24 octubre 2008

Una carta de amor y odio a Chacho Alvarez

Dijo Juan, refiriéndose a los candidatos de Capital, en un comentario del post anterior: “a medir a Chacho. (me sonrío de solo imaginar algunas caras...)”.

Chacho. Chacho. Chacho. Un fantasma que recorre el progresismo nac& pop. Esta semana, sin ir más lejos, te mentaron en dos mesas de bares: Norma y Juan (otro Juan). Con Norma y Juan compartimos la experiencia del Frente Grande. Somos compañeros, aunque hoy estemos en la misma vereda pero en cuadras distintas.

Chacho. Chacho. Chacho. Me voy a ocupar de vos en este post, Chacho. Y te voy a decir lo que pienso, aunque se enojen Lucas y Artemio. Pero vayamos despacio, no sea cosa de que me acuses de nostálgico. Primero te aclaro que la bronca que te tenía por tu actitud de 2000 ya se me fue. Como todo, los abandonos terminan por superarse, ¿no? Y ojo, no creo, y ya te lo dije en su momento, que vos nos hayas abandonado el día que renunciaste a la vicepresidencia. No. Ahí hiciste todo lo contrario a abandonarnos. Ahí nos llamaste a algo que pocas veces tenemos la suerte de vivir en una vida política en democracia. Ahí sentí que nos llamabas a una épica, a una patriada. A plantarse ante todos y todo para hacer lo que siempre habíamos querido hacer: patear el tablero, romper todo lo existente, toda esa mierda que nos habíamos comido al cerrar con los radicales. Ahí, ese día en que el teléfono sonó a las siete y del otro lado dijeron: “Chacho renuncia, venite ya al ministerio, nos vamos todos”. Ahí, ese día en que algunos nos plantamos y nos fuimos también. Ahí, un día antes de que la Cachorra dijera, mientras devorábamos los diarios y la vida, su primer palabra mirando una foto de Clarín: “Chacho”. Porque su primer palabra no fue “papá” o “mamá”. Dijo “Chacho” y yo me puse celoso. Seguro que vos te acordás, porque te contamos esta anécdota y te la facturé.

Como te decía. No nos abandonaste el día de la renuncia, Chacho. Nos abandonaste el día que les dijiste a Darío, a Juampi, al Turco, a Fernando y a tantos otros que no se tenían que ir, que no tenían que renunciar al gobierno porque el “riesgo país” y el “default” te lo iban a cargar a vos y te fuiste al mazo. Y te íbamos a seguir, Chacho. Y el que no te siguiera iba a ser un traidor. Pero te achicaste, Chacho. Y empezamos a sentirnos solos. Y ahí, en esa defección, se acabó la larga primavera, Chacho.

Pero eso ya lo superé. Los años pasaron y Cachorra ya no sabe quien sos y a mí me dice “papá te quiero mucho”.

Entonces te voy a decir lo que pienso de vos. Ahora.

Chacho. Chacho. Chacho. Pienso que sos el mejor analista político que tiene la Argentina. Y que tu carisma se mantiene intacto. Y que podés dar un discurso de tres horas en Rosario ante contadores y economistas expertos en Presupuesto, aburridos como un domingo de lluvia, y dejarlos alelados mirándote con cara de adolescentes enamorados. ¿O no me contaste esto, Norma?

Y también pienso las veces en que fui decidido a putearte de arriba abajo y a los cinco minutos tenía ganas de militar con vos.

Chacho. Chacho. Chacho. También pienso, mejor dicho, siento, quizás por esos años de sueños y militancia compartidos, que te entiendo que no quieras volver a la política activa. Que estás mejor con este cargo del Mercosur, cenando con Lagos, desayunando con Evo y disertando en Europa con la Adenauer. Todos nos vamos poniendo viejos, Chacho. Y a todos nos duele en la espalda los fracasos, Chacho. Claro que lo entiendo, Chacho.

Pero también pienso, y siento, también siento, que sos un pedazo de guacho. Que no tenés derecho a seguir mirándola de la tribuna y criticando a todos los que se siguen embarrando en la diaria, Chacho. Claro que somos todos unos pelotudos, pero pelotudos que seguimos soñando, Chacho. Porque nos seguimos embarrando en la diaria, Chacho, ¿sabías? Y entonces elegimos entre lo que hay, Chacho. Que no es lo perfecto, ni el ideal. Es lo que hay. Es lo que podemos hacer, que es poco. Demasiado poco.

