31 diciembre 2011

Finales y principios



Sencillito. Hay que aprender a ser sencillitos. Que no se puede inventar todos los días el hilo negro ni la bandera.
Así que, después de mucho reflexionar gran parte de la madrugada, llegamos a la plena convicción que no hay mejor deseo para todos que este:

Que el 2012 les traiga trabajo, salud y amor. En el orden de la ausencia de cada quien y cada cual. De ser posible, ya que estamos pidiendo, armoniosamente.

Bien peronista, qué tanto. 

30 diciembre 2011

Qué hacemos el año que viene?



Este 2011 no da para más. Ya fue. Basta. ¿Demasiado, no? Cerremos. Pero vieron que el tiempo sigue siguiendo (últimamente estoy monotemático con el temita del tiempo, ¿notaron?) así que un par de días, chau, ya estamos en junio de 2012.

Así que, desde aquí, desordenados, inconexos, chapuceros, algunos puntos de cómo vemos que vendrá el 2012:

- El otro día lo dije en @JunglaPolíticaV: estimo que 2012 es un año de “sintonía fina” para todos: oficialismo y oposición. No hay elecciones y eso te da margen de maniobra y un colchón para explorar con mayor tranquilidad caminos imposibles de recorrer cuando estás en tiempos electorales.
- El gobierno tiene como mayor desafío afrontar lo que necesariamente sucederá: el impacto de la crisis económica global (y su consiguiente menor tasa de crecimiento) y las tensiones que eso acarreará sobre la puja renta-salarios, consumo y producción. De cómo atraviese esa situación, con qué herramientas y con cuáles políticas, será la clave para la elección de medio término de 2013.
- Un dato interesante: si hacemos un poco de memoria, los dos gobiernos kirchneristas parecieran tener una dinámica que se repite: en los años impares (los de elecciones) tiende a la “administración” de lo existente. Y en los pares avanza con medidas transformadoras y que lo han dotado de cierta identidad propia (algunas que salieron bien, otras mal: la 125, la AUH, la estatización de las AFJP, et.). O sea: puede haber un par de sorpresas de esas que nadie prevee. Veremos. 
- La militancia oficialista tiene por delante el asumir que está en una nueva etapa: es  una minoría que, en cierto modo, ahora debe hacerse cargo de “representar” una mayoría, el famoso 54%. Mayoría, como todas, circunstancial. Adaptarse a eso, entender eso en profundidad, puede ser la clave para consolidar un armado propio potente. No se trata de alquimias ni recetas de laboratorio. No se trata de transversalidad vs. Pejotismo o ese tipo de cosas que sólo nos interesan a algunos political junkies. Se trata de organizar, de asumir el aluvión de flamantes “simpatizantes líquidos” y  a la vez contenerlos y –también- nutrirse de ellos. Ser mayoría, ser mayoría, ser mayoría. Es así. 
- La oposición también tiene sus propias y complejas tareas para afrontar. Para empezar, dejar de ser “la” oposición para pasar a ser “las” oposiciones. La estrategia de “todos juntos contra el gobierno porque está todo mal” fracasó estrepitosamente. Los que sepan leer la realidad en vez de Clarín y La Nación tendrán una oportunidad de mejorar. Los que no, bueno, manden saludos por TN.
- El periodismo también tiene lo suyo para el 2012. Quizás, y solo quizás, podamos recuperar cierta serenidad analítica tan ausente en este año que pasó. Y vale para las dos orillas del río. 

