19 agosto 2013

Ay, mis amigos.



"Me llegan noticias de algunas pequeñas inquisiciones post electorales en ámbitos de trabajo y/o de militancia. Como todas (las inquisiciones) no están dirigidas a los ateos sino a los que son considerados herejes.
El único problema (más allá de la miserable práctica del buchoneo y el patetismo del patrullaje "ideológico" autoconvocado) es que armar una Congregación para la Doctrina de la Fe en una religión pagana como el peronismo es más o menos como ponerle un Comité de Ética a la organización del Carnaval de Río".



Alejandro, de LaBarbarie y Artepolitica, en Facebook.

15 agosto 2013

Bancar los trapos

Los militantes tienen o no tienen responsabilidades? Opino que sí. Me gusta pensar que sí. Porque si pensáramos que no, en vez de militantes seríamos meros reproductores de órdenes que vienen de arriba. Y lo que viene de arriba es la conducción. La conducción traza un camino, marca un rumbo, establece objetivos. Pero por abajo, los militantes tienen que buscar la mejor forma de llevar eso adelante. Y la conducción se reafirma en un ida y vuelta con las bases.

Empecemos por el principio: el kirchnerismo perdió las elecciones. Y las perdió porque el kirchnerismo, a pesar de seguir siendo la fuerza política más votada en el orden nacional, a esta altura compite contra sí mismo. Es como aquellos equipos que ganan siempre todas las copas. De vez en cuando pierden, pero sobre todo pierden cuando tiene la inmensa y titánica tarea de seguir superándose a sí mismos y no lo logran.

Entonces asumamos que se perdió. Porque lo que es seguro es que se perdieron votos, obviamente que en relación al 54% del 2011, pero también en relación al 2009. Porque se sacaron menos votos de los esperados a nivel nacional. Porque se perdió en la Provincia de Buenos Aires. Porque salió tercero en Santa Fe. Y etcétera, etcétera. Eso ya lo sabemos todos.

Lo segundo es preguntarse, entonces, por qué perdió tantos votos. Y acá puede haber tantas interpretaciones como interpretadores. Y seguramente la verdad, que no existe, está en un punto medio entre muchas de ellas. Lo tercero es asumir que hay cierta uniformidad nacional en los resultados (por supuesto, con los matices propios de cada distrito, pero en todos lados se fue para atrás), lo que indica que hay motivos “de alcance nacional”.

Entonces: algunos piensan que perdió muchos votos por no haber atendido nuevas y viejas demandas (lo que sería un problema de “gestión”). Otros piensan que es por “problemas comunicacionales” o, más directamente, porque los medios “juegan en contra” (el nacimiento de esos medios en los últimos 12 meses explicaría así el 54% de hace dos años, je). Otros especulan con “problemas políticos”, como una pérdida de acumulación de actores. Otros, más marketineros, te dicen: hoy ser oficialista no está de moda.

Bueno: pienso que hay un poco de cada una de esas cosas. Y algunas más. Pero también pienso que siempre hay que empezar por el principio. Y que la política está antes que la comunicación. Y que “hacer política” no es lo mismo que “comunicar” y que “comunicar” no es lo mismo que “hacer campaña” y que “hacer campaña” es mucho más que hacer actos y spots.

Y me voy a extender, que no se solucionan problemas grandes con respuestas cortitas.