Pero es algo, Chacho.

Panorama: el resultado de Capital, hoy.

Ahora que todos somos peronistas de Perón y futuros jubilados de las AFJP, Mendieta se pone contrera como siempre y sale a hablar de otra cosa. No. Ni de la Bolsa (vamos por YPF si siguen bajando), ni de la crisis económica mundial (vamos por YPF ahora, dije) ni del futuro técnico de la selección (¿vamos al mundial?, digo). Tampoco de la ola tsunami de la inseguridad, porque a mí no me afanan nada desde que Gómez me choreó la figu del 5 de Atlanta del mismísimo álbum en donde la había pegado (por cierto, no tiene razón Scioli: debieran bajar la edad de imputabilidad a 8 años para casos tan graves como el que me tocó sufrir)

Voy a hablar de la mismísima Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de cómo vemos desde esta cucha el escenario electoral del año próximo.
Para empezar una advertencia. La verdad número 17 del Manual de Campañas del Mendietismo reza lo siguiente: “las cosas siempre tienden a terminar siendo, puntito más, puntito menos, como empezaron siendo”.
Lo que para este caso debe leerse de este modo:
Más allá de que falta mucho tiempo, de que ni siquiera se sabe con certeza si las elecciones a diputados nacionales y a legisladores porteños se van a hacer el mismo día y ni siquiera se sabe el día propiamente del comicio de 2009, decimos:

- Macri va a decidir que se hagan el mismo día, por la sencilla razón de que no tiene una buena cabeza de lista para legisladores porteños. No. Nadorowski no mide. Rozitchner menos aún.
- La candidata a diputada nacional del PRO va a ser Gabriela Michetti. Y va a ganar las elecciones de manera cómoda.
- En segundo lugar la Coalición Cívica, con Prat Gay a la cabeza de la lista y Carrió explicando al otro día que ella fue sexta porque quería darles lugar a los jóvenes brillantes que la acompañan y que no le importa perder todas las veces que sea necesario porque está alumbrando un mañana sin rivotriles.
- Entre estas dos expresiones democráticas, republicanas y de gente bella y bien, se llevan el 60% de los votitos. Que encima valen más, porque son de gente libre, educado y ciudadana, no como los otros votitos.
- Las diversas expresiones de la izquierda dura, pura y campesina, cosecharán (nunca mejor dicho) los beneficios de haberse aliado a los productores rurales en lucha por la Patria. Lástima que los hijos de los productores vivan en Nuñez, Palermo Algo y Barrio Norte, pero no hayan hecho el cambio de domicilio para votar a Vilma Ripoll. Entonces van a sacar lo mismo que siempre. Entre todos, un 6% como mucho.
- Pino va a andar bastante bien va a andar. Hará campaña arriba del trencito feliz (no se rían, ya paseó el Pulqui por las calles. Yo lo vi). Auguramos un 8% de piso.
- Los socialistas de verdad socialistas, es decir los progresistas antipopulares de Roy, ¿cerrarán con el SI y con Pino cómo dicen? Si es así, suman un par de puntitos largos más.

¿Y entonces? Entonces que, hasta acá, sumamos y tenemos un 75% de los votantes aproximadamente. Nos queda un 25%. Sigamos desagregando.

- Ibarra va como candidato a diputado nacional e Ibarra va como candidato a legislador. Aníbal y Vilma digo. Esta corriente política, que supo ser una empresa con veleidades nacionales y ahora va camino de una pyme familiar hará un papel decoroso, aunque un tanto debajo de la última elección. Un 10%. La estrategia de Aníbal es clara: rezar para que no haya un acuerdo pampa entre las diversísimas variantes del kircherismo, pan-kirchnerismo, filo-kirchnerismo, pan-peronismo y mas-o-menos-amigos-pero-no-tanto-del-kirchnerismo. Y entonces salir primero entre todo ese pelotón y ser el niño mimado de los medios verdaderamente progresistas como Crítica, La Nación y Mirta Legrand.
- Así que nos queda un 15% para repartir entre las listas de Alberto Fernández, Telerman y Heller. ¿Un tocazo, no?

