trabajadora, clase media baja. (Se puede decir que este es un viejo dilema del peronismo: es generador de una clase media que luego le da la espalda). Pero en este caso hubo sectores del oficialismo que durante largos meses y años vinieron escupiendo para arriba en este sentido y ahora podemos especular con que no alcanzaron manotazos de ahogado como fue la suba del mínimo no imponible de Ganancias, que llegaron cuando esa medida ya formaba parte de una agenda opositora y no de una propia.

Cabe aquí un paréntesis: uno de los grandes aciertos del kirchnerismo fue siempre su capacidad de instalar e imponer agenda, y en este proceso electoral no tuvo esa capacidad e incluso se vio obligado o eligió, quién sabe, a tomar parte de la agenda opositora para ver si eso le permitía reposicionarse. Y cuando me refiero a tomar parte de la agenda opositora no lo limito a “medidas de gestión” si no que incluyo a cuestiones de “imagen”.  Por ejemplo: un candidato como Insaurralde no terminaba de expresar muy bien a ninguna del as dos corrientes que se encarnan en el FpV: ni a ese kirchnerismo fundante, ideologizado, “conflictivo”, ni a la otra gran columna del FpV que es el peronismo tradicional. Digamos que ninguna de esas dos vertientes elije, simplificando, por supuesto, Miami para descansar.

Las causales de un voto son multidimensionales. Y por supuesto, también, las de un “no voto”. Por eso de contraponer gestión versus "campaña” o intentar cargar las tintas de una derrota sobre uno de esos dos platos es una excusa sólo válida para quién está en alguno de esos dos mostradores. Digamos que el funcionario tenderá a responsabilizar a las malas consignas, y los publicistas a las malas gestiones. Pero antagonizar esto es un autoengaño, en el mejor de los casos.  

Es cierto que la gestión del gobierno nacional viene teniendo flancos o debilidades. Hay agotamiento de ciertos elencos, un agotamiento natural, comprensible, luego de 10 años en alguna de sus figuras centrales. Imaginensé a ustedes  mismos diez años haciendo el mismo laburo: llega un momento en que poco te queda para aportar a esa posición de trabajo. Pero me parece más interesante para reflexionar, y más preocupante para el oficialismo, los errores de construcción política que los de gestión o de campaña. Porque podés tener una gestión mediocre y disfrazarlo con campaña. O viceversa. Pero si te equivocás en la construcción política no hay ni gestión ni publicidad que te salve las papas.

Hay un modo de construir política del oficialismo que durante mucho tiempo resultó exitosa: renegar de las mediaciones y confiar en la relación directa de CFK con la sociedad. Esa relación directa, que, insisto, funcionó exitosamente durante muchos años y se remonta a Néstor Kirchner, alcanzaba para el éxito electoral. Esto acaba de demostrarse que en esta etapa no funcionó. Cuando por una parte empezás a deconstruir tu armado político y vas perdiendo aliados o desgastás a los mismos y, por otro, tus modos de comunicar se empiezan a erosionar -por agotamiento discursivo o retórico o como le quieras llamar- vas a entrar en turbulencias.  Y no me refiero aquí solamente, por poner un ejemplo, a la ruptura con Moyano y un sector del sindicalismo. A los efectos prácticos, me parece mucho más costosa la ambivalente e inconstante relación con, por poner un caso, Scioli, a quien primero se lo desgastó, luego se estuvo a punto de romper con él y más tarde se lo llamó a la desesperada para que apoyara la campaña en PBA. Y digo que es costosa por algo sencillo: cuando algo es difícil de explicar al ciudadano común es porque algo se está haciendo mal. No podemos exigirle al ciudadano común niveles de análisis complejos, formaciones ideológicas profundas, estar hiperinformado.  

