13 junio 2010

Lo que estoy leyendo III



"En verdad, tales lugares armonizan con el canto de los insectos, el gorjeo de los pájaros y las noches de luna; es el mejor lugar para gozar de la punzante melancolía de las cosas en cada una de las cuatro estaciones y los antiguos poetas de haiku han debido de encontrar en ellos innumerables temas. Por lo tanto no parece descabellado pretender que es en la construcción de los retretes donde la arquitectura japonesa ha alcanzado el colmo del refinamiento". 

El elogio de la sombra
Junichiro Tanizaki. 1933

Bueno, también leí hoy todos los editoriales de los diarios. Y me iba a poner a discutir el párrafo en donde Van der Kooy dice que por el doble voto del presidente de la Comisión de Presupuesto, el kirchnerista Gustavo Marconato, se empató en 19 y se frenó un proyecto opositor para reformar los superpoderes. Tendría que, una vez más, haber citado el Reglamento de la Cámara de Diputados y blablabla tipitipi otra vez la cantidad de gansadas que se pueden llegar a escribir, manifestando o bien un absoluto desconocimiento del funcionamiento del Congreso por parte del editorialista o bien -lisa y llanamente- una chantada metirosa.
Pero elegí postear de los retretes y no abundar en sus contenidos.

10 junio 2010

Honestidad Brutal


Dice el cronista Martín Bravo, en el Clarín de hoy, en esta nota acerca del Peronismo Federal:
“Es una discusión que no tenemos saldada, pero que no nos va a agredir”, agregó Solá, que ya tomó la estructura del partido PAIS por si confirma que irá por afuera".
A ver, volvemos a leer, con atención: "tomó la estructura del partido PAIS". Tomó...
¿Cómo tomó?
Una de dos: o vamos por el hipócrita "consiguió el apoyo del partido PAIS", o bien quemamos las naves, nos jugamos con tutti y tipitipi ponemos: "compró el sello del partido PAIS". Incluso, si queremos cuidar a Felipe, también vale un "PAIS le vendió el sello a Solá". O bien, más felipista aún: "previendo que vayan por afuera del PJ, el partido PAIS se acercó a Solá para ofrecerle su estructura jurídica y llevarse unos buenos morlacos si mojan bien con los votos".
Ahora, en serio: ¿qué corno quiere decir "tomó la estructura", Bravo?

Adenda Felipista:
¿No es muy gracioso que Martín Lousteau, autor intelectual (?) de la 125, que puso del bonete al "campo", y que en definitiva fue el motivo por el cual Felipe Solá se distanció del kirchnerismo, sea "felipista"?

09 junio 2010

Alfonsín


Era el año 97 y ese día se presentaba “en sociedad” la Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación, la unión de la UCR y el Frepaso ¿o era la presentación del IPA? Como sea, yo laburaba en los equipos de campaña del Frente Grande y ya había puteado en más grande –y perdido la discusión política junto a muchos otros compañeros- al enterarme de la flamante coalición cuando llegué al subte y lo leí en la tapa del Clarín.
Pero la anécdota es otra. El acto se hacía en el primer piso del Hotel Castelar (una nueva comprobación científica de que el tiempo es circular: en ese hotel empezó, en ese hotel Chacho dio la conferencia de prensa de su renuncia) y la mayoría de los dirigentes optaban por llegar en auto directo a la cochera y esperar el comienzo del acto en unas habitaciones convenientemente reservadas para tal fin: esperar.
Raúl Alfonsín no. Alfonsín subió por la escalera despacito y entró al salón, donde se mezclaban militantes y decenas de cámaras de televisión. Iba saludando. Encaró por un pasillo que quedaba entre las sillas y los “corralitos” de la prensa y, en un momento, lo tuve frente a frente. El tipo, quizá mecánicamente, estiró su mano derecha, yo dudé un instante e hice lo mismo mientras largaba un respetuoso e institucional ¿cómo le va, Presidente? Alfonsín sonrió, satisfecho, y me abrazó diciendo: ¡querido, que alegría volver a verte, tanto tiempo! Y siguió caminando y saludando.
Lo primero que pensé fue “que chanta, no me pudo conocer en mi puta vida”. Luego, más tarde, lo volví a pensar y me dije: “que groso. Es un animal político ¿Te imaginás cómo me hubiera puesto de orgulloso si yo hubiese sido un militante radical? ¡Alfonsín se acuerda de mí! De esa vez en que lo vi un segundo en el comité de Nazca al 900 hace seis años, y se acuerda de mí, un militante!