¿Y qué hacemos nosotros, acá, desde la tribuna? Podemos hacer dos cosas:
a) seguir insistiendo inútilmente(?) en la necesidad de que un tal Martín Sabatella empiece a hacer política en la ciudad de Buenos Aires. Necesitamos un candidato a Jefe de Gobierno en el 2011, ¿tamos?
b) Ponernos una consultora con oficinas en Puerto Madero y sacar un paper de tres hojitas con un FODA masomenos como éste, decir que manden la factura por la mañana que es cuando está la secretaria y decirles: Heller diputado, Telerman legislador, Alberto no te incineres más y meté a alguien en la lista. Y firmen con las dos manos si llegan al 20%.

Claro que, como decimos por ahí, todo puede cambiar cuando las cosas cambian. Que para eso queremos poner una consultora.

22 octubre 2008

Copiarse de los compañeros se llama adoctrinarse

Iba a postear sobre la inmensa berretada que están haciendo en varios medios de poner un videito de Perón hablando “contra” los sistemas estatales de jubilación. Una truchada que no soporta cinco minutos de análisis si, como debieran hacer manga de vagos, pusieran en contexto el extracto.

Bueno. Los compañeros de Un día Peronista se ocuparon del tema mucho mejor de lo que yo iba a hacer acá.

Firmo al pie. Listo.

21 octubre 2008

Yo estuve un una AFJP. Por un ratito.

Corre 1994. Soy municipal por poco tiempo más, pero se instala en mi oficina un promotor de Nosecuantoar AFJP. Regala lapiceras, pins y les cuenta a mis compañeros toda la guita que van a tener cuando se jubilen. Ellos empiezan a hablar en el desayuno del otro día del yate que se van a comprar cuando sean viejitos piolas. Yo digo que no cuando me trae el formulario. Me miran con cara de “este pibe siempre haciéndose el loco, se nota que es zurdo. O drogón. Por algo tiene esas mechas”. Me siento más solo que un populista en Barrio Norte.

Corre 1997. Entro a laburar al Congreso Nacional. En la oficina de personal, repito, en la oficina de personal del Congreso Nacional, hay un escritorio en dónde se sientan los de Estaespostalamejorar AFJP. Cómo me dan fecha para hacer el legajo un mes después de entrar a laburar, recién ahí me entero que ya estoy “afiliado” a Estaespostalamejorar AFJP. Empiezo a putear en arameo en pleno recinto. El promotor me explica que los fondos comunes de inversión están rindiendo más que un pozo petrolero de Kuwait. Me regala una entrada para la Davis y un bolsito para poner los botines cuando voy con los muchachos al papi. Le digo que se los meta en el culo y que a mí no me sacan del Estado ni a garrotes. El resto de los que ahí estaban me miran con cara de “este flaco es un marmota, no entiende los nuevos tiempos, se quedó en el 45”. Me siento más solo que Carrió en el Barrio IAPI de Quilmes. Hablo con la diputada María América González, ahora en el SI pero masomenos. Sale a hacer más escándalo que yo. Se pelea con un tal Pierri, no sé si recuerdan. Se arma un bolonqui de proporciones. Vuelvo a reparto en un santiamén junto con otros compañeros que andaban en la misma.

Corre 2000. Cambio de laburo. Monotributista estatal. Una promotora que estaba casi tan buena que un fin de semana en Costa del Este me viene a tratar de convencer. La dejo hablar un rato largo. Lindo tailleur, me voy aburguesando. Le termino diciendo que soy hombre de un solo amor. Pienso si no me equivoqué.

Corre 2002. Hacemos una gacetilla en donde Carrió denuncia la mafia de las AFJP y reclama la vuelta al sistema público y solidario de Reparto y la anulación de la reforma previsional de 1994. La dicta un tal Lo Vuolo, yo tipeo.

Corre 2007: Los mismos que me tildaban de zurdo y nostálgico en 1994 me llaman para ver qué trámites tienen que hacer para volver al Estado. Me dicen gracias y me palmean cuando me voy de la que era mi oficina municipal.