En lo político: hay que dejarse de joder con el sectarismo. El kirchnerismo es un parte central, en esta etapa histórica, del peronismo y del movimiento nacional y popular. Pero no es la única, ni siquiera la más grande. Condujo y conduce, pero es una parte. Y para seguir conduciendo, como diría el General, hay que acertar. Y para acertar, además de otras cosas, hay que contener. Y acumular. Y no podemos pretender que la única acumulación válida sea la de una fracción y que los otros no acumulen o mirarlos de reojo cuando lo hacen. Por supuesto, esta afirmación esconde debates más profundos que quizás haya que en algún momento enfrentar: ¿consideramos al kirchnerismo algo fundacional o asumimos que tiene raíces más  profundas que lo anteceden? Mi opinión está en este mismo párrafo, pero no todos piensan –y actúan- igual. Y eso se nota. Y en algún momento entra en crisis ¿Es una crisis terminal? De ningún modo. El kirchnerismo ha sabido recuperarse de derrotas y de desaciertos y, sin dudas, puede volver a hacerlo. Lo que no podemos permitir es que se rife lo obtenido en todos estos años. Y para que no se rife no podemos ser tan obcecados de pensar que sólo este esquema lo puede garantizar. Para decirlo claro: hay quienes, dentro del kirchnerismo, fantasean con un “irse” en 2015 con una candidatura perdidosa, que gane el más horrible posible y volver luego, “cuando nos extrañen”. Bueno: esto me parece un desastre y un infantilismo. Podés perder, claro, pero no podés jugar a perder. Porque, si realmente creemos en este proyecto, los perjudicados de un retroceso no serán ninguno de los que creen en esa hipótesis (los cuales ya forman parte de “la clase política” y, por ende, no tendrán problemitas de subsistencia) sino, sencillamente, los sectores populares que decimos defender. Creo que fui clarito, no?

En lo “gestional”: hay que atender las nuevas demandas con algo más que un repaso de lo ya hecho en la década. En primer lugar porque muchas de esas demandas son producto, precisamente, de éxitos previos del proyecto. En segundo lugar porque es nuestra obligación ideológica: que un ex desempleado haya conseguido laburo pero ahora exija mejores salarios o viajar bien es correcto. Aquellos que piensan que esas personas “nos deben” algo por haber mejorado sus vidas (aunque más no sea en una pequeña parte), en mi opinión, tienen una desviación ideológica preocupante. Los peronistas, desde siempre (bah, a veces), construimos derechos para las mayorías populares. Son derechos. Así que no nos deben nada. Y en todo caso “pagan” eso en cada elección. En tercer lugar, siempre hay que ofrecer una “perspectiva de futuro”, y hace rato que no lo hacemos. Ya no alcanza con repetir, una y otra vez, lo mal que estábamos en 2001, en 2002. Todo el mundo lo sabe. El punto es qué le decimos, y cómo lo explicamos, para convencer a los votantes de que, con este proyecto político, va a estar mejor en el futuro de lo que está hoy.

En lo “comunicacional”: no me voy a extender demasiado en esto. Es mi “campo” y conozco demasiado lo complejo que es como para andar tirando al voleo cosas. Pero me voy a limitar a lo siguiente: no se puede seguir hablando sólo “para los propios”, como si eso fuera tener fuertes convicciones y adaptar tu comunicación a las necesidades del contexto fuera una entrega, una traición. El camino de la autocelebración, compañeros, está agotado. Y el énfasis en “bancar los trapos” me hace acordar a los que, en el fútbol, son hinchas de su hinchada. Los entiendo, claro que los entiendo. Soy de Racing y estoy orgulloso de mi hinchada. Pero a la cancha entran los jugadores. Y los partidos no los ganás cantando en la tribuna para que te escuchen los mismos que son de tu equipo. 

Veremos. Como siempre, está todo el futuro por hacerse. No está escrito. Y cada uno banca los trapos como puede. Yo así.   

Verbitsky y Pagni: Cualquiera ambos los dos

Verbistsky y Pagni opinan igual sobre el siguiente hecho: "los intendentes, por abajo, mandaron a cortar boleta".
Acá y Acá.

"Escrutado un tercio de las mesas, el Frente Renovador de Sergio Massa aventajaba por cinco puntos a Martín Insaurralde. Pero el Frente para la Victoria prevalecía por la misma diferencia en las listas de diputados provinciales. El significado de esta diferencia deberá ser estudiado en detalle con vistas a octubre".