Para terminar: se siguen profundizando las crisis “partidarias” y parece avizorarse un refuerzo de las construcciones “de coaliciones”, algo que ya lleva su buen tiempo en nuestro país. En este sentido, y con la foto de hoy, la gran pregunta es si lo que se termina construyendo en 2015 son tres o cuatro polos: el FpV, una construcción pan radical-socialista, el pejotismo disidente y el macrismo. Y que haya 3 o 4 ofertas dependerá, en enorme medida, de cómo se dirima hacia el interior del FpV la continuidad o no del proyecto político. Porque si el FpV no abandona su pretensión de seguir siendo mayoría, instrumentará los modos de no seguir perdiendo más aliados. Porque el FpV lo que no debiera perder es su mayor virtud: la capacidad de conducir a la mayor parte del peronismo del cual forma parte.

Ahora sí: metamoslé con todo para pasar de la “etapa de ebullición”, donde nos evaporamos, a la etapa de “reproducción felina”, gatos. 

07 octubre 2013

Aprender

Una de las tantas zonceras que aún tengo es que tiendo a pensar que las personas instruidas tienen más herramientas que las que no lo son para ser mejores personas. Es, esta zoncera, de algún modo tributaria de cierta concepción sarmientina.
Una de las tantas convicciones que aún tengo es que tiendo a pensar que las personas instruidas tienen más obligaciones que las que no para ser mejores ciudadanos. Es, esta zoncera, de algún modo tributaria de cierta concepción alberdiana.
Recién leí a Borges a los 25 años, porque “era un viejo gorila”. Y sí, a los 20 años era más boludo que ahora.
Una de las cosas que me separan de cierto ideologismo lombrosiano, es que uno “no es sólo lo que es objetivamente”, si no que es “en tanto relación con los otros, intersubjetivamente”. Por eso no soy “clasista”. Ni practico religiones, ni siquiera las paganas, que idealizan “sectores sociales en tanto tales”. Porque no creo que todos los pobres “sean buenos”, ni que todos los que no son pobres “sean malos”. Porque tampoco creo en que somos todos iguales y que triunfarán los más capaces. Porque antes tenemos que definir a qué queremos llamar “triunfar”.
Una de las pocas cosas de las cuales estoy seguro es que la pobreza es mala. Y que hay distintos tipos de pobreza.
Cuando uno lee, escucha o mira a tipos instruidos, sagaces, inteligentes y triunfadores, gozar morbosamente con el episodio de salud de la Presidenta Kirchner y regodearse poco sutilmente con esa situación,  aprendo otras cosas de mí mismo y vuelvo a desaprender otras.
Cuando uno escucha o lee o mira a tipos y tipas humildes, sencillas, pobres y poco educadas, sufrir sinceramente con el episodio de salud de Cristina y llamar a las radios llorando o decir en una esquina que “va a rezar por ella”, aprendo otras cosas de mí mismo y vuelvo a desaprender otras.
Aprendo que la peor pobreza es la pobreza de espíritu. Aprendo que hay procesos políticos capaces de engendrar odios y aprendo que prefiero responder al odio con el desprecio.

Y que siempre voy a preferir formar parte de los odiados por los que odian y sufrido por los que sufren.

Solo se trata de vivir más allá de la política. 
O más acá. Quién sabe. 

04 septiembre 2013

Al que nunca sembró

AL QUE NUNCA SEMBRÓ


Al que nunca sembró

lo maldice la tierra.
El que nunca sembró
sera polvo, no tierra.
.......Mi mano no sembró.


Marina Tsvetaieva (1892-1941)

Esta semana. Pasó esta semana en los cajones que armamos para los almácigos. Los cajones fueron pedidos cordialmente al verdulero. Y con clavos brillantes se reforzaron las bases y se clausuraron las aberturas por donde no debía escaparse la tierra.

Después los rellanamos, sin olvidar la base de leca,  y sembramos seis hileras: lechuga, acelga, tomate, pimiento, apio y albahaca. Y desde ese día se riegan los cajones a la mañana y a la noche. 

Esta semana, decía, pasó. 

Primero asomaron las lechugas. Tienen dos hojitas muy tiernas y en muchos de los brotes todavía puede verse sobre el verde de una de ellas una parte de la semilla. Después, ayer, brotaron las acelgas. Estas tienen también dos hojas, pero alargadas y finitas. 