Corre 2008: Me siento acá y sonrío un poquito de gusto y de orgullo de haber sido parte de una minoría hace 14 años. Lástima que no encuentro esa gacetilla de Carrió. Pero demostraría claramente como fui cooptado y me entregué al pragmatismo del poder. No como ella, siempre tan, tan… tan…, ma sí, lo digo: tan chanta.

Chau AFJP, Chau publicidad, recórcholis!

Atención, ojímetro. La andanada mediática contra la eliminación del sistema de AFJP ya empezó hoy. Pero se va reforzar amiguitos. Van a ver.

Y no solamente por un tema ideológico. Nah. Que eso ya no existe. Ojalá fuera sólo por posicionamiento ideológico, defensa del “mercado”, la “libertad” de elección y la moral y las buenas costumbres. O por mero antikircherismo. Es todo eso, sí.

Pero sobre todo es porque siempre fueron uno de los mayores anunciantes publicitarios en la torta de los medios. Sobre todo en los programas de cable que sólo vemos nosotros.

Agarrensé. Y vayan juntando argumentos para explicarle a la Tía Pocha que no es como ella dice que dijeron en la radio.

El post más largo del mundo. Viva Cablevisión.

La historia empieza hace 50 días.

Escena 1:
- Tut, tut, tut: Usted se ha comunicado con Cablevisión y Fibertel, para contratar nuestros servicios, marque 1.
- Uno.
- En este momento todos nuestros operadores están ocupados. Aguarde un instante por favor.
- (Pongo la pava, leo el horóscopo, riego las plantas, me corto las uñas)
- Buenos días, habla XXX, en que puedo ayudarlo.
- Buenos días. Quiero contratar el servicio de cable y de fibertel.
- Muy bien, déme sus datos por favor.
- Cómo no, anote (acá le doy los datos de la cucha nueva en dónde quiero que me instalen todo)
- Ah, no disulpe. El servicio está por consorcio, entonces debemos recibir el pedido de la administración.
- Uh, bueno. Está bien, gracias.

Escena 2: Pido a la administración del consorcio la conexión. Pasan 7 días. Nadie me llama. Quiero Internet. Decido llamar yo a Cablevisión.
- Buenas tardes, llamo porque tengo pendiente una conexión.
- Su número de documento señor. Sí, gracias. Sí, estaba pendiente porque no teníamos bien su teléfono celular y no nos podíamos comunicar.
- Me dice el número que tiene, por favor. Pero si es ése! Bue, no importa. Cuándo vienen?
- Dentro de 7 días señor. Me puede dar un teléfono? Nuestros técnicos lo llamarán un día antes del día tal para notificar que pasarán al otro día.
- Es el que me acaba de dar señorita. Sí, ese. Gracias señorita, buenos días.

Escena 3: Llegó el día de la conexión. A esa altura mi hija me hacía un piquete cada vez que entrábamos al departamento. “Si tenés 8 años no podés vivir sin cable y sin Messenger, pa. No te hagas el hippie que vos también querés”. “Tenés razón, hija”.

-Buenas, venimos a ponerte el cable. A ver, no. Che, Cacho, ¿sale ahí? ¿Cómo carajo es esto? Pero…tirá, no, pará. Subí al séptimo y empujá. No, tampoco. Voy a buscar un pasacable y vuelvo.
Pasa una hora. Vuelven.
- A ver Cacho, bajá al quinto. No, tampoco. Conchalalora, no anda maestro.
- ¿Cómo que no anda?
- Mire: o falta un agujero o sobra un cable en la caja, ve?
- Veo. ¿Y entonces?
- Y, que se yo. Llame a un electricista. Acá están mal hechas las cañerías. Yo se lo conectaría por afuera, pero no puedo, vio. Porque está por consorcio.
- OK, listo. Llamo a un electricista.

Escena 4: Electricista.
- A ver. Perá. Esto es una huevada. Voy al Séptimo. Viene de arriba el cable. Que pedazos de boludos. Andá yendo a comprar unos 16 metros de coaxil, un derivador y 4 conectores que te lo dejo instalado.
- ¿En serio?
- Sí, no sea cosa que vuelvan y no te lo puedan cablear. Vos tranqui, ni se apiolan.
- Pero yo quiero pagar. Necesito el MODEM de interné.
- Ah, bue. Si querés pagar, pagá. Tirá del cable. Listo. Son 130 mangos.
- Eh?
- 130 mangos.