- Epílogo, preocupación y deseo: no voy a sumarme al coro que hoy le entra a Feinmann por su reportaje en La Nación. Ya hace rato que Feinmann me parece arrojado al mundo de su ego desmesurado y, solo por eso, sus posiciones han perdido el atractivo que antes tenían sobre mí. Sin embargo, quiero hacer notar un despropósito de esa entrevista. El desprecio petulante con el cual se refiere a los jóvenes militantes oficialistas de hoy: “hay un exceso de pragmatismo y una carencia de ideas. Además, muchos han tomado puestos en el Gobierno, cosa que la Juventud Peronista no había hecho y se pasaba el día hablando de ideas, ideas e ideas”. Mire, profesor: al menos idealmente, se trata de ser gobierno para cambiar la realidad. Y en un sistema democrático, acceder al gobierno es un instrumento, una herramienta –sin dudas la más importante- para trabajar para ese cambio. Sin despreciar la reflexión y el campo de las ideas, abjurar del campo de la praxis es una irresponsabilidad intelectual mayúscula. Lo que importa, en definitiva, es lo que se hace o se deja de hacer desde esos lugares de gestión. Y es por esto que deseo fervientemente que los jóvenes dirigentes y legisladores que han accedido al Congreso y a importantes cargos de responsabilidad institucional se ocupen de un temita que se las trae: la dificultad que las generaciones más jóvenes (y no tanto) tienen hoy y hace tiempo –en todos lados, en todos los segmentos sociales-  para acceder a una vivienda propia. Ya sea comprando o alquilando. Ese imprescindible y necesario paso que los pibes y las pibas deben dar hacia la independencia debe ser facilitado,impulsado, legislado. 
Vamos, que el peronismo es amor. 

Como quizás este sea el último post del año, les deseo a todos un muy feliz 2012. Y fuerza y buena vibra a la Presidenta. Hasta luego. 

28 diciembre 2011

El tiempo que se pierde

Hay que sentarse, de vez en cuando, sentarse a ver como teje la araña. Conviene ponerse contra el sol, de refilón. Y también conviene tener en la mano un vaso de algo. Hay que notar, y esto es fundamental, las diferentes velocidades de la faena: primero se frena, parece que piensa, que medita. En verdad lo que se nota es un temblar sutil, una especie de motor que está siendo acelerado mientras se pisa el embrague. Y de golpe la lanzadera, como la de los telares. Y ahí va, se despliega en plenitud un nuevo hilo.  
Hay que saber, mirando tejer la araña su telaraña, el paso del tiempo. La inestabilidad del tiempo. La relatividad del tiempo. Lo efímero, lo infinito. Hay que ver, en la telaraña, los pliegues del tiempo. Lo indecible por inexplicable.
Y ver, sobre todo mirar, con la vista fija, la armonía y la simetría que uno no puede ver si saca la vista de ahí. Afuera todo es caos, confusión, un triste amasijo de realidad y hojas verdes y tallos sin flores.
La vista fija. No olviden tener la vista fija ahí. Observar. Estudiar. Pensar. Pensar en los hechos. En lo hecho y en lo deshecho. En los desechos.
Sentir. Sentir como late la araña, como nace el hilo, como surca el aire.
Y dejar la contemplación. Que de contemplación está aburrido el mundo. Y jugarse a volar, rodeado de cosas que no vuelan. Volar como un mosquito, saltar como un renacuajo. Ahí. Donde uno sueña con ser atrapado para cerrar el círculo que te trajo hasta acá.  



El sesgo en la mirada

Todos somos parciales. Todos. La objetividad no existe. Ni la neutralidad. Este es, acaso, el único componente positivo del, a esta altura, largo debate que viene atravesando el periodismo en nuestro país (debate que, vale acotar, no se limita a nuestra geografía. El rol y el modo de ejercer el periodismo está puesto en cuestión en el mundo entero. Puesto en cuestión porque su poder se fue acrecentando con la misma velocidad que las instituciones de la modernidad caían en el descrédito y, ahora, también el "relato" del periodismo está puesto en cuestión por las sociedades).
Esta revelación -la de que el periodismo puede (y debiera?) tener pretensión de objetividad, sólo es nueva en el debate público y masivo. Porque alcanza con haber leído un par de libros teóricos sobre la cuestión, entrado aunque sea una vez a una clase de una universidad seria y comprometida con el saber, para notar que en la academia hace rato está filosófica y deontológicamente cerrado. Punto.