También parece asomar un tomate y varias albahacas minúsculas, que en vez de hojas parecen ser alitas verdes. Del apio y el pimiento no tenemos, todavía, noticias. 

Y ya preparamos el cantero para trasplantar todo eso de acá a un mes, más o menos. Del otro lado, el malvón está enorme, las calas bien, la azalea a punto de explotar y el pino sigue muerto. 

Cada uno conecta con la vida como puede. Hasta que seamos tierra. 


19 agosto 2013

Ay, mis amigos.



"Me llegan noticias de algunas pequeñas inquisiciones post electorales en ámbitos de trabajo y/o de militancia. Como todas (las inquisiciones) no están dirigidas a los ateos sino a los que son considerados herejes.
El único problema (más allá de la miserable práctica del buchoneo y el patetismo del patrullaje "ideológico" autoconvocado) es que armar una Congregación para la Doctrina de la Fe en una religión pagana como el peronismo es más o menos como ponerle un Comité de Ética a la organización del Carnaval de Río".



Alejandro, de LaBarbarie y Artepolitica, en Facebook.

15 agosto 2013

Bancar los trapos

Los militantes tienen o no tienen responsabilidades? Opino que sí. Me gusta pensar que sí. Porque si pensáramos que no, en vez de militantes seríamos meros reproductores de órdenes que vienen de arriba. Y lo que viene de arriba es la conducción. La conducción traza un camino, marca un rumbo, establece objetivos. Pero por abajo, los militantes tienen que buscar la mejor forma de llevar eso adelante. Y la conducción se reafirma en un ida y vuelta con las bases.

Empecemos por el principio: el kirchnerismo perdió las elecciones. Y las perdió porque el kirchnerismo, a pesar de seguir siendo la fuerza política más votada en el orden nacional, a esta altura compite contra sí mismo. Es como aquellos equipos que ganan siempre todas las copas. De vez en cuando pierden, pero sobre todo pierden cuando tiene la inmensa y titánica tarea de seguir superándose a sí mismos y no lo logran.

Entonces asumamos que se perdió. Porque lo que es seguro es que se perdieron votos, obviamente que en relación al 54% del 2011, pero también en relación al 2009. Porque se sacaron menos votos de los esperados a nivel nacional. Porque se perdió en la Provincia de Buenos Aires. Porque salió tercero en Santa Fe. Y etcétera, etcétera. Eso ya lo sabemos todos.

Lo segundo es preguntarse, entonces, por qué perdió tantos votos. Y acá puede haber tantas interpretaciones como interpretadores. Y seguramente la verdad, que no existe, está en un punto medio entre muchas de ellas. Lo tercero es asumir que hay cierta uniformidad nacional en los resultados (por supuesto, con los matices propios de cada distrito, pero en todos lados se fue para atrás), lo que indica que hay motivos “de alcance nacional”.

Entonces: algunos piensan que perdió muchos votos por no haber atendido nuevas y viejas demandas (lo que sería un problema de “gestión”). Otros piensan que es por “problemas comunicacionales” o, más directamente, porque los medios “juegan en contra” (el nacimiento de esos medios en los últimos 12 meses explicaría así el 54% de hace dos años, je). Otros especulan con “problemas políticos”, como una pérdida de acumulación de actores. Otros, más marketineros, te dicen: hoy ser oficialista no está de moda.

Bueno: pienso que hay un poco de cada una de esas cosas. Y algunas más. Pero también pienso que siempre hay que empezar por el principio. Y que la política está antes que la comunicación. Y que “hacer política” no es lo mismo que “comunicar” y que “comunicar” no es lo mismo que “hacer campaña” y que “hacer campaña” es mucho más que hacer actos y spots.

Y me voy a extender, que no se solucionan problemas grandes con respuestas cortitas.