Escena 5:
- Tut, tut, tut: Usted se ha comunicado con Cablevisión y Fibertel, para contratar nuestros servicios, marque 1.
- Uno.
- En este momento todos nuestros operadores están ocupados. Aguarde un instante por favor.
- (Me abro una cervecita, sacó el maní de la alacena, empiezo a apuntarle con los manís al cenicero, hago un sudoku)
- Buenas noches, habla ZZZ, en que puedo ayudarlo?
- Le explico. Yo tengo pedido la conexión, vinieron pero había un problema con la cañería. Me dijeron que llame a un electricista. Vino y lo solucionó. De hecho, le aclaro, me conectó el cable. Pero quiero que vengan y me traigan el MODEM que pedí.
- A ver…un segundito. Sí, acá está. Listo. Van a pasar dentro de 7 días por su casa. Lo van a llamar antes al 4981…para avisarle.
- No señorita. Ese número es de mi anterior casa. Yo le dejé mi celular. Puede chequear por favor.
- Ah, sí. Acá está. Listo. Van a pasar dentro de 7 días por la calle “tal” número “tanto” para hacer la conexión.
- No. Perdóneme. Esa es la dirección de mi anterior casa. Tiene que venir a la calle “esta” número “cuánto”.
- Ah, bueno. Ya modifiqué. Gracias por comunicarse con Cablevisión y Fibertel.

Escena 6:
- Ring, ring.
- Hola.
- Hola. Soy yo. Te llamaron acá para decirte que van a pasar de Cablevisión a conectarte.
- ¡Cómo ahí? Si yo les dejé mi celular!! La reputamadre.
- Que se yo. Te llamaron acá. Listo, te avisé.
- Bue. Disculpá. Gracias, eh.
- Nah.

Escena 7:
- Tut, tut, tut: Usted se ha comunicado con Cablevisión y Fibertel, para contratar nuestros servicios, marque 1.
- Uno.
- En este momento todos nuestros operadores están ocupados. Aguarde un instante por favor.
- (Me leo 2 capítulos enteros del Ulises sin parar. Cocino un pollo a la cacerola. Acomodo la biblioteca.)
- Buenas tardes, habla ZZZ, en que puedo ayudarlo?
- Sí, disculpe. Le explico. Tenga paciencia, por favor. Yo estoy esperando que vengan a conectarme el cable y el MODEM. Tengo hecho el pedido y….(lo que ya saben) y me llamaron para decirme que iban a pasar, pero a mi anterior casa! Y yo lo quiero instalar en otro lado. Me mudé, ¿sabe?
- No se haga problema. Ya lo dejo puesto en sistema. Listo.
- Bien. Cuándo van a pasar?
- Ah, eso no sé. Lo tendría que comunicar con el Departamento técnico.
- OK, me comunica? Pero antes sería tan amable de cambiar la titularidad de dónde yo vivía antes? No quiero más confusiones.
- Sí claro, pero va a perder todas las promociones.
- Qué promociones? Ahí no tenía ninguna promoción.
- Sí señor. Le figura una promoción de Fibertel.
- Señorita. Hace tres años di de baja Fibertel en esa dirección.
- Ah, eso no me figura a mí. Lo cambio. Pero me tiene que mandar la fotocopia del documento del nuevo titular.
- Está bien. Déjelo así. Páseme con el servicio técnico, por favor.
- Gracias por llamar a Cablevisión y Fibertel. Buenas tardes, lo comunico.
- Tut,tut, tuuuuuuuuuu.
- Mierda. Se cortó.