"Los resultados del domingo demuestran que muchos dirigentes despegaron del Gobierno al presentir una derrota. La diferencia entre los votos obtenidos por Massa y los que sacó la lista de diputados provinciales del kirchnerismo en el sur del Gran Buenos Aires no se explica sin un voluminoso corte de boleta preparado por intendentes oficialistas. Ese tijeretazo puede ser el anticipo de un corrimiento mayor, movilizado por el temor a que no sólo Francisco de Narváez sino también Martín Insaurralde obtenga menos votos en octubre que en las primarias."

Bueno. Esa hipótesis es cualquiera. CUAL-QUIE-RA.
Y tan sencilla de desmentir que sólo hace falta lo siguiente: cliquear acá y ver los resultados sección por sección.
En la 1ra, 4ta, 5ta y 7ma se votaban senadores provinciales.
En la 2da, 3ra, 6ta y 8va se votaban diputados provinciales.

TOTAL DE VOTOS A DIPUTADOS NACIONALES:
Frente Renovador: 3.041.969
FpV: 2.573.579


Acumulado de votos a Diputados Nacionales 1+4+5+7: 
Frente Renovador: 1.737.340
FpV: 1.127.323

Acumulado de Votos a Diputados Nacionales 2+3+6+8:
Frente Renovador: 1.304.589
FpV: 1.446.256


Acumulado de Votos a Senadores Provinciales 1+4+5+7
Frente Renovador: 1.484.438
FpV: 1.129.501


Acumulado de Votos a Diputados Provinciales 2+3+6+8
Frente Renovador: 1.201.896
FpV: 1.439.181

Total de Votos (Diputados + Senadores Provinciales) 
Frente Renovador: 2.686.334
FpV: 2.568.682

Total de Votos a Diputados Nacionales 3ra Sección Electoral:
Frente Renovador: 981.322
FpV: 1.147.936

Total de Votos a Diputados Provinciales 3ra Sección Electoral:
Frente Renovador: 909.519
FpV: 1.131.866

Es decir que:
La lista de diputados nacionales de Sergio Massa obtuvo 355.635 votos más que su propia lista de diputados y senadores PROVINCIALES.
En el caso del FpV la diferencia es de...4897 votos. NADA MÁS.

Y en la 3ra sección, la lista del FpV obtuvo MENOS votos que la de diputados nacionales: 16.070
Dónde cuerno está el corte CONTRA la lista nacional???

Se entendió? Se entendió que la lista de Massa pierde votos por "abajo" pero la del FpV no? O sea que no hubo corte? O sea que no hay traición de ningún tipo?

La pregunta, que francamente no me quiero responder, es por qué dos de los mejores editorialistas de la Argentina (y varios "compañeros"), ubicados en las antípodas ideológicamente, comparten un análisis tan fácil de desmentir. Insisto: no me la quiero responder.

Acá hay gorila encerrado che.




14 agosto 2013

Estudiar.

No hay recetas para conducir pueblos

Por esa razón, en este proceso no se puede aplicar un cálculo de probabilidades, porque los imponderables son tan grandes como los factores que pueden ser previstos y contrapesados en el cálculo.
El empleo de formas rígidas, en esta clase de acciones, no es posible. No hay recetas para conducir pueblos, ni hay libros que aconsejen cuáles son los procedimientos para conducirlos. Los pueblos se conducen vívidamente y los movimientos políticos se manejan de acuerdo al movimiento, al lugar y 
a la capacidad de quienes ponen la acción para manejarlos. Sin eso es difícil que pueda conducirse bien. No es la fuerza, no es solamente la inteligencia, no es el empleo mecánico de los métodos, no es tampoco el sentido ni el sentimiento aislado, no hay un método ideal para realizarlo, ni existe un medio eminentemente empírico. Es decir, es una concentración de circunstancias tan variables, tan difíciles de apreciar, tan complejas de percibir, que la inteligencia y el racionalismo son a menudo sobrepasados por la acción del 
propio fenómeno. Y para concebirlo hay solamente una cosa superior, que es la percepción intuitiva e inmediata y la contra acción que de ese fenómeno vuelve a reproducirse como fenómeno en la colectividad.

