13 marzo 2011

Qué te pasará mañana Clarín?

Lunes 9 de marzo de 2009:
Al otro día, un tal Néstor Kirchner lanzó una frase que se hizo popular: ¿Qué te pasa Clarin, estás nervioso? Tanto  pegó que originó una actualización doctrinaria en el seno del kirchnerismo de magnitudes siderales. Aprender a decir ¿Qué te pasa Clarín? se tornó obligatorio hasta en los jardines de infantes de La Cámpora, tal como nos dió a conocer Majul en su programa La Cornisa, cuando presentó una peligrosa investigación, que aquí reproducimos:




Si no estuviéramos tan tranquilos y felices nos quedaríamos hasta las 2 de la matina para ver la tapa del Gran Diario Argentino de mañana y comparar. Pero mejor nos vamos a apoliyar, porque a las 8 nos vamos a laburar.

Y recuerden: John Lennon era de Racing.

Basta de herrores por fabor.




 Una de dos: a los muchachos de La Nación se mandaron un mocazo y pusieron basta por vasta o los analistas de La Embajada son efectivamente muy profesionales y en el original, en inglés, dice "basta" refiriéndose a la acepción Nro. 1 y 2 como adjetivo del verbo "bastar" según define la RAE acá.

No sé. Que alguien vaya a "acceda a los cables" originales y busque. A mi me da fiaca y no sé inglés.

Ay, tanta barbarie me hace mal así que me voy a dormir la siesta. 

12 marzo 2011

No tengo nada

La idea de cómo están armando el documental de Néstor me gusta. (leí por ahí que está en esto el Chino Navarro y el Topo, es verdad? Avisen che)
La cosa es armarlo haciendo uso, entre otras cosas, de las nuevas tecnologías y de su popularización en el último lustro: quién no tiene un celular con cámara eh? Y entonces, con todo lo que caminó y caminó Kirchner, se imaginan la pila de material que hay dando vueltas de Ushuaia a La Quiaca? Tre-men-do. Cómo se procese todo eso después, es otra historia. Y ya veremos la peli.

Además me acuerdo ahora de una de las mejores ideas de campaña que ví en los últimos tiempos y, je, fue de unos amigotes míos: a dónde iba Kirchner de campaña iba una camionetita que arriba tenía un equipamiento para imprimir bajando la foto del celular. Entonces vos, amigo, amiga, te sacabas con tu celu la foteli con el Flaco y, pum, te la imprimían al toque. Si tenías suerte y pulentismo, hasta capaz te la firmaba el mismo al rato. Eso también está dando vueltas, junto con videos, fotos "comunes" y tantas otras cosas, por ahí.
Vayan al sitio www.yoquieroserparte.com.ar y te explican como participar y mandar lo tuyo o contar tu historia por webcam. Una masa. Hasta hay premios.

Yo estoy al horno. Una semana antes de que falleciera Néstor le había pedido por enésima vez a Zacarías -con la excusa de Cachorra- una fotito firmada. No pudo ser.

No jodan con Sarlo


Calma peronistas. No, no, no.

No querramos que venga corriendo pidiendo perdón. Al revés: valoremos de y en Sarlo una de las escasísimas voces intelectuales que son capaces de pensar y repensar las cosas. De ver, desde su sombreada vereda, los matices y la paleta de colores que hay enfrente de su calle, donde ahora, en estos tiempos, pega el sol e ilumina. Esa capacidad que, vale decirlo, a veces nos falta a nosotros.

Valoremos y festejemos y felicitemos a Sarlo. Porque es alguien que siempre nos hace pensar. Incluso hoy, cuando pareciera -y solo pareciera- que nos valora, nos festeja y nos felicita. Es tan lindo pensar con otros y hacernos mejores en el intercambio.

(Quizás, y esta es una hipótesis para entendidos intelectuales y no para chapuceros autores de blogs, la peor consecuencia del peronismo es la cerrazón mental que supo producir y que evidentemente aún produce, en ciertos sectores de la intelectualidad clásica de nuestro país. ¿Cuál es el faro que de tanto iluminar ciega los ojos que se posan sobre las letras? ¿Cuál es la distancia que hace que ante la falta de carne en las góndolas algunos imaginemos miles de aromáticas volutas barriales y otros vean los capítulos de El Matadero

Volviendo a Sarlo. Dos cosas hoy me unen a su texto y, por ende, a ella. La primera es su evidente exitación ante la presencia popular festiva y masiva invadiendolo todo. Y ahí es donde nos bifurcamos: quizás ella no pueda ser peronista por la exacta misma razón que yo lo soy: ese pueblo desbordado y desbordante.

La segunda cosa que me ha tocado es esta frase: "También la juventud es distinta. Cada vez que se dirige a ella, la Presidenta celebra que los jóvenes de hoy no hayan tenido que pasar por las pruebas por las que pasaron los de su generación. Aquéllos tuvieron que rebelarse y dar la vida. Estos sólo tienen que profundizar el proyecto. Ustedes la tienen un poco más fácil, podría escucharse como subtexto. Vengo escribiendo sobre esto, de distintos modos y con nula elegancia, desde hace al menos dos años. Mucho antes de que estuviera de moda publicar sobre la militancia juvenil y sus nuevos modos de acercamiento a la política: ya no desde la entrega sacrificial, sino desde lo festivo por realizarse cuando esta realización es -al menos en principio- efectivamente realizable. Y esta cualidad, compañeros-que de algún modo anota Sarlo en su libreta de cronista- no debe ser una virtud a la cual el peronismo encierre en su caja fuerte de riquezas patrimoniales. Por el contrario, seamos humildes en la alegría y digamos: que hoy la política no sea sinónimo de muerte, dolor y sangre, es nuestro pequeño gran aporte a la Nación.Porque como dice Mauro aquí abajo: cambiamos para bien todos.