En lo político: hay que dejarse de joder con el sectarismo. El kirchnerismo es un parte central, en esta etapa histórica, del peronismo y del movimiento nacional y popular. Pero no es la única, ni siquiera la más grande. Condujo y conduce, pero es una parte. Y para seguir conduciendo, como diría el General, hay que acertar. Y para acertar, además de otras cosas, hay que contener. Y acumular. Y no podemos pretender que la única acumulación válida sea la de una fracción y que los otros no acumulen o mirarlos de reojo cuando lo hacen. Por supuesto, esta afirmación esconde debates más profundos que quizás haya que en algún momento enfrentar: ¿consideramos al kirchnerismo algo fundacional o asumimos que tiene raíces más  profundas que lo anteceden? Mi opinión está en este mismo párrafo, pero no todos piensan –y actúan- igual. Y eso se nota. Y en algún momento entra en crisis ¿Es una crisis terminal? De ningún modo. El kirchnerismo ha sabido recuperarse de derrotas y de desaciertos y, sin dudas, puede volver a hacerlo. Lo que no podemos permitir es que se rife lo obtenido en todos estos años. Y para que no se rife no podemos ser tan obcecados de pensar que sólo este esquema lo puede garantizar. Para decirlo claro: hay quienes, dentro del kirchnerismo, fantasean con un “irse” en 2015 con una candidatura perdidosa, que gane el más horrible posible y volver luego, “cuando nos extrañen”. Bueno: esto me parece un desastre y un infantilismo. Podés perder, claro, pero no podés jugar a perder. Porque, si realmente creemos en este proyecto, los perjudicados de un retroceso no serán ninguno de los que creen en esa hipótesis (los cuales ya forman parte de “la clase política” y, por ende, no tendrán problemitas de subsistencia) sino, sencillamente, los sectores populares que decimos defender. Creo que fui clarito, no?

En lo “gestional”: hay que atender las nuevas demandas con algo más que un repaso de lo ya hecho en la década. En primer lugar porque muchas de esas demandas son producto, precisamente, de éxitos previos del proyecto. En segundo lugar porque es nuestra obligación ideológica: que un ex desempleado haya conseguido laburo pero ahora exija mejores salarios o viajar bien es correcto. Aquellos que piensan que esas personas “nos deben” algo por haber mejorado sus vidas (aunque más no sea en una pequeña parte), en mi opinión, tienen una desviación ideológica preocupante. Los peronistas, desde siempre (bah, a veces), construimos derechos para las mayorías populares. Son derechos. Así que no nos deben nada. Y en todo caso “pagan” eso en cada elección. En tercer lugar, siempre hay que ofrecer una “perspectiva de futuro”, y hace rato que no lo hacemos. Ya no alcanza con repetir, una y otra vez, lo mal que estábamos en 2001, en 2002. Todo el mundo lo sabe. El punto es qué le decimos, y cómo lo explicamos, para convencer a los votantes de que, con este proyecto político, va a estar mejor en el futuro de lo que está hoy.

En lo “comunicacional”: no me voy a extender demasiado en esto. Es mi “campo” y conozco demasiado lo complejo que es como para andar tirando al voleo cosas. Pero me voy a limitar a lo siguiente: no se puede seguir hablando sólo “para los propios”, como si eso fuera tener fuertes convicciones y adaptar tu comunicación a las necesidades del contexto fuera una entrega, una traición. El camino de la autocelebración, compañeros, está agotado. Y el énfasis en “bancar los trapos” me hace acordar a los que, en el fútbol, son hinchas de su hinchada. Los entiendo, claro que los entiendo. Soy de Racing y estoy orgulloso de mi hinchada. Pero a la cancha entran los jugadores. Y los partidos no los ganás cantando en la tribuna para que te escuchen los mismos que son de tu equipo. 

Veremos. Como siempre, está todo el futuro por hacerse. No está escrito. Y cada uno banca los trapos como puede. Yo así.   

Verbitsky y Pagni: Cualquiera ambos los dos

Verbistsky y Pagni opinan igual sobre el siguiente hecho: "los intendentes, por abajo, mandaron a cortar boleta".
Acá y Acá.