Bueno. Anoche, cuando terminaba el bloque que amablemente compartimos con @gabicerru,  @psirven  y Gerardo, en el programa de @monigps -diciendo parábolas sobre twitter y redes sociales-, entraba Ricardo Alfonsín al aire. Yo salía caminando y le sonreí a modo de saludo. Ricardo estiró la mano derecha y me dijo: “hola, que gusto de verte”. Yo le contesté un felicitaciones y recordé todo lo que escribí arriba.
Ojo. Ricardo, el ex Ricardito, no sólo usa los trajes del viejo. Se nota que prestó mucha atención a las lecciones de su viejo.
Y yo no puedo evitar que me caigan bien las personas que aman la política y le ponen el cuerpo.

 

05 junio 2010

Ida y vuelta


¿Por dónde empezar cuándo no se sabe dónde ir? Por el principio, diría el marinero que un día lo salvó del final. Un final que tenía gusto salado en los pulmones y el sonido del silencio que tiene lo submarino.
Tenía diez años y un corte de pelo como Carlitos Balá. El marinero no era marinero, pero tenía un ojo para ver debajo del agua y entonces vio, desde arriba vio, que lo único que flotaba era un flequillo.
Dije que él tenía diez años y que era más valiente de lo que fue luego en toda su vida. Más valiente, mucho más valiente, que el fin de semana de cinco años después en que llegó a Retiro y se tomó el tren a Lincoln, ¿o era Bragado?, sólo porque había recibido una carta con estampillas de flores por delante y un nombre sin dirección por detrás. ¿Qué tan grande puede ser Lincoln, o Bragado, cuando tenés 15 años y un sobre perfumado en el bolsillo del pantalón?
Claro que era valiente. Incluso más que ocho años después de ese día de mar y sol. Antes ya se había caído rodando por la pendiente de la avenida Colón -carajo, qué vértigo- para terminar desparramado sobre la arena sin mayores daños, salvo un corazón roto y un pasaje de vuelta como único remedio.
Aquel día, el día más valiente de todos -¿dije que tenía sólo diez años?-, el pibe solo pretendía cruzar la rompiente y llegar a África. O por ahí.
Después, disimulando la cobardía detrás de un bolso, se hizo adicto a los colectivos y a las terminales. Y vale la pena parar un rato acá y sentarse en la banquina. Cada terminal siempre esconde dos: la del que llega y la del que se va. Dicen que por eso es imposible comprar pasajes de ida y vuelta en algunas boleterías y en las encrucijadas.
Así pues, suponemos, que el principio de esta historia que nunca me contó fue aquel día en que empezó a tenerle miedo al agua. Porque justo se subió al micro y partió, cuando yo recién llegaba.

04 junio 2010

Mundialistas

Querés un fixture del Mundial?
Tomá.

Ah. Y nada de no dejar comentarios pensando que esto no es un post y por lo tanto no los merece. Cómo? Y la investigación que estuve haciendo para encontrar el mejor fixture online eh?

Vía Camoia, je.

03 junio 2010

Mundial: bomba psicológica



Sigo tratando de mundializarme. Y mi intento ya bucea extramuros.
El diario El Mundo, de España, acaba de publicar una producción en donde 11 escritores de habla hispana trazan un "perfil literario" de 11 protagonistas del Mundial de Sudáfrica.

El retrato del más grande de esos 11, quién otro que el Diego, fue escrito por mi amigo Sebastián Martínez Daniell.

Acá un párrafo, pero entren y lean toda la sección, que está muy buena.

La mecánica cuántica vino a zanjar el asunto...Se acabó la controversia: la luz es ondulatoria y la luz es corpuscular. No hay discordancia entre Ser y No Ser. Lo cual nos conduce directamente a Diego Armando Maradona.

Seba, ojo vos también. Que la Naturaleza tampoco soporta a quienes escriben como los dioses.

02 junio 2010

El post del día

Sencillito: absolutamente ninguna cosa que pudiera escribir hoy, menos con las gansadas que vengo diciendo ultimamente, puede superar este post de Contradicto.
Chau, hasta mañana.