Así que no jodamos con Beatriz. Dejemoslá libre, suelta, vital. Yendo en subte a Huracán y en remise al diario. Porque además, entre nosotros, hablemos bajito que no nos escuchen ahí enfrente ¿no es mucho mejor que las páginas del tabloide se llenen de Sarlo antes que de esto?

11 marzo 2011

La verdad y la mentira


Dedicado a @cotorrablanca

Nunca importa la verdad para las cosas importantes.
Lo que cambia el mundo es la mentira. La mentira que nos creemos, esa que nos hace mejores y entonces nos hace cambiar la cuadra, el barrio, el mundo,
La mentira que nos mentimos que nos dice que nos vemos lindos en el espejo, cuando nos ponemos perfume y salimos  a la calle y llegamos al bar y después de un par de birras somos valientes para mentirnos y creer que ella nos va a dar bola. Y entonces vamos, hablamos, decimos nuestras mejores mentiras que nos creemos y después le creemos a ella sus mejores verdades que son mentiras y nos damos besos de verdad que arman una mentira gigante y transformadora.
Al otro día somos mejores tipos y mejores minas. Y cambiamos la cuadra, el barrio, el mundo.
Yo amo la mentira que hace de mi vida las verdades que elijo creer.

Soy un guerrillero del blog. Guerrillero gordo y burgués.



 
A favor:

- Momento Pino Solanas.
- Momento Jorge Lanata
- Momento Progresismo de Arte, Cultura y Espectáculos.

En contra:
- No desarrollé del todo el tópico "Periodismo independiente vs. periodismo militante"
- Todo el resto.


Muchas gracias a Gerardo Yomal y Hugo Pressman por la invitación. La pasé muy bien.

Allá vamos


Ya. Tarde. En el subte. Solos. Todos.

Agarrame que digo cualquiera


Hoy por la tarde estuve de invitado al programa El Tren, que por radio cooperativa conducen Hugo Presman y Gerardo Yomal (por cierto, y como bien me hicieron notar por tuiter , ¿para cuándo Yomal en 678 eh?)

Voy a esperar a ver si puedo conseguir el audio para subirlo y compartirlo con los lectores del blog, pero sospecho haber dicho un sinfín de pavadas. Entre las cuales, vale destacar una especie de "justificación" de la privatización de YPF. Algunos amigos que escucharon me dijeron "je, hasta en eso lo bancaste a Néstor". Pero saben una cosa? No. No fue por eso. Creo que fue por esa intención -la mayor de las veces petulante e inútil- de no dar por sentado nunca "la correción política desde el vamos". O sea: hoy por hoy es tan de "sentido común" estar en contra de la privatización de YPF como era estarlo a favor en los inicios de los 90 (cuando vale recordar que eramos muy poquitos y muy aislados los que nos oponíamos). Entonces, la cosa es que a mí me gusta, casi como un juego retórico e intelectual, tratar de pensar por fuera de "lo dado" en un determinado momento. Y, además, "ponerse en situación" del otro a la hora de evaluar.  O lo que es lo mismo: los "sentidos comunes" se construyen, se disputan y van cambiando. Eso, y no otra cosa, es la acción política.

Concretamente: yo, Mendieta, estaba en contra en aquel momento y me parece mal ahora, que YPF pase a manos privadas. Pero yo no era gobernador de una provincia que no tenía el suficiente peso político como para oponerse y que, además, iba a recibir regalías por la operación. O, lo que es lo mismo puesto en términos filosófico-políticos: ¿existen los absolutos o las decisiones de carácter político son, siempre, contingentes y circunstanciales y sujetas al contexto?

Todo esto es una manera caracolesca (o sea: dando vueltitas) de manifestar con el mismo énfasis mi respeto por las convicciones profundas como mi oposición a todo tipo de fanatismo reduccionista.

Y también es un modo de intentar justificarme el por qué carajo habré dicho eso hoy, en la radio.

10 marzo 2011

Todo bien, gracias



(Aunque me duele el orgullo, la tolerancia y el sin sentido de tanto. Y droga para eso no me dieron)

08 marzo 2011

El círculo


Cualquiera gusta del mar en primavera aunque la mayoría desconoce, cegados por el sol de enero, que las olas de fines de septiembre suenan con una música distinta al atardecer. Basta, para escuchar, con caminar en soledad por la playa, ver las gaviotas volar contra el viento y respirar hondo.

He visto, en el verano, que hasta las almas más pobres piensan un instante en resignar sus bolsillos de riquezas y ponerse un bar cerca del balneario. Sonriendo, siempre sonriendo. Amontonados, siempre amontonados. Con miedo, siempre con miedo.

Con los años y la distancia –esos modos del tiempo- vas valorando de modo distinto las marejadas del invierno. El frío. Sepan que el frío produce una espuma más blanca y espesa que se mantiene por mucho tiempo en la orilla. Y cuando el viento viene arremolinando la levanta, y podés ver, al amparo del médano, como se va disolviendo en el aire. Siempre pensé que eso era una gran metáfora, aunque todavía no pude ni quise decidir metáfora de qué.

Todavía no logro, debo ser sincero, vestir de gala el oceáno de otoño. Es mar gris, es sudestada y bruma y humedad. Es feo. Feo y gris como las tormentas que nacen de adentro. ¿Llegará el día en que el círculo se cierre y me deje llevar otra vez por ese viento?

Y volver hasta ahí.