28 septiembre 2011

La vida y el tiempo

La vida no es veloz. La vida, parece, a esta altura al menos, que no tiene una velocidad uniforme.
A veces se estanca, como agua que se llena de bichitos, de algas, de renacuajos. Podrida de vida.
Otras veces acelera a fondo y ella dobla las curvas cruzada sobre el asfalto, levantando tierra y piedritas a su paso y decimos “ahí va”.
A veces se para, se detiene de golpe. En un hospital, en una cama sin tender, en un beso. Y parece entrar en un presente continuo y perpetuo. Y hay veces que queremos quedarnos ahí para siempre. Y otras veces que, para siempre, queremos huir.
Atrás, ahora, adelante. Allá adelante, allá después de esas rutas, de ese bosquecito. Atrás de esas olas, cruzando esa montaña.  
El tiempo, la velocidad del tiempo, depende de cada uno de nosotros.


Gracias a todos por los saludos.

25 septiembre 2011

Acierto



(Clicks en las imagenes para agrandarlas)


Y. Es jodido hacer futurología un año antes. Sobre todo con todas las cosas que pasan en un año. Pero más jodidos son los que guardan archivos.
De cualquier modo, valoremos, no deja de ser científicamente terminante el párrafo final:
"Esta elección la gana o la pierde la oposición (peronista o no peronista) en alguna de las tres instancias: en las internas (si las hay), en primera o segunda vuelta".

Osado. Yo hubiera agregado un "O todo lo contrario", cosa de cubrirme. Pero hay gente valiente eh.

24 septiembre 2011

El paredón



Un fuego. Un fueguito que brilla contra el paredón que da a Warnes.  Crepitan las maderas en el brasero y saltan las chispas que, a pesar del viento, nunca llegan a las vías. 

¿Quién estará detrás de la pared donde brilla el fuego? ¿Habrá muerto joven, espléndida? ¿Era un viejo que tomaba vino común con soda? ¿Un marinero, doblemente frustrado, que ni a tierra fue a parar? ¿Estará el hueco, a esta altura, lleno de madera podrida y tornillos sueltos?

Atrás, más atrás de las vías, del fuego, del paredón, otro fuego más grande y una chimenea que escupe una nube de pasado tan presente. 

Delante, delante de la pared, al lado de las vías, alimentando el fuego con cartones de tetrabriks y pedazos de pallets, un tipo me pide un cigarrillo mientras acomoda un tronco de eucaliptus ¿De dónde llegó ese tronco? pienso, mientras me cuenta que no tiene miedo de los muertos. Tampoco tiene miedo de morir. Dice que estuvo enamorado, que estuvo loco, que llegó de Rosario, que no se acuerda cuándo, que recuerda todo. 
Y fumamos juntos, hermanados, mientras pasa el tren que salió de Lacroze, viendo como la noche a veces no sabe de primaveras. 

Hay lugares en los que paro a descansar donde siempre hace frío. 

Estelares, Pelotitas de Ping Pong.


Un mes

Dentro de un mes será lunes.
Habrá, en los diarios, muchos editoriales, análisis, mapitas, números.
Algunos, muy pocos, tendrán mucho sueño por haberse quedado hasta la madrugada dándole F5 a la página de los cómputos. Conozco gente tan demente que es capaz de esperar hasta las 6 de la mañana que haya una tendencia firme en Londres, provincia de Catamarca. Otros andarán bostezando todo el día por el sencillísimo y humano hecho de quedarse festejando hasta cualquier hora. Otros tendrán una especie de mínima melancolía e ínfima resaca, porque se excitan con los domingos de elecciones, hacen un asado al mediodía después de ir a votar y luego están toda la tarde esperando los primeros resultados en una terraza tomando vino. Otros, el lunes, dentro de un mes, estarán realmente cansados, porque hicieron los sanguches para todos los fiscales. Otros tendrán un poco de cada una de las anteriores. Conozco mucha gente como yo.

Ahora: la inmensa mayoría, el lunes 24 de octubre, se levantarán a la misma hora de siempre, desayunarán lo mismo de siempre, tomarán el mismo tren o el mismo bondi de todos los lunes y camino al laburo relojearán en un kiosco la tapa del diario. Más o menos como todos los lunes de todas las semanas de todos los años.

Por suerte la democracia es así de aburrida.
No está mal.

21 septiembre 2011

¿Qué crisis?


La pregunta puede, en principio, sonar polémica: ¿podemos los argentinos vivir un período relativamente extenso sin caer en una crisis?
¿Vos sos boludo o te hacés? sería una respuesta más que adecuada en boca de cualquiera que haya sufrido, a lo largo de su vida, alguna de las reiteradas crisis económicas, sociales o políticas a las que nuestro país es tan afecto.
Un poco boludo sí, a veces, me atrevo a responder. Pero también me animo a decir que es algo en lo que podemos –y debemos- reflexionar.  Y pensar en ello implica revisar de qué tipos de crisis hablamos y a quién va dirigida la pregunta que abre esta columna.

Sigue en Artepolitica, ¿o se piensan que estoy todo el día hueveando?

20 septiembre 2011

En el Mar de los Sargazos

Tenemos que repensarnos.
Como ciudadanos, como militantes, como periodistas, como blogueros.
Un fantasma recorre la Argentina: la del embole.
(Mal) acostumbrados a vivir de salto en salto, la relativa y persistente quietud del panorama político nos desconcierta. Las PASO, y la abruimadora diferencia que sacó Cristina, terminaron funcionando como un congelador de la realidad. Estamos, como aquellos barcos a vela de hace un par de siglos, en el mar de los Sargazos, detenidos a la espera de que vuelva a soplar. Algo.
Nada prende. Ni el "escándalo" Schocklender, ni las otra vez -como desde hace ocho años- profecías apocalípticas de economistas y gurúes, ni las polémicas intra-oposición (paréntesis: ayer Binner cometió el primer error post primarias. Su fuerte es no ir en contra de este momento de "vamos bien, no jodamos". Su fuerte fue, y es, no parecerse al resto de la oposición. Torear a Cristina es escupir para arriba del FAP).
Lo más divertido que ví esta semana es el cruce entre Moria Casán y Reina Reech.  Y banco profundamente a Nazarena Vélez diciendole "vieja chota" a Moria.

No somos Finlandia, pero.
Hay que acostumbrarse a que las cosas parezcan un poco aburridas. ¿Podríamos dedicar este tiempo a imaginar  y planificar algunos cambios más estructurales no?

18 septiembre 2011

Alto Guiso



La cuestión es así. En su momento me enteré de la existencia de los Wachiturros porque #hija le batía así a un amigo. Hoy á la tarde dos jovencísimos militantes de La Matanza nos contaron la historia de Alto Guiso y como viralizó en el conurbano. Un ejemplo a continuación, y hay varios:



Ven por qué siempre digo que hay que sacar el marulo del termo supuestamente hiperinformado en el que algunos vivimos?

La cosa está afuera.
Buenas noches.

PD: Hoy tampoco leí los diarios.

@julitoalonso suma vía tuiter:  Agregale esto (?) y

16 septiembre 2011

Galaxias


Es imperdonable. 
Todo está inventado, todo está dicho, todos los slogans me suenan mal. 
Todo es un loop sonando desde anteayer. 
Todos girando en el mismo lugar, dando vueltas cada más lejos de las estrellas, extrañándonos. 

Pero, anotá: no hay una sola novela que se llame "Antes de la lluvia". 
Hay cosas del mundo que aún no logro entender.