Escena 8: Anoche.
- Prendé la tele que está Capusotto.
- Uy. No hay cable.
- Cómo no hay cable?
- No hay cable, Mendieta.
- Me cacho en dio. A ver…Uy, me desconectaron. Ahora me calenté.
- Tut, tut, tut: Usted se ha comunicado con Cablevisión y Fibertel, para contratar nuestros servicios, marque 1.
- Uno.
- En este momento todos nuestros operadores están ocupados. Aguarde un instante por favor.
- (Lavo los platos, los seco, los guardo. Le saco brillo al tenedor. Paso el plumero por los rincones. Leo el editorial de Nelson Castro del sábado pasado. Hago un mojito. Empiezo a repetir una partida de Capablanca)
- Buenas noches, habla ZZZ, en que puedo ayudarlo?
- Mire. Me acaban de cortar el cable. El cable que uds. No me conectaron porque no pudieron. Y tuve que garpar 130 pesos a un electricista. Les avisé que me lo conectó. Sí, soy un gil. Y me habían dicho que mañana me pasaban a dejar el MODEM que pedí de Fibertel. Quiero dejar una queja.
- Muy bien señor. Me da su número de cliente?
- No tengo número de cliente. Pero me llegó la revista!
- A ver, un segundito…Disculpe señor. Sí tiene número de cliente.
- Ah, sí?
- Sí, se lo paso. Listo. Ya asenté la queja.
- Muy bien. Me puede confirmar si vienen mañana como me dijeron?
- No. Le tendría que pasar al servicio técnico.
- No, no, no. Ya me la hicieron esa. Se corta. Por favor, averígüeme usted, La espero en línea. (Termino la partida. 138 movimientos. Juego un scrable contra mí mismo. Adelanto todo el laburo de mañana)
- Servicio técnico, buenas noches.
- Buenas noches. Quiero confirmar si mañana pasan a conectarme el cable y la Internet.
- Sí señor. Mañana entre las 8 y las 14 pasamos por la calle “tal” número”tanto”…
- NoOOO!!!! Esa ERA mi casa anterior. Ya lo expliqué tres veces!!!!
- Ah. Y dónde hay que hacerlo?
- Ufa. Acá.
- Listo. Anotado. Mañana a la mañana lo llaman al 4981….
- NOOOOOO de vuelta. Esa era mi teléfono de mi casa anterior. Dejé un celular!!!!
- Ah, sí. Bueno. Listo. Lo llaman mañana, señor.

Escena 9: Hoy, 8 de la mañana.
- Ring, ring…
- Hola…
- Señor, lo molestamos de Cablevisión. Es para avisarle que en un rato va a a estar pasando por la calle “tal” número “tanto” un empleado para …
- NO. Me están jodiendo, no? Es una joda para Tinelli? Decíme la verdad… Ya expliqué mil veces que esa dirección es la de mi vieja casa. No vivo más ahí. Me mudé. Querés saber la historia? Mejor no. Quiero que pasen por acá, donde vivo ahora.
- Ah, uy. No me figura ese pedido.
- Pero te figura el otro?
- Sí.
- Pero está mal. Mandámelo acá por favor.
- No se puede señor. Hoy llueve y los instaladores no trabajan cuando llueve.
- Pero si vos misma me llamaste para decirme que iban a pasar!!!!!
- Sí, pero llueve.
- Y entonces?
- Llame nuevamente para realizar un pedido de conexión.
- Ta bien. Me doy por vencido.
- Gracias por comunicarse con Cablevisión y Fibertel. Que tenga un buen día.
- Sí, claro.

La historia no terminó. Que lindo cuando las empresas privadas funcionan tan eficaz y eficientemente. Como las AFJP. Los dejo. Tengo que pedir el cable y la Internet. Cualquier cosa búsquenme en el Borda.