01 junio 2010

Palpitando el Mundial



Faltan nada más que diez días y, por más que lo intento, no me puedo "mundializar". Leo los suplementos deportivos, miro los programas de deportes, escucho los debates en las radios, hablo con los amigos en el bar y, sin embargo, nada. Al ratito ya me estoy distrayendo con una hoja de un diario de ayer, amarillento, que vuela por la calle.
Entonces me pongo a pensar por qué no puedo. Por que quiero, pero no puedo. Porque las condiciones "objetivas" están dadas: el fútbol me gusta, hay plantel, el Diego está de técnico. La base está. Entonces, ¿por qué hasta ahora medio que, para decirlo elegantemente, me chupa un huevo el Mundial de Sudáfrica?

Por ahora se me ocurren tres motivos nada más.
El primero es el más banal: la exagerada presencia mediática del tema (noticias, chismes, rumores, publicidades espantosas -por cierto: que se vayan todos y que vuelvan los creativos de Quilmes de antes-, opiniones "futbolísticas" de Jazmín de Gracia en la 23 y de Lucas Carrasco en su blog, por ejemplo) me abruman y me generan la reacción contraria. En vez de entusiasmarme, me embolan.

El segundo es un poco más "filosófico" y alguna vez ya lo escribí en algún lado: digamos que para fanatizarse con algo o con alguien hay una edad límite. Porque, convengamos, vos tenés 10, 12, 15 años y vas a la cancha y ahí adentro está jugando el Pato Fillol. Y es tu ídolo y, cuando sea grande, quiero ser como él. Pero tenés 40, vas al Cilindro y en Racing juega de 5 Zuculini. Lo máximo que podés hacer es decir, cuando se tira de cabeza contra el botín del adversario, "bien, pibe!" . Digamos que Zuculini tiene 16 años y puede ser tu hijo. O sea: el ser "fan" debiera estar prohibido una vez que cumplís la mayoría de edad.

El tercer motivo es el más, digamos, "personal": nunca pude superar el inmenso dolor del Mundial Estados Unidos 94. Porque ahí habíamos puesto todo, pero todo eh. Era la resurrección y la redención colectiva viajando en una número 5. Pero cuando vimos a Diego saliendo de la cancha de la mano de la única enfermera del mundo que estaba más o menos linda y no me calentaba ni un cachito empecé a sentirme mal. Algo había en esa rubia que me hizo desconfiar. No sé. Esa sonrisa, esa manera tan casual de agarrarle la mano a Maradona. Porque sólo si tenés algo que ocultar, una cosa muy jodida dentro tuyo, le agarrás la mano a Diego así. No se le agarra la mano a Dios con esa displicencia, con esa apatía. El dóping, las pruebas, las contrapruebas y todo lo que vino después ya estaba anunciado en esa imagen.
Creo que ahí, hace ya 16 años, algo se rompió entre la Selección y quien esto escribe. Es obvio que miré los partidos de Francia 98, en los de Corea/Japón 2002 debo admitir que más dormitaba que otra cosa y el de Alemania 2006 me resultó tan aburrido como Alemania 2006.
Ay, las decepciones! Todos sabemos que las heridas del corazón son las más jodidas de cicatrizar y, lo digo, así, de frente, a lo macho lo digo, Estados Unidos 94 fue un cuchillazo a mi alma mundialista.

Confieso todo esto, ahora que faltan 10 días, porque ando con ganas de enamorarme de vuelta y todavía no me sale.
Todavía.

Chau



Ese momento en la vida en que te empieza a afectar que la gente, simplemente, se muera.

¿Por qué? ¿Eh?

"...¿por qué si ningún politólogo serio del exterior duda de que el kirchnerismo es parte del giro a la izquierda en la región, sí lo hacen, contra la evidencia, algunos intelectuales locales? Buena parte de las ciencias sociales en Argentina, desde Germani para acá, son por definición refractarias al peronismo. Otros intelectuales progresistas vieron en el peronismo de los ’70 la revolución en ciernes y, después de la tragedia, quizá piensen “a mí no me engañan de nuevo”. Otros creyeron que la democracia era una simple fachada burguesa y, arrepentidos de ese trágico error, hoy se aferran a una visión restrictiva y liberal de la democracia, donde nada se ponga en juego".

Etchemendy en Página/12, que me hace acordar a  Sebastián de La Barbarie