¿Cómo ejercer entonces, de manera honesta, el periodismo hoy? Esta es una pregunta que debemos hacernos cotidianamente los que ejercemos el oficio. Lo he dicho mil veces, lo voy a repetir: yo elijo "blanquear" mi ideología como primer paso, como primer contrato de transparencia que ofrezco a los demás. Que el que me escucha o me lee, sepa desde dónde hablo. Desde qué lugar digo lo que digo o escribo lo que escribo.
En segundo lugar, entra a tallar algo que es estrictamente individual: la autoexigencia. La autocrítica. Ponerse en cuestión a sí mismo las propias convicciones y creencias es el modo que he encontrado para ejercer mi trabajo. Es una tarea ardua, conflictuante. Es mucho más sencillo y menos agotador, simplemente, creer y no dudar. O sea: dudar. Dudar siempre. Sobre todo de uno.

Hay un tercer paso: darle la voz, dentro de lo posible, dentro de lo que tu lugar en la cadena de producción de chorizos que significa "construir" una noticia te permite, a diferentes posiciones. Contrastar. Escuchar cuando se pregunta, simplemente escuchar, tratando de quitarse los preconceptos que uno, como asumo al principio de esta nota, tiene.

Y hay, sobre todo hay, algo que en verdad está detrás de todo lo demás. Es la base, el cimiento: no mentir. No mentir nunca en el ejercicio de la profesión. Es eso, quizás, lo que traza la frontera entre la militancia y el periodismo. Cuando uno es un militante tiene, como parte de sus obligaciones y deseos, la voluntad de convencer al otro. Y a veces, para convencer, se puede llegar a mentir o, al menos, no decir toda la verdad. Que no es exactamente lo mismo, pero se parece. Es, este de no mentir, como todo "mandamiento", un anhelo, una búsqueda. De ahí la autocrítica. De ahí la responsabilidad social que todo periodista también tiene.

Hoy, una vez más, Joaquín Morales Solá desprecia a la profesión que tanto dice defender. Mintiendo. Porque toda su columna - como toda columna de opinión- puede ser puesta en cuestión en tanto contiene, precisamente, opiniones. Es el rol del editorialista, del columnista. Pero Morales Solá hoy miente. Miente cuando dice esto:


"La madre de Marcela y Felipe, Ernestina Herrera de Noble, fue encarcelada por el juez Marquevich por haber cometido un presunto delito que, según se sabe ahora, nunca existió"

Y esto es falso. El arresto de Ernestina Herrera de Noble se produce por la constatación de la Justicia del falseamiento absoluto de los trámites de adopción realizados por la señora. Partidas truchas, datos falsos, documentos adulterados, testigos inexistentes. Todo eso, Morales Solá, existió y está probado. Tan probado como hasta ahora, tantos años después, probado está que Marcela y Felipe no son hijos de desaparecidos cuyos perfiles genéticos estén almacenados en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Usted no es periodista Morales Solá. Ni independiente ni militante ni ninguno. Usted es un mentiroso. Y como tal desprecia lo que debiera unirnos a los que trabajamos de esto: la batalla -que siempre perderemos, claro, pero que siempre daremos- por acercarnos a algo que decidimos llamar verdad a falta de otra cosa que lo explique mejor.

Da vergüenza.

27 diciembre 2011

Con alegría, siempre con alegría

Un acierto de @NegroViejo, que tuiteó esto:



Fuerza Cristina.
Fuerza chicos. Hay mucho para hacer. Mucho.
Vamos a hacerlo.

Diez años



Este post está puesto solo para mostrarle a #hija, que en 2001 tenía nada más que un año y no recuerda. Pero que ahora es tan hincha de Racing como lo era hace 10 años.

26 diciembre 2011

El periodismo a veces es un arte

Acá hay mucho arte.

Pero no solamente ahí. Así que desde esta humilde bitácora queremos hoy homenajear a los periodistas que hacen de su oficio un arte también mayor.

El premio "Mendieta te Banca para Siempre" de hoy es para Horacio Cecchi, editor de Sociedad del diario Página/12, quien nos regala esta maravilla de título: "Borracho hasta las tetas".

El premio, un asado en la Unidad Básica Mendietista, podrás pasarlo a buscar cuando quieras.

Gracias por la magia.