17 octubre 2008

Día de la Traición

Ya sé que hoy es el día. Claro que lo sé, cómo me voy a olvidar. Y sin embargo, no sé. Me cuesta hablar sobre eso. Sobre todo por qué no sé muy bien sobre qué estaríamos hablando, pero también porque cuando las cosas se vacían, cuando la historia ya es historia, es muy ruin llenarla con lo que se te ocurre aprovechando la circunstancia.
En primer lugar, dejá que te lo diga, hay cosas de las cuales no hay que andar alardeando por ahí. Hay cosas que se hacen en silencio, sin decir nada, perfil bajo y que, en todo caso, te lo reconozcan los demás y no vos mismo poniéndote una remera estampada en blanco y negro con el pinto. Porque las verdades no se dicen. Se hacen.
Por otro lado, dejame seguir, que estoy misteriosamente locuaz, hay cosas que no hay que andar hablando con cualquiera. Ésta ponele. Porque no hay que andar tirando margaritas a los chanchos. Como esa anteúltima vez que cometí el error pequeñoburgués de decirle a un compañero progresista -en la cara, eso sí- “la diferencia entre nosotros es que yo tengo códigos”. Que mal que estuve ese día, ¿sabés? Porque cuando llega ese instante en la vida en que vos tenés que aclarar que tenés códigos es cuando acabás de empezar a perderlos. Es como esos que te dicen “yo soy de barrio”, estirando las r. Insisto, que estoy insistente aparte de locuaz, yo no soy nada. Soy lo que puedo ser, apenas.
Aparte, y escuchame por favor, ¿qué festejamos?, ¿qué conmemoramos? ¿El liderazgo o aquel liderazgo? ¿La conducción o aquella conducción? ¿Aquellas realizaciones? ¿Lealtad al tipo? ¿A las ideas? Porque no es menor saber eso. Si no tendría que haber andado festejando este día en la década del 90 y la verdad que en la década del 90 no festejé un carajo precisamente por intentar vanamente ser leal. Traicioné, en los 90, tratando de ser leal, ¿sabés? Me fui, y me voy a volver a ir todas las veces que sea necesario. Traicioné, y voy a volver a traicionar las veces que sea necesario, tratando de ser leal.
También, hay que decirlo, alguna vez hay que decirlo, aquel 17 cruzaron el Riachuelo nadando no por lealtad. Lo cruzaron, o caminaron desde Urquiza, desde Lugano, desde Ciudadela, no por lealtad. Lo hicieron porque defendían cosas de ellos, cosas que nunca habían tenido y habían empezado a tener. Derechos, ponele. Lo hicieron por interés, que tanto. Y está muy bien que así sea. ¿O sólo pueden hacer cosas por interés los ricos y los poderosos? No querido, nosotros también podemos y debemos hacer las cosas por interés. La lealtad viene después, cuando ser no garpa. En la Resistencia ponele. Esos sí tienen derecho a festejarse el Día de la Lealtad, aunque vayan quedando cada vez menos. Yo no.
Porque aunque el tiempo pase aprisa y ya me duelan las articulaciones al levantarme, sigo siendo un poco anarquista y bastante gil. Porque creo, a pesar de todo, creo. Y la única Lealtad que me va quedando, y que espero nunca perder, aunque no sé, porque nunca se sabe, es con los humildes y con los buenos corazones. Que por suerte, a pesar de todo y de todos, siguen siendo la primera mayoría.
Por ellos, y por mí, a todos los demás soy capaz de traicionarlos el 18 de octubre.

15 octubre 2008

Urgente: represión a docentes porteños

Transcribo textual el mensaje de texto que acabo de recibir:

"Hola. Hoy nos reprimieron y metieron en cana a Jorge Adaro, reconocido activista de Capital. Lo liberaron a las 2 horas. También hubo 2 docentes heridos. Mañana escrache a Macri. 10 Hs. en Coronel Diaz al 2800. Pasalo por favor".

Me lo manda una compañera docente. Es cadena. Pero como no quiero que después Clarín, La Nación y la SIP me acusen de tirar bolas por los blogs, chequeé con un par de compañeros del gremio docente. ¿Los ví? No. ¿Estuve ahí? Tampoco. ¿Ví filmaciones, fotos, videos en algún lado de esto? Menos. Pero ellos me confirmaron que es verdad.

Listo. Lo pasé a mi modo. Aunque la palabra "escrache" sólo me gusta en boca de HIJOS.

Gracias Mario

Vengo atrasadísimo con las lecturas que me interesan. Y por eso me acabo de enterar, merced a un compañero, que el sábado Mario Wainfeld nos cita, junto a María Esperanza, acá.

Y si estaré boludo y sentimental últimamente que todavía me dura la emoción y el orgullo de aparecer ahí nombrado, en una hermosa nota de Wainfeld despidiendo a Nicolás Casullo, un tipo que admiramos a fondo y del cual nos hubiera gustado ser amigo además de alumno.

Gracias Mario. Gracias. Seguro que lo vamos a extrañar.

14 octubre 2008

De archivo

Una atenta y sutil lectora de este blog perruno me envía un correo con un link: es de una vieja nota de Osvaldo Bayer del año 2006 que no había leído, ésta.

No sé muy bien por qué, pero la leí y me dieron ganas de postearla. Y nostalgias de tiempos no vividos, cuando la lucha por la justicia social y el amor podían ser sinónimos.

Nada, eso.