Quién lo dijo?
Massa?, Magnetto?, Carrió?

09 agosto 2013

Hay que elegir preguntarse

Algunas claves, en forma de preguntas, del domingo.

- Escasean las encuestas domiciliarias, porque son más caras. Obviamente, son más seguras. La inmensa mayoría de las encuestas son telefónicas, y están dirigidas a teléfonos fijos. Y cualquiera que se haya tomado el laburito de dejar un rato la internet de lado, cruzar la General Paz y bajar de alguna autopista hasta donde las calles no tienen nombre, saben que los teléfonos fijos ahí no existen más. Tenemos altos celus predictivos, ahí.  O sea: hay un sesgo (más allá de que todo encuestador conoce esto) de subrepresentación en las encuestas de los sectores de clase baja.

- Si la elección se decidiese en "la opinión pública", no caben dudas que el kirchnerismo no debiera pasar del 15% a nivel nacional. Ponele que en términos de opinión pública hay un 15%, como mucho, de fanáticos kás, pero no más. El problema, amigos, es que en las elecciones no votan solamente los que conformamos la opinión pública. Además de los que leen y discuten diarios, de los que llaman a las radios, de los que ven 678 y TN, de los que están de un lado de la grieta y del otro, de los que están en Argen y en Tina, votan todos los demás. Y como cada voto vale uno y se cuentan todos, es obvio que el oficialismo va a sacar mucho pero mucho más que esa minoría (Una inquietud a futuro: cuánto soporta una sociedad tamaña división entre "opinión pública" y "resultados electorales"? Hasta cuándo? Cuántos "cacerolos", legítimamente ideologizados de que todo es una mierda y que los que están son todos chorros, malos, perversos y "claramente rechazados por la mayoría de la gente", se van a poner de la nuca al no entender cómo "la gente" vota como vota. Pronóstico del lunes: probables chaparrones de voto calificado, tormentas en Tina y precipitaciones copiosas de gastritis abc1.

- Enlazado con lo anterior y subproducto de aquello: hay un voto kirchnerista "vergonzante" que no se expresa en las encuestas ni en las charlas "familiares", pero que se pondrá en acto el domingo?

- Que el oficialismo va a ganar en términos nacionales no hay dudas. Y que, por ende, no tendrá mayores problemas de gobernabilidad en el Congreso, ni en diputados ni en senadores. Pero.

- El resultado electoral en PBA...eso sí cambia el escenario? Sí. Porque, gane o pierda por un poco (lo que todo indica que va a suceder, que Insaurralde gana o pierde por un par de puntos) abre todo un nuevo escenario de cara al futuro. Abre el escenario de la sucesión. Sucesión que, en virtud precisamente de cómo está armado el escenario político hoy, solo puede darse hacia el interior del peronismo. Lo que empieza este domingo son los próximos dos años, que finalizarán cuando en otro domingo se elija un nuevo presidente de la Nación.

- Cómo tramitará el kirchnerismo esta etapa que hasta ahora nunca debió atravesar? Será creativo, como lo fue hasta ahora en momentos decisivos? O será conservador, como lo fue hasta ahora en momentos de bonanza? Se asumirá el kirchnerismo como una etapa más del movimiento nacional y popular (una etapa que nace con Yrigoyen pero se hace adulta con Perón) o triunfará una visión que se autocelebra como fundante?

- Lo que es seguro es que, luego de 10 años de gobierno, el oficialismo ha hecho méritos para seguir siendo -a pesar del desgaste, a pesar de los errores, a pesar de tantas cosas- el centro del dispositivo en el tablero político. Todos siguen -insisto, hasta ahora- satelitalmente en derredor de él. No es poca cosa.


08 agosto 2013

02 agosto 2013

Afiches


Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel,
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende la ilusión,
se rifa el corazón...
Afiches. Homero Expósito.