"Escrutado un tercio de las mesas, el Frente Renovador de Sergio Massa aventajaba por cinco puntos a Martín Insaurralde. Pero el Frente para la Victoria prevalecía por la misma diferencia en las listas de diputados provinciales. El significado de esta diferencia deberá ser estudiado en detalle con vistas a octubre".

"Los resultados del domingo demuestran que muchos dirigentes despegaron del Gobierno al presentir una derrota. La diferencia entre los votos obtenidos por Massa y los que sacó la lista de diputados provinciales del kirchnerismo en el sur del Gran Buenos Aires no se explica sin un voluminoso corte de boleta preparado por intendentes oficialistas. Ese tijeretazo puede ser el anticipo de un corrimiento mayor, movilizado por el temor a que no sólo Francisco de Narváez sino también Martín Insaurralde obtenga menos votos en octubre que en las primarias."

Bueno. Esa hipótesis es cualquiera. CUAL-QUIE-RA.
Y tan sencilla de desmentir que sólo hace falta lo siguiente: cliquear acá y ver los resultados sección por sección.
En la 1ra, 4ta, 5ta y 7ma se votaban senadores provinciales.
En la 2da, 3ra, 6ta y 8va se votaban diputados provinciales.

TOTAL DE VOTOS A DIPUTADOS NACIONALES:
Frente Renovador: 3.041.969
FpV: 2.573.579


Acumulado de votos a Diputados Nacionales 1+4+5+7: 
Frente Renovador: 1.737.340
FpV: 1.127.323

Acumulado de Votos a Diputados Nacionales 2+3+6+8:
Frente Renovador: 1.304.589
FpV: 1.446.256


Acumulado de Votos a Senadores Provinciales 1+4+5+7
Frente Renovador: 1.484.438
FpV: 1.129.501


Acumulado de Votos a Diputados Provinciales 2+3+6+8
Frente Renovador: 1.201.896
FpV: 1.439.181

Total de Votos (Diputados + Senadores Provinciales) 
Frente Renovador: 2.686.334
FpV: 2.568.682

Total de Votos a Diputados Nacionales 3ra Sección Electoral:
Frente Renovador: 981.322
FpV: 1.147.936

Total de Votos a Diputados Provinciales 3ra Sección Electoral:
Frente Renovador: 909.519
FpV: 1.131.866

Es decir que:
La lista de diputados nacionales de Sergio Massa obtuvo 355.635 votos más que su propia lista de diputados y senadores PROVINCIALES.
En el caso del FpV la diferencia es de...4897 votos. NADA MÁS.

Y en la 3ra sección, la lista del FpV obtuvo MENOS votos que la de diputados nacionales: 16.070
Dónde cuerno está el corte CONTRA la lista nacional???

Se entendió? Se entendió que la lista de Massa pierde votos por "abajo" pero la del FpV no? O sea que no hubo corte? O sea que no hay traición de ningún tipo?

La pregunta, que francamente no me quiero responder, es por qué dos de los mejores editorialistas de la Argentina (y varios "compañeros"), ubicados en las antípodas ideológicamente, comparten un análisis tan fácil de desmentir. Insisto: no me la quiero responder.

Acá hay gorila encerrado che.




14 agosto 2013

Estudiar.

No hay recetas para conducir pueblos

Por esa razón, en este proceso no se puede aplicar un cálculo de probabilidades, porque los imponderables son tan grandes como los factores que pueden ser previstos y contrapesados en el cálculo.
El empleo de formas rígidas, en esta clase de acciones, no es posible. No hay recetas para conducir pueblos, ni hay libros que aconsejen cuáles son los procedimientos para conducirlos. Los pueblos se conducen vívidamente y los movimientos políticos se manejan de acuerdo al movimiento, al lugar y 
a la capacidad de quienes ponen la acción para manejarlos. Sin eso es difícil que pueda conducirse bien. No es la fuerza, no es solamente la inteligencia, no es el empleo mecánico de los métodos, no es tampoco el sentido ni el sentimiento aislado, no hay un método ideal para realizarlo, ni existe un medio eminentemente empírico. Es decir, es una concentración de circunstancias tan variables, tan difíciles de apreciar, tan complejas de percibir, que la inteligencia y el racionalismo son a menudo sobrepasados por la acción del 
propio fenómeno. Y para concebirlo hay solamente una cosa superior, que es la percepción intuitiva e inmediata y la contra acción que de ese fenómeno vuelve a reproducirse como fenómeno en la colectividad.