23 diciembre 2011

Cioran

¿Cuál es para usted la diferencia entre melancolía y nostalgia?
El fondo metafísico de la nostalgia es comparable a algo interior de la caída, de la pérdida del paraíso. Un español siempre da la impresión que echa de menos algo. Por supuesto, lo significativo es la intensidad con que eso se siente. La melancolía esuna especie de tedio refinado, el sentimiento de que no se pertenece a este mundo. Para un melancólico, la expresión "nuestros semejantes" no tiene ningún sentido. Es una sensación de exilio irremediable, que carece de causas inmediatas. La melancolía es un sentimiento profundamente autónomo, tan independiente del fracaso como de los mayores éxitos personales. La nostalgia, por el contrario siempre se aferra a algo, aunque sólo sea al pasado.

Conversaciones con E.M Cioran.

20 diciembre 2011

La amistad militante



Algunos tipos, limitados, sólo conocemos dos maneras de transitar el dolor y la tristeza: con el enojo y la rabia o compartiéndolo con los amigos. Abrazándonos.

Ahora estoy sentado acá, solo, y acabo de llegar a mi casa y estoy enojado.

Y no tengo muchas palabras para decir. Porque hay cosas que nunca aprenderé a decir, parece.
Y tengo ganas de abrazar a los amigos-compañeros. Alguna vez vamos a escribir que las amistades construidas en torno a la militancia son raras, distintas, diferentes de las otras. No es necesario verse demasiado, ni compartir secretos o confesiones de madrugadas. Uno, cuando se hace amigo de otro militante se saltea estos pasos, tan tradicionales. Porque cuando uno es militante forma parte de un colectivo, y cada uno de los compañeros es, en parte, una parte de uno mismo. Porque uno se reconoce en el otro, se identifica, se constituye. Porque uno ya sabe eso y entonces te hacés amigo. Y después, sólo después, vienen los asados, las noches, las reuniones, las borracheras, las pasiones.
Entonces hoy, que somos muchos y uno, nos morimos un cachito con Iván. Y entonces hoy Iván vive un cachito en cada uno de ustedes. 

Como decía. Me enoja la tristeza y el dolor. Pero también quiero abrazar a los que -aunque esté viejo- son mis compañeros. Sobre todo a los más chicos. A los que recién empiezan, a los desconocidos, a los que en los barrios ahora se preguntan por qué.
Al resto, a los que conozco, amigos-compañeros, no veo la hora de verlos y compartir.

19 diciembre 2011

Oda al aburrimiento


En memoria de todos los asesinados en y por la democracia, desde 1983 hasta ahora..

No está mal. Nada mal.
Los que recordamos los 80.
Los que salimos a la calle en los 90.
Los que nos parece que fue hace un rato nomás 2001.

Estamos acostumbrados, genéticamente acostumbrados, al bardo.
Estamos habituados a las crisis.
A no poder hablar de política en la escuela. A escuchar la radio con la oreja pegada los levantamientos carapintadas. A mirar por la tele los discursos que anunciaban grandes paquetes de grandes medidas económicas que traían hambre y desolación. A salir a la calle. A tocar el bombo. A estar sin laburo. A llamarse por teléfono a la madrugada con los compañeros porque "parece que". A pintar paredes. A escribir consignas. A respirar gas lacrimógeno. A correr. A llorar a los muertos.
Estamos acostumbrados a esperar los diarios a la madrugada. A mirar todos los noticieros. A leer entre líneas. A intentar adivinar lo que iba a pasar, cómo se iba a resolver, cuándo se pudría todo.

Nacimos en la dictadura. Crecimos creyendo en algo. Nos hicimos adultos descreyendo de todo.

Ahora, la verdad, aceptomosló, medio que nos aburrimos bastante.

No es el paraíso. Claro que no. Pero es un gran avance para la Patria embolarse así.
Y que a nuestros hijos tengamos que explicarles tantas cosas horribles que les resultan difíciles de entender.