Tengo una pésima noticia que darles, y no quiero dar vueltas, porque por dar vueltas el mundo está como está. Ya lo dijo Perón, “si quieren que algo no se resuelva, creen una comisión”. La frase seguía, y seguía así “y empecemos a darles vueltas y vueltas a las cosas”. Bueno, yo no quiero darle más vueltas. Aunque ya lo dije, claro, no viene mal reforzarlo. Así que, bueno, lo digo, aunque caiga mal, aunque muchos ahora, en un ratito se horroricen.
El bien común no existe.
Es una mentira. Y es una mentira que crearon aquellos que tiene conciencias débiles y entonces deben calmar sus conciencias pensando que hay algo, algo misterioso, evanescente, mágico, que, de modo misterioso, evanescente y mágico, nos puede hacer bien a todos.
Falso. Las bolas. Sería hermoso, pero no bello. La belleza sí existe. Yo la conozco. Duerme conmigo.  Y es la única verdad. La verdad 22. La verdad 21 es lo que sí nos une a todos. Y es que todos queremos estar mejor. Mejor que qué?  Mejor que antes. Antes de qué? De esto. Eso sí nos une. Y ahí se acabó lo que nos une. Claro, es relativo. Porque también están los que son masoquistas. Y esos quieren estar peor. Pero para los masoquistas estar peor es estar mejor, así que volvieron al movimiento. Al amplísimo movimiento de lo que nos une a todos: estar mejor.
Y ojo. Que tampoco voy a caer en el simplismo de que el bien común no existe y entonces lo único  que existe es el conflicto y con eso justificamos todo. Falso. Las bolas. Porque para combatir ese simplismo está la política. Y la política es convencernos y convencer de que podemos encontrar ciertos mínimos comunes denominadores que nos unan. Claro. El problema es que la política es difícil. La política real es difícil. Porque en la política real no hay dos grandes campos antagónicos. Los campos antagónicos son muchos. Diversos. Múltiples. Cambiantes. Móviles. Como la física cuántica, digamos, (¿era la física cuántica?) que la observación modifica lo observado y entonces ya no sabemos si observamos o creamos lo observado por el hecho de haberlo observado.
Entonces: que tampoco se trata de que hay buenos y hay malos. Porque en el fondo, pensar así es ocluir (al carajo, como escribo poco me doy el gusto de escribir ocluir) el conflicto. No. Sería hermoso. Que haya buenos y que haya malos. Como en los comics. Esos son los malos, estos son los buenos. Pero no. En la vida real, y en la política real, no es así. En la política real hay belleza, que eso sí existe. La política real está llena de seres humanos reales. Y los seres humanos reales somos complejos, diversos, múltiples, cambiantes. Somos bellos.
Entonces, en la política de laboratorio, la fácil, es fácil decir: aquellos son los malos. Nosotros somos los buenos. Por ejemplo: los peronistas son los malos. Nosotros somos los buenos. O, bien, al revés: los capitalistas son los malos, los trabajadores somos los buenos.
Claro. Después te toca un paro de trenes como el de hoy a la mañana. Y trabajadores son todos. Los que paran. Y los que quedan parados en las estaciones de los trenes. Y carajo, se te va la política de laboratorio a la mierda. Quién es el malo ahí? Quién es el bueno?
Y ahí tenés que elegir. En la política real tenés que elegir. Cada momento. Cada instante. En cada curva. Y elegir depende de vos.
Porque también podés elegir ser un pelotudo. Y sumar. Sumarte a la masa de boludos que creen que las cosas son fáciles. Como que basta tener una buena conciencia. Una buena conciencia que te dice que el bien común existe. O una buena conciencia que te dice que lo único que existe es un conflicto entre nosotros y ellos. O entre Argen y Tina.  
Tengo otra mala noticia que darles: no hay slogan que pueda contarles ni remotamente la verdad. Porque la verdad no existe. Sólo existen nuestras elecciones.

Hagámonos cargo, que hay cosas que nos unen y caminemos distinto que juntos podemos elegir seguir haciendo.