Quién lo dijo?
Massa?, Magnetto?, Carrió?

09 agosto 2013

Hay que elegir preguntarse

Algunas claves, en forma de preguntas, del domingo.

- Escasean las encuestas domiciliarias, porque son más caras. Obviamente, son más seguras. La inmensa mayoría de las encuestas son telefónicas, y están dirigidas a teléfonos fijos. Y cualquiera que se haya tomado el laburito de dejar un rato la internet de lado, cruzar la General Paz y bajar de alguna autopista hasta donde las calles no tienen nombre, saben que los teléfonos fijos ahí no existen más. Tenemos altos celus predictivos, ahí.  O sea: hay un sesgo (más allá de que todo encuestador conoce esto) de subrepresentación en las encuestas de los sectores de clase baja.

- Si la elección se decidiese en "la opinión pública", no caben dudas que el kirchnerismo no debiera pasar del 15% a nivel nacional. Ponele que en términos de opinión pública hay un 15%, como mucho, de fanáticos kás, pero no más. El problema, amigos, es que en las elecciones no votan solamente los que conformamos la opinión pública. Además de los que leen y discuten diarios, de los que llaman a las radios, de los que ven 678 y TN, de los que están de un lado de la grieta y del otro, de los que están en Argen y en Tina, votan todos los demás. Y como cada voto vale uno y se cuentan todos, es obvio que el oficialismo va a sacar mucho pero mucho más que esa minoría (Una inquietud a futuro: cuánto soporta una sociedad tamaña división entre "opinión pública" y "resultados electorales"? Hasta cuándo? Cuántos "cacerolos", legítimamente ideologizados de que todo es una mierda y que los que están son todos chorros, malos, perversos y "claramente rechazados por la mayoría de la gente", se van a poner de la nuca al no entender cómo "la gente" vota como vota. Pronóstico del lunes: probables chaparrones de voto calificado, tormentas en Tina y precipitaciones copiosas de gastritis abc1.

- Enlazado con lo anterior y subproducto de aquello: hay un voto kirchnerista "vergonzante" que no se expresa en las encuestas ni en las charlas "familiares", pero que se pondrá en acto el domingo?

- Que el oficialismo va a ganar en términos nacionales no hay dudas. Y que, por ende, no tendrá mayores problemas de gobernabilidad en el Congreso, ni en diputados ni en senadores. Pero.

- El resultado electoral en PBA...eso sí cambia el escenario? Sí. Porque, gane o pierda por un poco (lo que todo indica que va a suceder, que Insaurralde gana o pierde por un par de puntos) abre todo un nuevo escenario de cara al futuro. Abre el escenario de la sucesión. Sucesión que, en virtud precisamente de cómo está armado el escenario político hoy, solo puede darse hacia el interior del peronismo. Lo que empieza este domingo son los próximos dos años, que finalizarán cuando en otro domingo se elija un nuevo presidente de la Nación.

- Cómo tramitará el kirchnerismo esta etapa que hasta ahora nunca debió atravesar? Será creativo, como lo fue hasta ahora en momentos decisivos? O será conservador, como lo fue hasta ahora en momentos de bonanza? Se asumirá el kirchnerismo como una etapa más del movimiento nacional y popular (una etapa que nace con Yrigoyen pero se hace adulta con Perón) o triunfará una visión que se autocelebra como fundante?

- Lo que es seguro es que, luego de 10 años de gobierno, el oficialismo ha hecho méritos para seguir siendo -a pesar del desgaste, a pesar de los errores, a pesar de tantas cosas- el centro del dispositivo en el tablero político. Todos siguen -insisto, hasta ahora- satelitalmente en derredor de él. No es poca cosa.