18 diciembre 2011

Yo tengo mi artículo también

La novedad editorial de hoy es que Clarín decidió llevar a tapa el horóscopo. Entonces editorializa con potenciales profecías para el caso de que se aprobara el marco regulatorio para la producción de papel de diarios. Porque no otra cosa que esto es plantear una hipotética intención del gobierno de "restringir la libertad de imprenta" en caso de aprobarse la ley. O sea, para decirlo sencillo: en el mejor de los casos (para los argumentos de Clarín, claro; en el peor de los casos para la República, claro) se adelantan a algo que "podría llegar a ser".

En cambio yo llevo a tapa, en vez del horóscopo del futuro, un pequeño apunte sobre Historia Nacional y publico el Art. 42 de la Constitución Nacional. El mismo dice:
"Art. 42.- Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato equitativo y digno.
Las autoridades proveerán a la protección de esos derechos, a la educación para el consumo, a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión de los mercados, al control de los monopolios naturales y legales, al de la calidad y eficiencia de los servicios públicos, y a la constitución de asociaciones de consumidores y de usuarios.La legislación establecerá procedimientos eficaces para la prevención y solución de conflictos, y los marcos regulatorios de los servicios públicos de competencia nacional, previendo la necesaria participación de las asociaciones de consumidores y usuarios y de las provincias interesadas, en los organismos de control".

La crucial diferencia es que algunos de las cuestiones citadas aquí-distorsión de los mercados, posición monopólica, por citar un par- existe desde hace años en el mercado de papel de diarios de nuestro país. Y esto no "podría llegar a ser". Es.

Así que discutamos de Constitución si quieren. Digo.

17 diciembre 2011

Memoria fotográfica

Idas y vueltas



Imágenes extraídas del libro "La Nación Argentina, Justa, Libre y Soberana", Tercera Edición, 1950.

1944 fue hace 67 años, 804 meses, 24455 días. Todo ese tiempo pasó desde la sanción del Estatuto del Peón Rural, uno de los vértices de la labor de Perón en la Secretaría de Trabajo. Antes, incluso, de la existencia de eso que llamamos "peronismo".

1980 fue hace 31 años,  372 meses, 11315 días. Todo ese tiempo pasó desde que la dictadura encabezada por Videla anulara el estatuto del Peón Rural y "legislara" el régimen todavía vigente.

Menos de una semana, menos de 7 días, faltan para que el Senado de la Nación sancione como ley lo aprobado ayer en la Cámara de Diputados de la Nación: el Nuevo Estatuto del Peón Rural. Entre otros derechos laborales, el mismo apunta a: "terminar con la precarización del empleo en el sector, elimina las restricciones del derecho de huelga, establece que el máximo de la jornada laboral será de ocho horas diarias y 44 horas semanales, prohíbe el trabajo infantil, regula el trabajo adolescente, y baja la edad jubilatoria de los peones a los 57 años". 

Un clarísimo ejemplo de las idas y vueltas que tienen los derechos populares y, por qué no, de la inexistencia "natural" del "progreso".
Todo lo humano es transitorio,  precario, impredecible. Y es la política, el ejercicio práctico de la política -tan exclusivamente humana como el lenguaje- el modo de pelear una lucha que es infinita, interminable.
Cada paso dado en el camino de la Justicia Social es un avance, sí. Pero también una obligación de defender lo conquistado con responsabilidad hacia el futuro.

El que se quiera poner el sayo que se lo ponga. Abrazos.

15 diciembre 2011

El discurso de Moyano

Mientras por línea privada los editores de Artepolítica venimos intercambiando una seguidilla interminable de mails comentando el discurso de Moyano y sus implicancias en la situación política nacional, y mientras tanto le vamos dando forma a un post de esos colectivos que cada tanto mandamos, a pedido del público (?) -que me lo pide por DM- repito una serie de tuits que fui largando durante el mediodía de hoy que hablan de la cuestión.

Salen en el mismo orden que salieron. Y textuales.

- Feliz Día al camionero que quería ser cuando era chico. Buen día.
Se solicita a todos los intervinientes en el "posicionamiento" sindicalismo-gobierno, se abstengan de tuitear hoy lo que borrarán mañana.
Ah, la del  es gloriosa.


Bue. Tenembaum está impresionado.
Es sencillo: Hugo quiere negociar. Entonces apretó. No pasa nada.
Espero que los nuevos militantes (incluyendo los de acá) hayan estudiado en estos años. Y no se coman amagues.
El peronismo es así. Sobre todo cuando afuera no hay nada. NADA. Entonces se tensa, se pelea, se discute. Crezcan.
O sea: está bien que que Moyano fue duro. Pero el kirchnerismo no debe ser un frepasismo. Y lo digo yo.
Eso sí. Todos los periodistas, blogueros, opinadores y todólogos, agradecemos el discurso de Hugo porque tiramos 2 semanas de humo ahora.
La hermenéutica de Moyano. La constitución ontológica del sindicalismo en el 2011. Viva Perón y su implicancia lacaniana.
Me hizo RT . Bueno Julio para uds. también: no se crean que el 50% del 54 fue de ustedes. Ni tanto ni tan poco. Calma radicales
Dice Tenembaum que le gustó mucho el discurso de Moyano. Y sobre todo lo alto y rubio que estaba.
Los chicos? Bien. Militando. Igual que ustedes. No jodamos.
Me la banco contra toda la UATRE por una siesta en una cama al ras del piso.
Eso fue todo. Al calor de los acontecimientos. Ahora hay que analizar. Mente fría. Corazón contento. 

Rock&Biribiri


Sábado 10 de Diciembre de 2011.
Fiesta Patria Popular.

Se la voy a mostrar a mis nietos. Con orgullo de trabajador.

14 diciembre 2011

Deconstruyendo a Joaco

"Tal relato choca de manera concluyente con la constatación: sólo el periodismo independiente (aun con sus errores y sus aciertos) ha hecho mejores y más dinámicas a las democracias más avanzadas del mundo.

Ajá. Es cierto. Yo también me quiero mucho mucho mucho y mis amigos siempre me dicen: "con tus aciertos y tus errores, has hecho mejor y más dinámica las democracias más avanzadas del mundo". Eso me dicen mientras lloran de risa y no entiendo por qué. Se los juro por #esta.


"Los prejuicios, reales o artificiales, sobre Papel Prensa y sus dueños privados han sido escritos en un formal documento enviado por el Gobierno al Congreso

Ajá. Los "prejuicios reales" es un hallazgo. Sería algo así como las "falsedades reales" o la "verdad mentirosa". O algo así.
Este tipo es divino. Le amo. Me da muchas alegrías su bilis.



13 diciembre 2011

Las nubes

Si mirás hacia abajo, ahora, hay un aljibe flamante en un patio recién restaurado.
Pero mirando al frente, atrás de la ventana y de las celosías entornadas se escucha el viento y la tormenta, que hacen bailar lento a un árbol, solitario en una plaza sin juegos.
También podés ver, algo más atrás, el mástil de una vieja fragata. Muerta de tan amarrada. Ni siquiera así se sacude.
Más atrás, atrás de todo, están las nubes. Son negras. Y descargan una lluvia pesada sobre una ciudad ausente.
En el medio, entre la fragata y las nubes negras que invaden todo el este hay un par de edificios que tapan el río y que nunca debieron haber sido.
Como tantas cosas que no. Y al revés. Así que mejor cerrá los ojos.

En Artepolítica: Cuando la calle gana


"Cuando escribo estoy vomitando el alma"
Delmo B. de Souza


Ahora que está de moda hablar de #derrotasculturales quizás resulte interesante hacer un repaso por aquella que es para mí la crucial modificación que parió el proceso político encabezado por el kirchnerismo en términos de transformación cultural: la apropiación de la calle ya no como exclusivo espacio de protesta, lucha o épica resistencial.
La inflexión, claramente, se produce con la derrota de la 125. Esos días de afiebrada movilización militante fue el último acto de un espacio político que, puesto contra las cuerdas, debía reafirmar o incluso – tal cual es mi hipótesis- constituir su propia identidad. Entonces, así como la 125 parió el kirchnerismo realmente existente, un kirchnerismo que se asumía como una minoría intensa pero batalladora, podemos decir que a partir de ese momento se genera un movimiento dialéctico novedoso entre la conducción política, la militancia y –aquí la riqueza- importantes sectores de la propia sociedad. Por un lado, el asumir que había que generar espacios discursivos propios, al margen de los dispositivos tradicionales de constitución de opinión pública. El fenómeno 678, hoy quizás puesto en discusión, es hijo dilecto de esa etapa.

09 diciembre 2011

Mañana todos a la Plaza




Sun, in the sun, in the sun. 
Aunque los días se nublen 
y el sol se caiga 
sé como hacerte salir 
sin dejar el sur. 
Y aunque los techos se mojen 
y la humedad se deje venir 
podré flotar. 
Sun, in the sun, in the sun. 
Todos los días son nuevos 
si solo brillas mi amor, 
en tus ojos yo podré mirar 
todo mi sur. 
Algo nos viene a buscar, 
algo se quedará, 
entre los balcones 
debemos mirar 
o vamos a caminar 
y de este cielo vendrá 
música que se esconde en algún lugar .


14:30 horas. Plaza de Mayo.

04 diciembre 2011

Las vueltas de la vida

“Lo único permanente es el cambio”
Heráclito

Muchachos, presten mucha atención que tengo algo que decirles. Hoy descubrí algo realmente maravilloso: la pava eléctrica. Sí, eso, la pava eléctrica. Esperen, les pido por favor que no me juzguen así, apresuradamente. Yo entiendo que nosotros tenemos una serie de cuestiones, cómo decir, realmente definidas. Meditadas en profundidad. Puestas a prueba ante los avatares del destino e, incluso allí, sostenidas con convicción y elegancia. Ya lo sé, cómo no voy a saber esas cosas. Me dedico a esas cosas. A recordar esas cosas, a valorar esas cosas y a escribir de esas cosas.
Pero bueno, ¿a veces podemos cambiar, no? Fue así: estaba hoy a la tarde en la casa de Carla tomando mate, hablando de la vida. Bah, yo hablaba de la vida. Ella y su marido navegaban por internet viendo dónde se iban a ir de vacaciones. Qué tema el de las vacaciones este año, pero es otro tema y no me quiero ir por las ramas. La cosa es que estábamos tomando unos mates y Carla me dice “estás hecho un pelotudo, se te nota en los ojos, mejor andá a la cocina, cambiá la yerba y calentá el agua”. Para qué. Llegué a la cocina y la vi ahí, sobre la mesada, espléndida, brillante, enchufada.  Con cuidado, explorándola, conociéndola, la cargué de agua, le toqué una manijita para prenderla y me quedé parado enfrente, mirando fijo la agujita del termostato, extasiado. Cuando llegó a 80 grados, capaz un poco menos, se apagó sola. No podía creerlo. Les juro.
Toda una vida delante de la hornalla, esperando que las pavas de siempre hicieran ruido, un ruido que con cada una es diferente, que en cada cocina y con cada mudanza es distinto, que hay que aprender a escuchar, prueba y error, prueba y error y las miles de pavas que se hirvieron, que estallaron, que se fundieron. Y en cambio ella ahí, independiente, perfecta.
No se rían. Entiendanmé ¿Ustedes se imaginan, con la cantidad de litros de mate que tomo por vida, el grado de autonomía y libertad que te puede dar una pava eléctrica automática? La verdad, en serio, tenía ganas de llevármela a casa ahí nomás. Fue amor a primera vista. Posta.
No sean insensibles. Ni conservadores. Se supone que nosotros tenemos la mente abierta a los cambios. Nosotros somos el cambio. Y todos tenemos derecho a cambiar cuando lo necesitamos. O cuando, simplemente, queremos cambiar.
Bueno: yo, ahora, quiero una pava eléctrica. Y tirarme todo un fin de semana en la cama a ver películas y escuchar que ella me dice desde la penumbra: “negri, ¿te hacés unos mates?”.  


01 diciembre 2011

Ayer podíamos hablar

Aquí la charla que tuvimos ayer en el programa de Mario Wainfeld, por Radio Nacional, junto a Nico Tereschuk y María Esperanza.
Creo que hay un par de parábolas interesantes.